COMARCA DE ORIENTE

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Comarca de Oriente I| Comprede los Concejos de : Amieva, Cabrales, Cangas de Onís, Caravia

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Colunga Tras la Neolitización sus restos están marcados por tres estructuras tumulares en La Rasa de las Luces, y la existencia de otra necrópolis en el Libardón. En esta época del bronce hay unas hachas de talón con una o dos anillas encontradas en La Rasa de Luces y en Lastres. La Edad de Hierro es un enclave importante en la cultura castrense, ya que hay cinco emplazamientos castreños en la zona de Colunga. La Riera de gran importancia por su superficie y por el numero de rampas que conduce a sus terrazas donde estaban las viviendas y los de Castiellu, La Villeda, Obaya y La Isla. De su época de romanización, hay cantidad de restos, en La Isla se encontraron mosaicos, monedas, lápidas funerarias, etc. En la historia medieval, no hay ningún documento durante los siglos X y XI que aglutinase una serie de lugares bajo el nombre de Colunga, sí se aplica a una villa. Es en la época del rey Bermudo III, cuando se tienen noticias de un territorio denominado Colunga, así sus representantes participan en el concilio celebrado en Oviedo en 1115 pero estaba incluida dentro del territorio de Caravia. Es en el siglo XIII, cuando el alfoz de Colunga, se dota de una nueva cabecera territorial que será la puebla de Colunga que coincide con la época repobladora de la monarquía castellana en Asturias. Esta puebla no conseguirá ser un verdadero centro urbano, puede que en parte debido a la proximidad de las pueblas de Ribadesella y Maliayo, o también debido al empuje de La Isla o al enclave pesquero de Lastres, como centros importantes. Estas tierras pasaron a Enrique de Trastamara futuro Enrique II de Castilla, que se las dejaría a su hijo bastardo el conde don Alfonso que estuvo en continua rebelión contra la autoridad real. El conde fue derrotado en el siglo XIV y todas esta tierras vuelven a la corona. En el siglo XVI, el puerto de Lastres experimenta un importante crecimiento teniendo tráfico mercantil, actividad pesquera que generaba otras labores a su alrededor o la captura de ballenas. Siendo este puerto el mayor núcleo urbano del concejo. La Edad Moderna, todavía había dos cotos eclesiásticos, el de Caravia y el de Carrandi y no fue hasta la desamortización de Felipe II, cuando el enclave de Carrandi fue comprado por Gonzalo Ruiz de Junco, que pertenecía a una de las más relevantes familias de la aristocracia local. Es en el siglo XVI, cuando hubo varios cambios: se constituirá el ayuntamiento de Colunga, un temporal destruye las instalaciones portuarias de Lastres que no se restauraría hasta finales del XIX, Esto trajo un progresivo declive del puerto, durante esto siglo Quedando Colunga bajo una economía y administración de tipo medieval, con una población modesta. Es en el siglo XIX, cuando la guerra de la Independencia trajo la invasión de Colunga por dos veces, saqueando la villa y quemando el archivo municipal. Durante este siglo el concejo quedó fuera del proceso de industrialización y su estructura económica estará basada en la agricultura. Su nuevo puerto de Lastres no trajo el trafico mercantil esperado, tal vez por haber otros enclaves portuarios mejor dotados y mejor situados. En el siglo XX, tuvieron un importante papel las fortunas traídas de América por las y los indianos, materializado en un progreso del sector constructivo. En la Guerra Civil, Colunga quedó dentro del territorio republicano hasta la caída del frente norte. Hoy en día es un concejo prácticamente rural y ganadero, sigue el puerto de Lastres siendo el cuarto en importancia de Asturias. El sector servicios y el turismo se ha convertido en un referente del concejo. Qué visitar: Museo del Jurásico de Asturias El MUJA se sitúa en el Concejo de Colunga : web El Museo del Jurásico de Asturias se encuentra en la Rasa de San Telmo, un lugar emblemático de la costa asturiana, en el concejo de Colunga, entre las localidades de Colunga y Lastres. Desde el MUJA se tiene una vista panorámica excepcional del mar Cantábrico y del puerto pesquero de Lastres como telón de fondo, la Sierra del Sueve hacia mediodía y los Picos de Europa a levante. Centro de Interpretación de la Sierra del Sueve :web Consituye la puerta de acceso natural a esta maravillosa Sierra costera que hace de Colunga un concejo situado entre mar y montaña. Su visita es obligada cuando queremos acercarnos por primera vez esta Sierra, ya que desde aquí podremos obtener la información necesaria para preparar nuestra excursión, tener las previsiones metereológicas, incluso los últimos movimientos de la vida en la Sierra. Centro de Interpretación sobre El Gaitero de Libardón: web El Centro de Interpretación sobre el Gaitero de Libardón trata de rendir un homenaje a la persona de Ramón García Tuero. Nacido en el seno de una humilde famila, llegó a codearse con ilustres personalidades de la realeza, la política y el arte. Sus dotes innatas para la música le brindaron la oportunidad de viajar por países de varios continentes. Recorrido cultural por los pueblos Colunga Villa de origen medieval siglo XIII. Su casco histórico, de caserío apiñado y trazado irregular, conserva un importante patrimonio monumental. La primera noticia histórica del concejo aparece en el pergamino más antiguo de la Edad Media asturiana nombrado como "Colunca". La Casa de la familia Alonso Covián. Donde nació en 1909 el famoso científico experto en nutrición. Buen ejemplo de la arquitectura renacentista asturiana. Emplazado en la Calle Real nº 2 data del siglo XVI. Planta rectangular en la que destaca el balcón principal, centrado, sobre el que se dispone el blasón con las armas familiares. En el último piso aparece un elemento arquitectónico característico de la época, la ventana en esquina dividida por una columnilla. En ella pernoctó según la tradición Carlos V, cuando desembarcó en Tazones en 1517. Iglesia de San Cristóbal El Real. Edificada por el arquitecto diocesano Lucas María Palacios a finales del siglo XIX. Es amplia de tres naves, rodeada por pórtico abierto y con torre a los pies, muy esbelta y rematada en aguja. Ermita de la Virgen de Loreto: Fundada en 1662. Por el náufrago italiano José del Misso. Que dio nombre al barrio en el que se ubica y en el que hay notables edificios del siglo XX. El 2º domingo de julio los Cofrades de Loreto, celebran una procesión desde la iglesia parroquial de San Cristóbal hasta la ermita. Palacio Alvarez de Colunga, actual sede del ayuntamiento. Barroco. XVII. Edifico clásico con torre central que alberga el escudo del concejo. Capilla de Santa Ana, levantada en la segunda mitad del siglo XVI por la cofradía de Santa Ana. Reconstruida después de la guerra civil en 1936. Contaba con un hospital de peregrinos anexo. Capilla del cementerio. Conserva capitel y canecillos que pertenecieron a la románica iglesia de San Cristóbal, hoy desaparecida. Antigua iglesia de San Cristóbal. Casa y comercio de los Pablos. De 1910 Edificio modernista, actual sede de una entidad bancaria. Conserva su fisonomía poco alterada en el cuerpo principal, de dos pisos, pero del de cubierta queda solo el esqueleto. Antiguo comercio y chocolateria. Casas con soportales de los siglos XVII y XVIII que se localizan en la subida de la Calle Real. Casona en la plaza de José Antonio, junto al Ayuntamiento. Torre cuadrada y grandes balcones. Chalet de 1901. Emplazado en la carretera de Colunga a La Isla, predominan los elementos de corte francés. Chalet de estilo montañés. Emplazado en el barrio del Cuetín, se construyó a principios de los años 20, con su torre de esquina, de gran altura y estilo tradicional montañés. Casa montañesa en el Barrio de Loreto. Construcción de los años 20/40 en una zona privilegiada de la villa. Casona de los Toyos, de 1930. El edificio mantiene motivos y elementos de tradición popular. Casona de indiano ubicada en el residencial barrio de Loreto, responde a los criterios populares como la galería abierta en madera sostenida por columnas, zapatas y cortafuegos. Casa-Colegio Padres Doctrina Cristiana. Interesante obra de principios del siglo XX de corte modernista, emplazada en la carretera de La Isla. Las Playas Playa de La Griega Es la playa más cercana a Colunga, capital del concejo. El río Colunga o LLiberdón desemboca en la propia playa, describiendo un pequeño meandro. Longitud: 650 metros. Accesos: rodados. Entorno: residencial. Servicios: parking, baños, duchas, socorristas diario, camping, restaurantes. Planel playa de la Griega Huellas de dinosaurios Recorrido desde el panel hasta las huellas aprox. 600m. Al este de la playa, en sus acantilados se encuentra un yacimiento de huellas de dinosaurio. Al lado del puente de la ría tenemos un panel indicador, una senda nos llevará hasta las icnitas, que aparecen aquí sobre un estrato calizo inclinado ligeramente en dirección al mar, representaron el paso de dinosaurios cuadrúpedos de tamaño gigantesco (saurópodos) que se desplazaban sobre lo que fue una antigua laguna costera fangosa hace unos 150 millones de años. Las enormes dimensiones de estas huellas, alguna de las cuales llega a alcanzar los 1,30 metros de diámetro, permite que se las pueda considerar entre las de mayor tamaño descubiertas hasta el momento en todo el mundo. En sus proximidades, y sobre el mismo estrato calizo, aparecen otras huellas tridáctilas, más difíciles de identificar por sus contornos difusos, que representan rastros de dinosaurios bípedos de mayor tamaño. Se organizan visitas guiadas. Playa de Lastres La Playa de Lastres, situada a la entrada de la Villa, es también conocida como la playa l'Estilleru, por ser lugar de construcción de barcos de diverso tonelaje durante siglos. Longitud: 350m. Accesos: Rodados. Por la carretera entre Lastres y Colunga. Entorno: Urbano Servicios: parking, baños, duchas, socorristas diario. Playa de La Isla Toma el nombre de un islote situado en su margen izquierdo y de la bella localidad a la que pertence. Longitud: 650 metros. Entorno: residencial. Accesos: rodados. Servicios: parking, duchas, servicio socorristas diario,chiringuitos. Playa El Barrigón Pequeña playa que se encuentra en el sector este de la Playa La Isla; en bajamar que da unida a esta y a la Playa La Espasa. Sus servicios son compartidos con los de La Isla. Playa de La Espasa El río Espasa desemboca en la playa y divide los términos municipales de Caravia y Colunga. El peregrino de la Ruta de la Costa del Camino de Santiago, entra en Colunga por el puente que libra este río (antiguamente de piedra, cuyos cimientos afloran en los días de grandes mareas). Senderos y rutas de montaña en Colunga Las rutas que ofrecemos en esta guía nos permiten disfrutar de la naturaleza, riqueza monumental, cultural y etnografía del Concejo de Colunga. No son de especial dificultad, sin embargo, es necesario seguir algunas recomendaciones para la práctica de esta actividad al aire libre, así como seguir algunas normas de respeto hacia el medio ambiente y naturaleza. Recomendaciones Utiliza calzado y ropa adecuados, vete preparado para cambios meteorológicos, un forro polar o jersey y un chubasquero pueden mejorar situaciones imprevistas. En el caso de las rutas por los acantilados del concejo, recordar que el suelo puede resultar resbaladizo y prestar especial atención a las mareas y estado de la mar. Protégete del sol con gafas, gorro y protección solar. Lleva agua suficiente y comida ligera que aporte energía. Mantén informados a tus amigos y conocidos de la ruta prevista a realizar. Lleva un teléfono móvil, y recuerda el número de emergencias: 112. Respeto al medio ambiente Deja el recorrido como te gusta encontrarlo: llévate tu basura. No realices fuego. Respeta las propiedades y costumbres de los lugareños. Respeta la flora. No cojas nada: quizá no lo sepas y te estás llevando una especie vegetal en peligro de extinción. Respeta la fauna. No asustes a los animales, ellos son quienes están en su medio. Ruta de Cordobana Itinerario: Carrandi-Braña La Gata-Llano de Llames-Busfrío-Cordobana Recorrido: 4 horas aprox. Desnivel: 250 metros Dificultad: Media Descripción del sendero: Desde Colunga cogemos la carretera AS-260 en dirección a Arriondas. Después de pasar el pueblo de Coceña nos desviaremos a la derecha hacia Carrandi. En la plaza junto a la iglesia y un bonito hórreo dejaremos nuestro coche. Descendemos por un ancho camino que nos lleva a una bifurcación de caminos. Seguimos el de la izquierda, que en descenso, nos lleva hasta el río Espasa. Cruzamos un rústico puente y ascendemos a la casería de Braña La Gata. El camino cruza ahora un hermoso bosque hasta la majada de Busfrío, rica campera en manzanilla. Tomamos finalmente un camino empinado que nos lleva a la campera de Cordobana. El regreso lo realizamos por el mismo lugar. Ruta Mirador del Fitu Picu Pienzu. Itinerario: Mirador del Fito (579 m. altitud) Picu Pienzu (1.161 m. altitud) Recorrido: Entre 3 y 4 horas Desnivel: 300 metros Dificultad: Media Descripción del sendero: Desde Colunga cogeremos la carretera AS260 en dirección a Arriondas. Tras 11 kms. de ascensión por la falda del Sueve llegaremos al Mirador del Fito, donde dejaremos el coche. Desde aquí un sendero nos llevará a través de un pinar en una leve ascensión para continuar por un pequeño bosque y bordeando la ladera llegamos a la Majada de Bustacu, extensas praderas con una buena fuente. Desde aquí vemos el resto de la ascensión y seguimos por un buen camino que sube una canal a la fuente y majada de Mergullines. Seguimos subiendo y alcanzamos la collada de Beluenzu. Sólo nos queda remontar la empinada ladera y alcanzar la cumbre con la cruz de hierro en su cima. Yacimiento de Icnitas de la playa de la Griega (Colunga) Descripción del sendero: Fácil Recorrido: aprox. 500 metros. El yacimiento de la playa de La Griega en Colunga es conocido principalmente porque en él se encuentran una de las mayores huellas de dinosaurios del mundo. Su visita es recomendable ya que constituye una de las rutas de mejor acceso del Jurásico de Asturias; el itinerario transcurre por una senda paralela al arenal. El Museo del Jurásico de Asturias, inaugurado en el año 2004, está ubicado en sus cercanías, en un lugar elevado con buenas panorámicas de la costa, entre las localidades de Lastres y Colunga. Para acceder al yacimiento de la playa de La Griega, en el concejo de Colunga, es necesario tomar la desviación a la misma desde la carretera autonómica AS-257 que une las localidades de Lastres y Colunga. Inmediatamente después de cruzar un pequeño puente sobre el río Libardón, que desemboca en la playa, se encuentra un panel explicativo del itinerario, que muestra diversos aspectos geológicos de la zona, así como la situación de los puntos de interés que localizaremos a lo largo de la visita. Se inicia una bonita senda que en un corto recorrido nos conduce hasta una escalera que baja directamente a la zona del acantilado donde se encuentra uno de los yacimientos. Se trata de un estrato de caliza gris que contiene icnitas de dinosaurios cuadrúpedos y algunas de bípedos, estas últimas más difíciles de reconocer, salvo en condiciones de luz apropiadas. La superficie del estrato de roca caliza se encuentra muy alterada debido a la presencia de un elevado número de pisadas de dinosaurios y a las múltiples fracturas cruzadas que la atraviesan. La actual caliza constituyó hace ciento cincuenta millones de años el barro calcáreo del fondo de una laguna costera. En ella vivían pequeños organismos invertebrados, como gasterópodos y ostrácodos, cuyos restos fosilizados aparecen ahora incrustados en la roca. Las grandes depresiones más o menos redondeadas que se observan en el yacimiento corresponden a las huellas de los pies de un dinosaurio saurópodo de extraordinarias dimensiones. El diámetro de algunas de ellas llega a alcanzar 125 centímetros, lo que las convierte en unas de las de mayor tamaño encontradas hasta el momento. El contorno externo de las huellas muestra un reborde abultado que representaría el barro (ahora transformado en roca) que en el momento de producirse las huellas extruye hacia el exterior de las mismas. Las icnitas de dinosaurios de la playa de La Griega fueron interpretadas inicialmente por dos investigadores alemanes en los años ochenta, como producidas por dinosaurios bídepos. Sin embargo, los estudios posteriores de las mismas contradicen esta hipótesis y nos permiten afirmar con seguridad que el autor de las enormes icnitas pertenece al grupo de los gigantescos saurópodos. Sobre la misma superficie aparece además un rastro de pisadas con una longitud aproximada de cinco metros, atribuible a un dinosaurio saurópodo. De las ocho icnitas que componen dicho rastro, seis corresponden a las huellas de los pies. Las dos únicas impresiones de las extremidades delanteras muestran un contorno en forma de media luna y se sitúan ligeramente por delante de aquellos. Las huellas de los pies presentan formas ovaladas. A juzgar por la separación existente entre las icnitas del lado derecho e izquierdo del rastro, éste se ha clasificado como del tipo «Brontopodus». La estimación de la longitud del tronco (140 centímetros), así como el tamaño de las huellas, nos indican que el autor del rastro sería un saurópodo de pequeña talla. Si la marea nos lo permite podemos realizar la vuelta por el arenal de la playa donde, a unos 150 metros nos encontramos con un bloque suelto de arenisca rojiza. En la superficie del mismo se pueden observar dos icnitas de dinosaurios cuadrúpedos conservadas como contramoldes y orientadas en direcciones opuestas. Una de las huellas corresponde al pie de un dinosaurio saurópodo. Muestra un contorno ovalado y en su parte delantera se pueden apreciar vagamente las impresiones de dedos muy cortos. La otra icnita que se conserva en el bloque presenta una morfología en media luna y se ha atribuido también a un saurópodo, sin embargo no se puede precisar si ambas pertenecen al mismo individuo. Siguiendo llegaremos al inicio de la ruta. Acantilado de Luces Dificultad del sendero: media Se debe tener especial precaución con el estado de las mareas. Recomendable acudir con un guía o persona que conozca el lugar. Luces, pequeña localidad del concejo de Colunga, situada al oeste de la villa marinera de Lastres, en plena rasa costera, alberga en sus acantilados la evidencia del paso de fantásticos reptiles extintos, como los dinosaurios, y de otros vertebrados que han llegado hasta nuestros días. Desde Colunga, capital del concejo, se toma la desviación que conduce a Lastres, siguiendo la carretera comarcal AS-257, hasta llegar a la localidad de Luces; desde aquí seguiremos por una carretera estrecha que conduce al faro de Lastres. Después de recorrer por la misma unos 650 metros, encontraremos en una curva a la derecha el indicador del faro, donde podemos aparcar el vehículo. Se toma un camino que parte a la izquierda; éste termina en un espacio algo más amplio, con dos eucaliptos a cada lado, que da acceso a varias fincas, de las cuales debemos atravesar la de la derecha, en cuyo margen izquierdo se alzan tres pinos; por ella discurre el camino que comienza a descender y conduce directamente al pie del acantilado. A unos pocos metros hacia el este del final del camino, en la misma base del acantilado, se encuentra un bloque suelto de arenisca, que conserva dos contramoldes de huellas de dinosaurios; uno de ellos tiene forma de media luna y se debe a la mano de un saurópodo de tamaño medio, mientras que el otro, de forma tridáctila, correspondería al pie izquierdo de un terópodo de gran talla, cuya altura de cadera se estima en torno a los 2,7 metros. Siguiendo por el pie del acantilado, ahora hacia el oeste, unos 300 metros y prácticamente en el extremo de la ensenada de la pequeña playa arenosa que se desarrolla esporádicamente en ese lugar, se encuentran varios estratos de arenisca gris inclinados. Dos de ellos contienen huellas de dinosaurios. En la superficie del primero que encontramos aisladas, unas debidas a dinosaurios terópodos de mediano tamaño con una altura de cadera próxima a 1,3 metros y otras, de menor tamaño, posiblemente originadas por pequeños ornitópodos. En el segundo estrato se conservan diversas huellas aisladas pertenecientes a terópodos de gran tamaño, cuyas extremidades tuvieron una longitud entre 2 y 2,4 metros, así como un rastro constituido únicamente por las icnitas de los pies de un gran saurópodo; en las tres huellas completas que constituyen el rastro se aprecian las impresiones de los dedos. Todas las huellas de esta segunda capa presentan un alto grado de desgaste debido a la erosión marina, lo que dificulta su reconocimiento. Además de las icnitas y rastros de dinosaurios, las rocas de estos acantilados han proporcionado diversos restos óseos atribuidos a tortugas, cocodrilos y peces, así como varios fragmentos de troncos de árboles. Acantilados de Lastres Dificulta de la ruta: media. Se debe tener especial precaución con el estado de las mareas. Recomendable acudir con un guía o persona que conozca el lugar. La pintoresca villa marinera de Lastres, en el concejo de Colunga, situada en un entorno privilegiado de la costa oriental de Asturias, constituye una extraordinaria atalaya abierta al mar Cantábrico. Las rocas jurásicas de sus alrededores han venido proporcionando a lo largo de estos últimos años múltiples evidencias fósiles (huellas y restos óseos) tanto de dinosaurios como de otros reptiles que convivieron con ellos como cocodrilos y tortugas. Muy próximo a esta localidad se encuentra, en la denominada rasa de San Telmo, el Museo del Jurásico de Asturias (MUJA). El itinerario arranca desde el Mirador de San Roque, situado en el lugar más elevado de Lastres, junto a la ermita del mismo nombre. A partir de allí se toma un estrecho camino descendente que coincide con la denominada Ruta del Castillo hasta alcanzar una pista de tierra más ancha. Una vez en ella, es necesario caminar por la misma hacia la izquierda hasta rebasar una fuente de piedra, ahora prácticamente seca. Un poco más adelante deberemos tomar una senda que parte hacia la derecha en fuerte descenso y nos conduce directamente hasta la base del acantilado. A partir de aquí debemos de recorrer el pedrero hacia la derecha durante unos 135 metros hasta encontrar una plancha suelta de arenisca de disposición horizontal y de unos 4,5 metros de longitud en cuya superficie se dispone un rastro formado por un total de 14 icnitas tridáctilas de pequeño tamaño (unos 13 cm de longitud media) debidas al paso de un dinosaurio bípedo, probablemente un ornitópodo de pequeña talla; la altura de su cadera sobre el suelo sería de unos 65 centímetros. Las últimas seis huellas, tomadas en el sentido de la marcha del reptil, están más separadas entre sí que el resto, lo que evidencia un aumento en la velocidad de desplazamiento del mismo. Cueto La Cotariella Desde Colunga, tomamos la carretera en dirección a Infiesto, a unos 10 km justo después de rebasar la localidad de Libardón a mano derecha encontramos una desviación por la carretera local que nos lleva hasta el pequeño pueblo de Fano. Allí junto a la capilla de San Juan, a mano derecha, un camino nos conduce hasta unas casas, el barrio del «Juesu», desde aquí se ve ya el sendero que en aproximadamente un cuarto de hora nos deja en el paraje conocido como Cuetu La Cotariella (484 m de altitud), con excelentes vistas. Se identifica claramente por una cruz colocada en su punto más alto. Fácil Senda del castillo En Lastres, en lo alto del pueblo, en el camino que une la Iglesia de Sta. María de Sábada con el Mirador de San Roque, encotraremos una indicación del inicio de esta senda; también desde el propio Mirador una señal nos indica otro inicio de la senda por un estrecho camino descendente. Ambos recorridos nos llevan en un breve paseo hasta una atalaya sobre el puerto de Lastres, donde se encuentran las antiguas ruinas del fuerte defensivo de Lastres, conocido como «El Castillo», del que aún se conservan parte de sus muros. Fue construido a expensas de la familia Robledo, como defensa contra los ingleses en el año 1715, dotándolo de seis potentes cañones. Una vez en deshuso, quedó abandonado y a principios del siglo pasado las grandes piedras de sillería fueron espoliadas y traídas a las calles de Lastres para hacer los peldaños de las escaleras actuales. Los cañones se utilizaron en la reconstrucción del puerto antiguo, colocándolos verticales para el amarre de las embarcaciones; dos de ellos con la ampliación del nuevo puerto fueron recuperados y desde hace poco tiempo se les adaptaron unos carros de madera, tal y como los tuvieron en su origen, y se exhiben en el propio puerto. Área recreativa de San Roque Área recreativa Campo de San Roque (Llastres) Zona abierta de acantilado, asentada en un altozano, con árboles centenarios, al lado de la Capilla de San Roque. Faro de Lastres Disfruta de la famosa vista del faro de la serie "Doctor Mateo". La ruta a pie, o en bicicleta, desde el Mirador de San Roque, en lo alto de la localidad de Lastres, es un recorrido de unos 3 km. por caminos que nos llevan al vecino pueblo de Luces, y desde ahí al Cabo de Lastres, donde está ubicado el Faro. También puedes llegar a la cercanías del faro en coche desde Luces. Desde él, se puede ver gran parte de la costa, los acantilados que se extienden desde la Playa de Rodiles y la Punta de Tazones. Llanes Llanes Villa marinera, Posada como puerta de los Picos de Europa y Nueva la perla del Ereba, conforman la pujanza urbana y social del concejo. Llanes fue un territorio ya poblado en la época prehistórica, los estudios confirman que la zona de la Llera, en las cercanías de Posada, fue el área de mayor densidad de población de europa en el paleolítico. Prueba de ello son el gran número de cuevas localizadas en la zona y en cuyo interior se encontraron numerosos vestigios que avalan esta afirmación. Ya en el Neolítico el Idolo de Peña Tú (Puerta de Vidiago), nos confirma que esta presencia continúo también en este periodo. Antes del S.XII ya funcionaba la circunscripción administrativa de Aquilare (Aguilar), bien documentado durante buena parte del Medioevo llanisco. De hecho más adelante se situará en Rales del famoso castillo de Aguilar, construido sobre un Pico, el Cierru Castiellu, de 274 metros de altura, desde donde podía dominarse una gran parte de la franja costera de Llanes,documentado ya en el año 1032. Lo que sí es seguro es que en pleno siglo XII las comarcas llaniscas formaban una entidad administrativa perfetamente articulada, llamada Aguilar, organizada en torno al castillo de Soberrón, tan antiguo seguramente, como el de Aguilar, y situado en el Picu Castiellu de Soberrón (374 metros de altura), del que todavía quedan vestigios arqueológicos, se trataba de un torreón de planta circular y mampostería de unos ocho metros de diámetro. La Villa de Llanes, antigua Puebla de Aguilar, consigue a comienzos del S. XIII el Fuero de Alfonso IX que la sitúa bajo la protección del reino. Tras el Fuero comienza la construcción de las Murallas y la Torre, cuya principal misión era defender la Villa de los ataques de aquellas familias nobles que pretendían recuperar el dominio sobre ella. En el S. XIII se comienza también la construcción de la Iglesia de Santa María del Conceyu (actual Basílica), que costeó el pueblo de Llanes mediante la contribución económica de las familias más pudientes de la época, y con la creación de un impuesto gracias al cual colaboraban todos los vecinos; por ello la iglesia de Llanes es uno de los pocos casos que existen en el que la propiedad corresponde aún hoy en día al pueblo de Llanes, y no al clero como es lo habitual. Llanes Marinero Ruta Llanes marinero Siguiendo esta ruta recorrerá los lugares más emblemáticos de la historia marinera de Llanes. El pasado y presente de Llanes y su vinculación a la mar están muy presentes en todos ellos. La actividad Marinera y Mercantil en el S.XVI La pobreza agrícola del oriente Asturiano y las dificultades de las comunicaciones con el interior peninsular en esta época, contribuyeron a favorecer la actividad marinera del puerto de Llanes. Robos y enfrentamientos en la mar Uno de los problemas más serios que se plantearon a las potencias europeas, sobre todo a partir de la guerra de los Cien Años, fue el de las piraterías y robos en las aguas que se consideraban enemigas. Que se practicaban incluso en épocas de paz para resarcirse de los daños producidos durante la guerra. Era frecuente que los monarcas amparasen estas situaciones concediendo cartas de "marca o represalia" contra los súbditos de los países que habían cometido tropelías con los suyos, permitiéndoles formar armada contra ellos. La villa y puerto de Llanes, que mantuvo un intenso tráfico con los puertos atlánticos franceses no se libró de estos problemas, hasta el punto que algunos llaniscos formaron armada para resarcirse de los robos que los franceses cometían en sus barcos. En un documento del Registro General del Sello del año 1521 se hace referencia a uno de estos altercados: hacía marzo o abril de ese año encontrándose Gómez Nieto con su navío pescando en el Canto Viejo, en las proximidades de Irlanda, ciertos franceses que andaban de armada le robaron doscientas docenas de pescado, además de la sal, el vino y el pan que tenían para su aprovisionamiento. Estos hechos que eran bastante frecuentes propiciaron que un grupo de vecinos de Llanes decidieran armar varios navíos y salir en persecución de los franceses con el propósito de alejarlos de estas costas. Juan del Ribero solicitó en nombre de los que organizaban la armada la licencia correspondiente que les fue concedida por Carlos I el 24 de julio de 1521. Ateniéndose a esta licencia Pedro González de Posada armó una Nave de nombre Magdalena y en el mes de Agosto del mismo año el capitán llanisco apresó en las proximidades de Burdeos una nave que decía ser inglesa cargada de mercancías de súbditos del Rey de Francia. El capitán llevó la nave con mercancías y tripulantes al puerto de Llanes, pero las cosas se complicaron cuando los que venían en la nave apresada solicitaron la intervención del juez y del notario para que la nao, con todos sus bienes fuese devuelta a sus propietarios que decían ser ingleses y no franceses. A partir de aquí se inicia un largo pleito entre ambas partes cuyo proceso duraría un año hasta que el Consejo Real dio su sentencia definitiva a favor de los ingleses robados y no franceses como pretendían los llaniscos. Ya a finales del reinado de Carlos I, en 1522, Gómez de Posada, vecino de Llanes, armo una pequeña embarcación con treinta y un tripulantes a sueldo, para defender las costas del Principado de los frecuentes daños que en ella hacían los franceses. Llegaron al reino vecino y tomaron una nao francesa cargada de trigo, armas y otras mercancías, que apresaron junto a su tripulación y codujeron al puerto de Llanes. Allí entregaron los tripulantes franceses al juez de la villa Ruí González, para que los tuviese presos mientras el Consejo Real tomaba su decisión. Pero el juez los dejó en libertad y tomó la nave y las mercancías negándose a restituirlas, según Gómez de Posada, por odio y enemistad que el juez tenía contra él. El marino de Llanes denunció los hechos ante la Corte y el monarca ordenó al juez que devolviese la nave y mercancías a Gómez de Posada, previa entrega de dos mil ducados de fianza, al tiempo que le daba quince días para presentar ante el Consejo Real las razones que tuvo para soltar a los franceses. Juan Uría Maqua "Llanes, viejas historias, nuevos patrimonios" Historia y tradición Fue este un puerto relevante en la actividad pesquera de altura y bajura entre los siglos XV y XVIII, el comercio de la sal, la riqueza de sus bancos y caladeros de pesca: ballena, sardina, merluza, congrio, caballa y besugo entre otras especies, no se habían traducido mas que en pequeños muelles y refuerzos de piedra a ambos lados de la desembocadura del río Carrocedo. A finales del siglo XIX, era un puerto comercial y de cabotaje de bastante actividad debido a la dificultad de las comunicaciones terrestres. Era también uno de los más peligrosos del Cantábrico por su orientación. El primer proyecto para construir un espigón al que se llamó muelle de la Osa data de 1896, en 1900 se proyecta un espigón en línea recta. Los temporales del otoño de dicho año dieron al traste con todo lo construido. Hasta la década de 1930 no se adopta la solución definitiva y basada en tres grandes monolitos de hormigón armado de 21 m x 12 m construidos en El Musel (Gijón). Se transportaron navegando, venían huecos y después se colocaban y rellenaban in situ. El relleno era de grava y finalmente de hormigón. En el año 1991 se dio luz verde al nuevo puerto de Llanes. El nuevo espigón quedó protegido por dos notables escolleras de bloques de hormigón, que lo defienden de los fuertes temporales y que a su vez constituyen la base del ambicioso proyecto de Los Cubos de la Memoria, del artista vasco Agustín Ibarrola. Hoy día se proyecta un nuevo puerto deportivo que se adapte a las nuevas necesidades turísticas, y que conviva con una estable flota que mantenga el sabor tradicional del sector pesquero de Llanes. Posada. Puerta de los Picos de Europa La Parroquia de Posada , en la parte occidental del Concejo de Llanes, cuenta con un total de 1.608 habitantes, de los cuales 847 se localizan en Posada, capital de la Parroquia, que dista 8 Kms. de Llanes, siendo el segundo núcleo de población más importante del Concejo. La cota más alta si sitúa en el Monte Llabres (682 m.) Posada se ha convertido en el eje comercial y de servicios de la costa y valles interiores de esta parte del Concejo. Algo a lo que ha contribuido la puesta en funcionamiento de su Poligono Industrial, su mercado semanal (todos los viernes), uno de los más concurridos de la comarca, y la celebración durante el año de varios certámenes ganaderos (parte de su actividad comercial se centra en el sector agricola y ganadero, principal actividad económica de muchos de los pueblos situados en su área de influencia). Pero también el sector turístico ha escalado posiciones en los últimos años como motor económico de la Parroquia. Su privilegiada situación, a tan solo tres kilómetros de la costa y playas, y su localización en la intersección de la carretera hacia el Parque Nacional de Picos de Europa (Covadonga, Lagos, Ruta del Cares, Sotres ....) , y poblaciones como Arenas de Cabrales o Cangas de Onís, han permitido la creación de numerosas empresas turísticas (hoteles, casas de aldea, apartamentos turísticos .....), convirtiendo a Posada en una zona con una completa oferta turística de calidad. Por Piedra y Lledías pasa el Camín del Oriente, ruta que une Llanes con Covadonga. El rió Bedón que desemboca en la playa de San Antolín, tiene su último tramo a la altura de San Martín, uno de los núcleos de la Parroquía, configurando un hermoso paisaje en esta parte de su recorrido. Junto a San Martín también encontramos la "Cuesta de Naves", una pista forestal que une las poblaciones de San Martín y Naves recomendable para aquellos que deseen disfrutar de una ruta a pie en un entorno rural y natural. Nueva. Capital del Valle de San Jorge Situada en el extremo occidental del Concejo, la Parroquia de Nueva cuenta con un total de 739 habitantes, de los cuales 585 se localizan en la población de Nueva, situada a unos 20 Kms. de Llanes, y capital del Valle de San Jorge. Nueva destaca por la belleza de sus casonas y palacios, la mayoría construidos a finales del XIX y principos del XX. Se encuentra a 1'5 kms. de la playa de Cuevas del Mar, conocida por el maravilloso paisaje que forman las rocas erosionadas por el paso del tiempo. El turismo ha tomado posiciones en los últimos años como actividad económica de la población y la parroquia, junto las tradicionales acitividades agropecuarias. En la actualidad la Parroquia de Nueva cuenta con una estupenda oferta turística (hoteles, Casas de Aldea, viviendas vacacionales, restaurantes y apartamentos turísticos). Etapa del Camino de Santiago a su paso por el Concejo. Su mercado semanal se celebra los sábados. Llanes Rural El Turismo Rural ha sido durante la última década la modalidad de alojamiento que ha tenido un mayor desarrollo en el Concejo de Llanes hasta contar en la actualidad con una completa y variada oferta repartida por todo el territorio del municipio , díficil es encontrar algún pueblo donde no exista algún tipo de alojamiento rural. En el apartado Descansa en Llanes puedes encontrar todos los alojamientos. Existen en la actualidad varias tipologías de alojamiento dentro de lo que se denomina Turismo Rural en Asturias y varias Marcas de Calidad. Valles de Costa Históricamente el Concejo de Llanes ha estado divido en Valles desde hace siglos. Esta división nos permitirá recorrer los pueblos del Concejo en diferentes itinerarios y mostrarte todos los atractivos que esta tierra puede ofrecerte. Te invitamos a que conozcas los valles de la costa. A las faldas del Cuera Accesos: Desde Llanes y desde Unquera: N-634 y LLN-5 (Carret era de Purón) El Valle de Celorio Accesos :Desde Llanes y Ribadesella: A-8/ AS-263 En bus : Parada en Celorio (En verano también hay servicio de bus a la playa de Barro) En tren : Estaciones de Celorio y Balmori El Valle de Pendueles Accesos en coche: Desde Unquera y desde Llanes : N-634 Desde La Borbolla (Valle Oscuru) : LLN-18 (La Borbolla) y LLN-4 (Buelna - Pié de la Sierra) ;AS-343 (La Borbolla - Puertas de Vidiago) En bus: Paradas en Buelna, Pendueles, Vidiago, Riegu y Puertas de Vidiago En tren: Estaciones en Pendueles y Riegu (estación de Vidiago). En invierno hay dos trenes Llanes-Pendueles uno sobre las 11,30 h y otro sobre las 18,15 h. ; y otros dos vuelta sobre las 11,00 h y 18,00 h. En verano se refuerza este servicio. Valle de Mijares Accesos en coche Desde Unquera: N-634 y LLN-2 (Cué-Andrín) Desde Llanes: LLN-2 (Cué-Andrín), LLN-8 (Porrúa) Valle de San Jorge Accesos en coche : Desde Llanes y Ribadesella: AS-263 Desde Cangas de Onís: AS-334 (Corao-Nueva) En bus Paradas en Villahormes, Cardoso, Nueva En tren Estaciones en Villahormes y Nueva. Llanes Indiano El Oriente de Asturias fue una zona de fuerte emigración durante el siglo XIX y la primera mitad del XX. Los llaniscos tuvieron como destinos fundamentales Cuba, más tarde México y en menor medida Argentina. Arquitectura Indiana La casa del indiano domina en el medio rural por altura y diseño. Los indianos trajeron una arquitectura cosmopolita que se insertó de forma llamativa entre las casas tradicionales, para simbolizar el triunfo y el éxito. Además casi siempre sus verjas dejan ver al otro lado, jardines con ecos tropicales donde no faltan palmeras, magnolios, camelias y buganvillas. Solían encargar los elementos para la decoración y amueblamiento a París o a Barcelona, y trataron de equipar su lugar de añoranza con lo más moderno del momento. Estas casas eran el sueño de todo emigrante para regresar a la patria chica una vez cumplida su aventura vital. Se presentan en toda una gama de estilos y etapas variadas. Eclécticos, modernistas o de estilo montañés, todos los historicismos sirvieron para lograr unos edificios que evidenciaran distinción y empaque. En Llanes, a ambos lados de la calle de La Concepción se alzan una serie de edificios del mayor interés en lo que fue uno de los primeros ensanches de la villa. Ya en el centro encontramos El Casino terminado en 1910. La casa de Romano y varias en la Avenida de la Paz. Al llegar a Poó por la AS-263 vemos a la derecha otro notable conjunto de esta arquitectura entre las que destaca la casa de Hartasánchez. El conjunto de Nueva y el de Naves destaca por calidad y densidad. En otras ocasiones optaron por arreglar las casas familiares, ampliándolas con más pisos y galerías o por comprar y restaurar antiguas casonas nobles y así se entienden los magníficos conjuntos de Buelna, Pendueles, Vidiago, Balmori o Meré entre otros. Infraestructuras públicas Prácticamente todas las infraestructuras incluidas carreteras, cementerios, iglesias, casinos, boleras, hospitales y fundaciones de todo tipo se debieron al dinero americano. Con el dinero de la emigración los pueblos cambiaron radicalmente. En Poo, Andrín, la Pereda y Porrúa, su benefactor les dotó de verdaderos conjuntos cívicos con instalaciones recreativas, (boleras y casinos) escuelas, iglesias y fuentes, lavaderos y depósitos de agua. En La Borbolla o Naves, se diseñaron hermosas plazas. Las innumerables boleras, todavía en activo se suelen deber al dinero de América, y muchas fincas donadas a sus convecinos fueron convertidas en parques públicos. El Llacín y las instalaciones del museo Etnográfico de Porrúa es una de estas donaciones. Además de las escuelas de La Arquera, verdadera joya de la arquitectura escolar, la de Vidiago, recién rehabilitada es otro exponente de gran calidad, que no quita importancia a ejemplos menores y más sencillos que en su momento cubrieron una demanda educativa básica. Archivo de Indianos La Fundación Archivo de Indianos – Museo de la Emigración, se encuentra en la localidad de Colombres (Asturias), en la casa conocida como Quinta Guadalupe que perteneció al emigrante a México Iñigo Noriega Laso. Se trata de un edificio de marcada arquitectura indiana edificado en 1906, posteriormente se destinó a Casa de Reposo y Hospital de Sangre. Desde 1987 alberga la sede de la Fundación Archivo de Indianos. El principal objetivo de la Fundación, es la formación progresiva de un archivo y un museo centrado en el fenómeno de la emigración española a América. El recorrido por el museo puede hacerse como el “viaje de un emigrante”a través de todas las dependencias del edificio: preparando la partida, portadores de la ilusión, la despedida, el viaje, los centros sociales de la emigración, el recuerdo de la tierra, triunfos y fracasos, la emigración política y los hermanos Ibáñez Posada. Fundación Archivo de Indianos Quinta Guadalupe 33590 Colombres Teléfono: 985 41 20 05 www.archivodeindianos.es |info@archivodeindianos.es Onís La historia en esta tierra se inicia ya en el Neolítico cuando, después de las últimas glaciaciones, los habitantes de la costa van dominando las alturas de los Picos de Europa. Desde entonces, la vida ya no se va a interrumpir en el territorio. Pueblos diversos de origen indoeuropeo se irán mezclando a lo largo de los siglos con los primeros habitantes, hasta entrar en la historia escrita con la llegada de las Legiones de Roma, que intentarán conquistar estos pueblos, objetivo en realidad nunca del todo conseguido. Las guerras de Cántabros y Astures contra Roma forjarán una página en la que historia de funde con la leyenda. Así seguirá esta tierra, navegando entre lo conocido y lo imaginario, entre los documentos y las tradiciones orales, hasta conformar un territorio envuelto en las brumas de un reino medieval cuyos habitantes se enfrentarán al poder del Emir de Córdoba. Conquistarán sus tierras, repoblarán media España y desaparecerán para envolverse de nuevo en las nieblas de los Picos de Europa, para trabajar y vivir en este pequeño reino escondido, solamente descubierto por los viajeros curiosos ya entrado el siglo XX. Durante generaciones, Onís habrá vivido bajo sus propias leyes y su propia cultura, orgulloso de su originalidad, de sus tradiciones, de su pasado. El resultado final podemos admirarlo hoy en una forma de vida perfectamente adaptada al medio en el que se ha desarrollado. Muestra clara de este respeto al medio es el grupo humano de los Pastores de los Picos de Europa. Este colectivo humano es el auténtico señor de estas cumbres, quien las ha cuidado y trabajado hasta darles el aspecto paradisiaco que hoy tienen. Quien les ha dado leyes justas y las ha defendido contra todos quienes han pretendido quitárselas a lo largo de los siglos, quienes en la actualidad continúan defendiéndolas y mimándolas, junto a su cultura, auténtico patrimonio de esta tierra. Esta defensa y conservación del patrimonio y valores de esta tierra, les hizo merecedores en 1994 del Premio Príncipe de Asturias al Pueblo Ejemplar. Qué visitar Aún teniendo en cuenta su reducida extensión, el concejo de Onís cuenta con manifestaciones dignas de mención. De ellas destacan, sobre todo, las muestras de arte religioso, aunque también hay notables ejemplos de magníficas «casonas asturianas», exponente de la arquitectura popular. Visítelas siguiendo el itinerario de la Ruta de las Casonas Asturianas. Numerosos hórreos y paneras completan esta muestra de arquitectura popular que hacen del concejo de Onís un ejemplo a visitar. A continuación les describimos algunos de estos monumentos. En Benia de Onís, «Casona de Los Valles», del siglo XVIII , con amplio corredor de balaustrada de madera, escudos, jardín con palmeras, etc. La Iglesia Parroquial de Santa Eulalia, aunque muy reformada, conserva aún elementos de estilo gótico del siglo XV y retablos barrocos. En Talavero, pueden apreciarse típicas casas con galerías y varias casonas. En Sirviella, pueblo muy próximo al anterior, se encuentra la «Torre de Sirviella», particular edificio civil del siglo XVI (hay quién opina que es el mejor ejemplo arquitectónico asturiano de ese siglo), con una arquitectura muy original y actualmente perfectamente consolidada, que ha obtenido la catalogación como Bien de Interés Cultural. El «Palacio» que forma conjunto con ella, muy reformado pero aún con su escudo de armas y merecedor de ser admirado. En el pueblo de Villar, encontramos numerosas casas de arquitectura típica muy bien conservadas y algunas casonas. En todo el Concejo están presentes las construcciones tradicionales, adaptadas al medio que las rodea. Piedra caliza blanca y grisácea o arenisca de grano fino y color tostado en los muros o paramentos exteriores. Madera de roble o castaño en cubiertas y corredores. Teja curva tradicional, árabe, de color rojo cardenillo... Materiales nobles todos ellos que, con la sabiduría constructiva tradicional, dan origen a un conjunto de singular valor, tanto se trate de edificaciones destinadas a vivienda, como de establos para animales, hórreos etc. Parque Nacional Picos de Europa El Concejo de Onís, en pleno corazón del macizo occidental (conocido como del Cornión) de los Picos de Europa, aporta 2.447 hectáreas, -un tercio de su término municipal- al Parque Nacional de los Picos de Europa. Desde el Concejo de Onís se puede acceder al Parque de Picos a través de la carretera que une la capital, Benia de Onís y el pueblo de Demués. Desde allí, se toma una pista agrícola que conduce hasta el límite del Parque, coincidiendo este acceso con el utilizado por los pastores desde tiempo inmemorial. Parres Bellmunt y Canella Bellmunt y Canella, habían definido el Concejo de Parres como "antesala de la Corte del Rey Pelayo y lazo de unión entre la Asturias central y la oriental". Ciertamente, el Concejo de Parres está situado en la zona oriental de Asturias, limitando con los Concejos de Ribadesella, Caravia, Colunga, Piloña, Ponga, Amieva y Cangas de Onís, a través de varios elementos naturales: el río Sella, la rica Cordillera del Sueve, el río Cua o el monte de Cea y Cetín. Algunos hallazgos arqueológicos nos dan alguna información del Concejo, ya en la Prehistoria, del Paleolítico Inferior aparece un canto bifacial cerca de Collía; también pertenecientes a la cultura Magdaleniense y Aziliense han aparecido industrias líticas y óseas, en la Cueva del Taragañu, en la localidad de Arobes. Parece que en el Concejo de Parres, encontramos el límite entre Cántabros y Astures; tal como lo confirman diferentes hallazgos arqueológicos encontrados en Fuentes, Cofiño y Santo Tomás de Collía. Varias gentes o tribus configuraban el pueblo cántabro asentado en este lado del río Sella: los Orgenomescos, los Salaenos, los Vadinienses, entre otros. En 1367 Suero Gutiérrez de Nevares y Pedro Díaz de San Juan de Parres, en representación del concejo apoyan la causa de Enrique II de Trastámara, que recompensó a estos nobles creando el condado de Las Arriondas, con solar en Coviella. La muerte, sin descendencia -1462- de el Conde Tello Suero-Díaz, lleva a la desaparición del condado, que se transforma así en Coto, pasando a depender del Obispado y de la Casa de Nevares y el Monasterio de Villanueva. En favor de la Casa de Nevares, Felipe II crea el cargo de Alférez Mayor y Regidor Perpetuo del Concejo de Parres en 1559. La casa mantendrá el título más de 100 años, para pasar luego a varias familias del Concejo: Maldonado, González de Argandona… Hasta la Alta Edad Media los datos referidos al Concejo son muy escasos, como escasas son las noticias referidas a la etapa del dominio visigodo o de la invasión árabe. De época bajomedieval, son ya, las fortalezas descubiertas en la Forcada, Mancobio y el Torreón de Fíos. Durante esta etapa histórica, el actual concejo de Parres está formado por tierras de realengo y cotos jurisdiccionales propiedad de casas señoriales y de Instituciones religiosas. Tenemos constancia que en el S. XIV el Concejo de Parres formaba parte del Señorío asturiano de D. Alfonso Enríquez, que lo había recibido por donación testamentaría de Enrique II de Trastámara y que después pasaría a manos de la Iglesia Ovetense. La desaparición de San Pedro de Villanueva como comunidad monástica en 1835, a raíz del proceso desamortizador, originó la perdida de todas sus propiedades en Parres que se repartieron por las parroquias de Viabaño, San Juan de Parres, Villanueva y Sevares. Por su parte el antiguo dominio monástico de San Martín de Soto, dio paso al coto de Llames de Parres,- tras la supresión decretada por el Obispo D. Gutiérrez de Toledo de los monasterios de San Martín de Soto de Dueñas y Sta. María de Villamayor- que pasaría a manos del Monasterio Ovetense de San Pelayo. Asimismo el coto de Fuentes, que pasa a ser propiedad de sus vecinos, fue traspasado en 1084 al Obispo Arias por Antonio Alfonso. En 1827 desaparece de forma definitiva la organización basada en estos cotos jurisdiccionales, pasando a formarse el actual concejo de Parres, con capital en Bada y Cuadroveña, pasando definitivamente a Arriondas en esa fecha. En 1886, por auto del obispado, los pueblos de Dego, Avalle, Collau l'Andrín y Santianes de Tornín pasan a formar la parroquia de San Pedro de Dego, en el arciprestazgo de Parres. Rutas Las rutas aquí descritas han sido seleccionadas, no sin cierta dificultad, entre un gran número posible de ellas, pretendiendo mostrar el Concejo en gran parte, y procurando incluir las que se consideran más idóneas y significativas, con amplios valores deportivos, culturales, turísticos y de naturaleza viva. Las rutas discurren a través de recorridos cómodos en su mayor parte, y la duración de éstas, está calculada a paso medio normal, que es como debe de andarse por la montaña. Muchas de las rutas tienen la posibilidad de enlazarse entre si, por lo que los recorridos pueden alargarse a voluntad, sobre todo las siete primeras que discurren en su totalidad dentro de los lmites del Paisaje Protegido de la Sierra del Sueve. Algunas parecen más difíciles, pero hay otras que a simple vista no entrañan dificultad que son simples paseos, pero que hay que saber afrontarlos con prudencia y sin excesos. Otro factor a tener en cuenta, con tanta importancia como los anteriores, son el respeto por el entorno natural, que como ya sabemos, hay que hacer uso del mismo con respeto y sin crear ningún tipo de perjuicio al medio por alguna negligencia o irresponsabilidad por parte de los excursionistas. Majada del Bustacu Acceso por carretera desde Arriondas: en el centro de esta villa se toma la carretera AS-260 en dirección a Colunga hasta La Corteguera, donde se encuentra, a la izquierda, el desvío a Cofiño. Distancia aproximada desde Arriondas hasta Cofiño: 6 kilómetros. El vehículo que nos habrá de recoger retrocederá por el mismo sitio hasta LA Corteguera, desde donde ascenderá por la AS-260 hasta El Fito. Distancia desde Cofiño hasta El Fito: 6 kilómetros. Pico Pienzu (desde el Fito) La ascensión al Picu Pienzu es sin duda la excursión más bonita que se puede realizar dentro del concejo de Parres. El Pienzu es el pico más alto de la cordillera del Sueve con 1.149 m., y tiene un enorme interés, entre otras cosas, porque tan solo dista 5 Km. de la costa, convirtiéndose así en una de las cumbres más altas y más cercanas a la costa del mundo. Asimismo, en el Sueve se encuentran los últimos ejemplares de caballo asturcón, una especie en vías de extinción. La vista desde el Pienzu es famosa: Al Norte el Cantábrico y las localidades costeras asturianas desde Llanes por el Este hasta Gijón por el Oeste. En días claros la vista alcanza aún más lejos. Al Sur, la Cordillera Cantábrica con los majestuosos picos de Europa y en el intermedio todo el rosario de pueblos y sierras costeras del oriente de la región. Pico Miruenu (1.137 m) Acceso por carretera desde Arriondas: en el centro de la villa se toma la AS-260 en dirección Colunga. En la misma salida de Arriondas, a unos 500 metros, tomamos a la izquierda la desviación a Fíos y Villar de la Cuesta. Distancia aproximada desde Arriondas: 6,5 kilómetros. El vehículo que nos habrá de recoger retrocederá hasta Pandiello: 1 Kilómetro. Collada de la Hume Acceso por carretera desde Arriondas: en el centro de la villa se toma la AS-260 en dirección Colunga. En la misma salida de Arriondas, a unos 500 metros, tomamos a la izquierda la desviación a Fíos y Villar de la Cuesta. Distancia aproximada desde Arriondas: 6,5 kilómetros. Majadas del Sur Acceso por carretera desde Arriondas: en el centro de esta villa se toma la carretera AS-260 en dirección a Colunga hasta la Corteguera, donde se encuentra a la izquierda el desvío a Cofiño. Distancia aproximada desde Arriondas hasta Cofiño: 6 kilómetros. Pico Les Duernes Acceso por carretera desde Arriondas: en el centro de la villa se toma la carretera AS-260 en dirección a Colunga hasta el Fito. Distancia aproximada desde Arriondas hasta El Fito: 11 kilómetros. Pico Pienzu (desde Cofiño) Acceso por carretera desde Arriondas: en el centro de la villa se toma la carretera AS- 260 en dirección a Colunga hasta La Cortegura, donde se encuentra a la izquierda el desvío a Cofiño. Distancia aproximada desde Arriondas hasta Cofiño: 6 kilómetros. La Verde Para iniciar esta excursión tomamos la carretera que lleva desde Arriondas a los núcleos de Fuentes Sinariega, conocida popularmente como carretera de Bode. Una vez pasamos bajo el puente del tren cogemos, a la izquierda un ramal que nos conduce al pueblo de Pendás, desde donde se nos abre una vista imponente de la capital del Concejo, de los Picos de Europa y de la Vega del Sella. Atravesamos el pueblo hasta el lugar donde “muere” la carretera para introducirnos en un “camino de carro” o pista que nos lleva hasta el caserío de Arpaes. Desde aquí, siguiendo el camino de “la verde” sobre la Valleya y Ribode llegaremos a Collia. Para regresar a Arriondas lo hacemos por la carretera que en dirección Sur lleva a la capital del concejo tras pasar por San Andrés y El Castañeu. Duración total de la excursión puede ser de 2 a 3 horas. Camín de la Reina Esta ruta se desarrolla por una antigua calzada romana conocida como “Camin de la Reina” desde que Isabel II pasó por ella con dirección a Covadonga. Mota de Cea y Cetín El punto de partida de esta ruta es Arriondas. Nos dirigimos desde aquí en dirección a Oviedo, por la N-634, y llegamos a Ozanes, donde nos desviamos a la izquierda donde veremos un paso a nivel y a continuación un puente que cruza el Piloña. Seguimos esa carretera hasta los pueblos de Romillo, Granda, Tospe y Llerandi. Entre estos dos últimos pueblos encontramos una pista a la izquierda, que seguiremos hasta una bifurcación donde debemos dejar el coche. Aquí tenemos dos opciones: Seguir hacia la izquierda por la pista del Sedu, que nos llevará hasta la orilla del río Mampodre, donde podemos adentrarnos por la derecha, y siguiendo el curso del río, en el bosque de Cea, o cruzar el puente y seguir ascendiendo hasta el Cerro de Cetín y después la Mota de Cetín. Tomar la pista de la derecha, hacia las camperas de Llaxe y Fontecha, para después continuar la ascensión a la Mota de Cetín. Peñamellera Alta Peñamellera Alta es un concejo de orígenes prehistóricos. Las primeras muestras humanas que aparecen pertenecen al arte parietal del paleolítico superior, siendo encontradas en diversas cuevas como las de Coimbre, Subores y sobre todo la de Llonín, en la cual podemos admirar grabados y figuras de diferentes animales como caballos, ciervos, bisontes, al igual que se pueden observar signos y hasta una representación humana femenina. De la época neolítica son los hallazgos encontrados en la Portilla cerca de Turbina, en la que se encontraron restos cerámicos y un túmulo. De la edad del bronce es una punta de una lanza descubierta en Trescares así como diferentes materiales encontrados en Llonín y Coimbre. Pasada la era prehistórica, la memoria del concejo apenas conserva algún rastro hasta llegar al período medieval. No se encuentran descubrimientos que nos muestren algo de la época prerrománica ni de los siglos que conocieron la dominación romana, hecho que denota algo bastante común al extremo oriental de Asturias: rareza de asentamientos y aparente impermeabilidad a las costumbres romanas. Cuenta la historia que en el año 1029 el Conde Vela de Álava da muerte al heredero del condado de Castilla (descendiente de Fernán González) y viene a refugiarse a Plecín en Alles tomando el apellido de la localidad de Mier, donde asienta su señorío. Se instaura así un linaje que, haciendo honor a su lema “Adelante el de Mier, por más valer”, llegará hasta nuestros días dejando una destacable huella en diferentes pasajes de la historia. Al periodo de la monarquía Asturiana se cree que pertenecen los descubrimientos encontrados debajo del templo de San Pedro de Plecín, y que según parece correspondía a otra iglesia. La primera prueba documental de Peñamellera data de 1032, fecha en la cual se permutaron los condes de Piniolo y Aldonza y el rey Leones Vermudo III territorios, cediendo los primeros la mitad de Peñamellera. Tras incorporar totalmente el territorio al reino, el monarca Fernando II desposeyó a Asturias de estas zonas para incluirlas en el reino de León aunque eclesiásticamente todavía dependiera del obispado de Oviedo. En 1340 el rey Alfonso XI otorga al pueblo de Peñamellera el fuero por el cual los vecinos del concejo podían nombrar a sus representantes públicos sin tener que acudir a los emplazamientos de Santillana. Aparecen en este momento varios poderes señoriales como los de Aguilar, que ostentaron el título de señores de Peñamellera. Esto trajo consigo la aparición de torres señoriales y la patrimonialización de los cargos públicos. En este periodo de tiempo se habla por primera vez de la intención de dividir el valle en dos unidades administrativas, el alto valle y el bajo. En la edad moderna el valle de Peñamellera formaba parte de la mancomunidad de los cinco valles de la comarca de Burgos. Entre 1514 y 1522 formó parte junto con San Vicente de la Barquera de una jurisdicción independiente. En 1749 fue agregado a la intendencia de Burgos y Bastón de Laredo, y estuvo presente en 1778 en la formación de la provincia de Cantabria. Históricamente, las actividades ganaderas y agricultoras estuvieron presentes en la vida de los habitantes del concejo, quedando eximidos los vecinos de los impuestos derivados de la venta del ganado gracias a un privilegio que les fue concedido por Carlos II. A partir del siglo XVIII se celebra en Ruenes la feria ganadera de Jana. La capital del valle se establecía en su cueto bajo, en Abándames. Cada cueto, el alto y el bajo, tenían un regidor, un juez noble para cada uno y otro para el valle en general. En el valle alto, el cargo de juez noble era ostentado desde el siglo XIV por los miembros señoriales de Escandón, Cossío, Mier, y Trespalacios, siendo estos desposeídos de tal privilegio en 1603. El valle sufrió también las consecuencias de la guerra de la independencia siendo ocupado por los franceses en 1809 y 1810. En 1833 se devuelven los terrenos a territorio Asturiano, y empiezan a aparecer las discusiones para la capitalidad del mismo entre Alles y Abándames. En 1869 se divide el valle en dos, quedando Alles como capital del valle alto. Esta etapa fue una época de emigraciones a ultramar por parte de los más jóvenes, lo que se tradujo después en inmensas riquezas convertidas en enormes casonas de indianos, carreteras, caminos, etc. El siglo XX estuvo marcado por la guerra civil española siendo el valle escenario de cruentos y dolorosos combates, acabando aquí los enfrentamientos el 10 de Septiembre de 1937, con la entrada en la zona de las tropas Navarras en colaboración de la legión Cóndor. Durante la posguerra, son vistos por el concejo diversos guerrilleros refugiados en las montañas de los picos de Europa. La historia de las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del siglo XX ha estado marcada por una fuerte emigración a América (que ya se había iniciado con la conquista del nuevo mundo), de la cual queda una imborrable huella en la arquitectura indiana que perdura en muchos de los pueblos del concejo. Patrimonio Se puede afirmar que el patrimonio más apreciable que tiene el Concejo de Peñamellera Alta son los impresionantes paisajes naturales de los que dispone, sin embargo, también ha sido siempre una zona de gran importancia para la región oriental y debido a su posición geográfica fue sede de numerosas edificaciones y monumentos que aún se conservan. Con la llegada de las vías de acceso y las nuevas infraestructuras, un nuevo aire se hizo presente y hoy, Peñamellera Alta es un espejo de la riqueza pasada y presente. Cueva del Quesu o de Llonín En Llonín, en las cercanías del lugar de La Molinuca se encuentra un yacimiento paleolítico de primer orden conocido tradicionalmente como Concha la Cova o Cueva del Quesu por ser utilizado para la elaboración de queso. Es en 1971 cuando se identifican sus pinturas y grabados. Las excavaciones arqueológicas han permitido certificar la presencia humana en cinco de los seis niveles existentes en la cueva. Más de un centenar de figuras paleolíticas han sido identificadas entre las que encontramos diferentes signos en rojo: haces de líneas, puntuaciones, un serpentiforme, un antropomorfo femenino; animales en rojo, en negro y, muchos, grabados con una depurada técnica: bisontes, caballos, cápridos y cérvidos. Los restos extraídos de la cueva, que todavía está en estudio, suponen la mejor muestra de arte paleolítico de la región. Se exponen en el museo Arqueológico de Asturias en Oviedo y nos autorizan a hablar de una ocupación casi ininterrumpida desde el Musteriense hasta el primer Bronce. Además de esta cueva, en el municipio hay otras dos imprtantes cuevas que actualmente son objeto de investigación, se trata de la Cueva de Coimbre o de Las Brujas, en Besnes y la Cueva de Traúno en Cáraves. Puente La Vidre En Trescares nos encontramos con el hermoso puente La Vidre que asienta los arranques de su único ojo en sendos crestones calizos, marcando con dovelas radiales un arco ligeramente apuntado, indicio de su obra medieval, aunque su origen posiblemente se remonta a época romana, ya que formaría parte de una calzada romana que remonta los ríos Deva y Cares y que sería un ramal de la famosa Vía Marítima de Agripa. Iglesia de San Pedro de Plecín Situada a 400 m. de Alles se trata del resto medieval más antiguo de Peñamellera Alta que aún permanece en pie. Iglesia Románica con claros añadidos posteriores, se encuadra en la corriente del Románico Internacional desarrollado entorno al camino real que unía Santander con Asturias. El templo fue erigido a finales del siglo XII sobre el emplazamiento de una capilla prerrománica de planta rectangular. El edificio fue ampliado en el siglo XIII y reformado y dotado de pórtico en el XV, posteriormente se adosó una capilla funeraria en el siglo XVI. San Pedro del Plecín, antiguamente llamada San Salvador tiene nave única y ábside semicircular, la portada principal se abre en el lado sur. El ábside está realizado con sillares de piedra arenisca, también usados en la portada sur. La nave es de mampostería caliza. Iglesia de San Pedro de Alles Situada en Alles, fue financiada por Juan de Mier y Villar, nacido en Alles en 1737, quien desempeñó importantes cargos eclesiásticos en Mexico. Su construcción se finalizó en 1787, y su torre fue reconstruida en 1847 después de ser alcanzada por un rayo. Exteriormente muestra un aspecto sobrio, con torre con aguja acompañada de campanario y una cabecera cuadrangular reforzada por contrafuertes. Encontramos dos pórticos, el principal mirando al sur y el secundario al norte. El interior se articula en tres naves de dos tramos sobre pilares. Dispone de un coro de arco rebajado y bajo la torre un baptisterio con una gran pila bautismal de mármol. Posee dos sacristías, una a cada lado del altar mayor. El crucero se cubre con una cúpula coronada de una linterna octogonal, anillada por una corona de pequeños y agudos pináculos en el exterior Además de por su arquitectura, esta iglesia sobresale por su abundante ornamentación y dotación de ajuar litúrgico, concentrado principalmente en sus cinco retablos, de los que destacamos el principal, terminado a finales del siglo XVIII, que es imitación del retablo de Santo Domingo de Oviedo. Otras muestras de arte religioso son: Capilla de la Reina de los Ángeles en el barrio El Pedrosu, Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (Ruenes, siglo XVI), Iglesia de Santa María (Cáraves), Iglesia de San Juan (Oceño), Iglesia Parroquial de San Sebastián (Lonín, siglo XV), Iglesia parroquial de San Pedro (Mier, siglo XVI), templo parroquial de San Francisco de Asís (Rozagás, siglo XVIII), Ermita de Nuestra Señora del Monte (Río Santa María, siglo XVI), Capilla de San Emeterio (Cáraves, siglo XVIII), Capillas del Rosario y de San Roque (ambas Alles, siglo XVIII) y Capilla de San Millán (Besnes). Son de gran belleza las numerosas muestras de casonas y palacetes de estilo montañés, muchas de ellas construidas por indianos. Pueblos Alles Está formado por los siguientes barrios: Bellaces, Besnes, El Toju, El Pedrosu, La Aldea, La Cal, La Cuesta, Las Barras, Las Coronas, Las Jilgueras, Llumberu, Pastorias, San Roque, Socampu y Trespalacios. Es la capital del concejo desde 1868 y su núcleo más poblado. Sobre Alles escribió José Saro y Rojas en 1886: "Es Alles de lo más delicioso de Peñamellera Alta; frondosos castañedos, extensos praderíos, maizales vigorosos, acusan un suelo rico y feraz y deleitan la vista con la belleza inimitable del paisaje. Sorprende al viajero en aquellas soledades su hermosa iglesia, acaso la más bella de la zona oriental de Asturias, con una torre tan ligera y gallarda que es el encanto de cuantos la contemplan". Entre otras edificaciones destacamos las ruinas de la Iglesia de San Pedro del Plecín, la Iglesia de San Pedro, las capillas del Rosario, de San Roque y de La Reina de los Angeles, la Torre de Llomberu, las casonas de El Jacal, Villa Mier, La Potraliega, La Quintana, Villa Amparo, etc., y la Capilla de San Millán y el Molino de Besnes. Para llegar a Alles no hay más que desviarse de la AS-114 que une Arenas de Cabrales con Panes a la altura de Niserias, y tras cruzar Besnes a poco más dde kilómetro se lo encontrará. Cáraves Está formado por dos barrios: Higares y La Voleta. En Cáraves podrás disfrutar de una excelente panorámica del río Cares entre Trescares y Mier. Paseando por sus calles podemos ver, entre otras cosas, la Iglesia de Santa María o la Capilla de San Emeterio con la Casa del Capellán asociada a la Capilla. Se accede al pueblo desde la AS-114 Panes-Arenas de Cabrales, a la altura del final de Trescares a mano derecha por una empinada carretera. Llonín Está formado por los barrios de La Candaliega, La Molinuca, y La Xana(Rubena). Se encuentra situado a unos 200 metros de altitud. La loma en la que se asienta está de espaldas a las verticales laderas de la parte sur de la Sierra del Cuera. Son de obligada visita la Cueva de Llonín (cerrada al publico), con sus pinturas prehistóricas, la Iglesia de San Sebastián, el Lavadero, construido a expensas de emigrantes de América y restaurado recientemente o la bolera pública. Se accede al pueblo desde la AS-114 entre Panes-Arenas de Cabrales, en dirección a Arenas, poco después del restaurante La Molinuca a mano derecha. Mier Está formado por dos barrios Niserias y Mier. El barrio de Mier se divide en otros dos, Mier d’Acá y Mier d’Allá, separados por un moderno puente sufragado por hijos de este pueblo, residentes en México. Podemos destacar la Iglesia de San Pedro, La Lanjarera, interesante conjunto recogido en el Inventario de Patrimonio Arquitectónico de Asturias, el Palacio de los Mier y el Molino, en cuya parte exterior encontramos perfectamente conservado el canal por el que entra el agua. Está situado Mier a la altura del kilómetro 44 de la carretera AS-114 entre Panes-Arenas de Cabrales. Oceño Está formado por los barrios de Mildón y Oceño. Situado a unos 550 metros sobre el nivel del mar es el pueblo más alto de Peñamellera Alta. Se accede desde Mildón por una carretera empinada y serpenteante de unos 4 kilómetros de longitud, y desde la que se pueden disfrutar unas espectaculares vistas del rio Cares y de las sierras cercanas. Además de estas vistas destacamos la Iglesia de San Juan, la Casa del Conceju (antiguas escuelas), la bolera y el parque infantil. A poco más de un kilómetro desde Arenas de Cabrales en dirección a Panes, a la altura del barrio de Mildón, parte una amplia y nueva carretera hacia el pueblo de Oceño, al lo largo de la cual se pueden ir contemplando la maravillosas vistas. Rozagás Está situado a los pies del Pico Turbina, el techo de la Sierra del Cuera con 1.317 metros. De Rozagás parte una ruta a pie para subir a dicho pico. Destacamos la Iglesia de San Francisco, la bolera y el lavadero. Junto con Oceño y Cáraves es una de las tres poblaciones de Peñamellera Alta donde hay cuevas y ganaderías destinadas a elaborar queso con la denominación de origen Queso de Cabrales. Partiendo de Arenas de Cabrales a la altura del puente del centro parte la carretera AS- 345 que comunica Cabrales con Peñamellera Alta. Transcurriendo por ella, primero se encuentra el cabraliego pueblo de Arangas, para llegar después a Rozagás. Por la misma carretera pero en sentido contrario, desde Ruenes en dirreción a Arenas de Cabrales, a poco más de tres kilómetros se encuentra Rozagás. Ruenes Está formado por los barrios de Jana, El Cau, La Collá, La Osteriza, Rieña, Riu Santa María, Rozacanal y Ruenes. Destacamos entre otras edificaciones, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la Casa de la Torre, el lavadero de Fuentoria, la bolera, la Casa de la Bolera, Villa Elena y La Casa de la Portilla todas ellas en Ruenes, la Ermita de Nuestra Señora del Monte y la bolera en Rio Santa María, el área recreativa de Rozacanal o el molino de Jana. Se denomina a Ruenes "la capital del Cuera" porque es la población que más terrenos ganaderos tiene en dicha sierra del Cuera. A Ruenes hay varias formas de llegar: Por la carretera AS- 345 que une Arenas de Cabrales con Niserias, Ruenes está entre Rozagás y Alles; desde la AS-114, en la localidad de Trescares, poco antes del cruce de subir a Cáraves (a la salida del pueblo en dirección a Arenas), algo escondido hay una carretera municipal, la Carretera Jana, por la que también se sube a Ruenes. Trescares Está formado por los barrios de El Pontón y Trescares. En esta población de Trescares se unen al río Cares las aguas de los ríos Jana y Rubó. Destacamos las visitas a la Iglesia de San Fausto y al Puente La Vidre, puente medieval posiblemente realizado sobre otro romano y del que parten varias rutas. Trescares está en la misma carretera AS-114, a la altura del kilómetro 41, más o menos en el punto medio entre Panes y Arenas de Cabrales. En las proximidades del pueblo se encuentra la Cueva de Traúno, en cuyo interior hay restos de arte rupestre. Peñamellera Baja El concejo de Peñamellera Baja, de cerca de 84 km. cuadrados y unos 1500 habitantes se localiza en el extremo oriental de Asturias, rayando con la vecina comunidad de Cantabria. Constituye una de las vías de entrada naturales hacia el Parque Nacional de los Picos de Europa, en el que extiende parte de su territorio, y también hacia Cabrales y Valle de Liébana. Su capital, Panes, se encuentra a escasa distancia de importantes focos turísticos: Covadonga (60 km.), Arenas de Cabrales (23 km.) o Potes (26 km.) en la montaña; Llanes (33 km.), San Vicente de La Barquera (22 km.) o Comillas (30 km.) en la costa, además de Santillana del Mar (40 km) como núcleos más relevantes. El exuberante paisaje de este territorio está enmarcado entre dos singulares sistemas montañosos. Al norte se eleva el extremo oriental de la Sierra del Cuera, que recorre el concejo de Este a Oeste. Al sur, ciñe su territorio las estribaciones del macizo Oriental o de Ándara del Parque Nacional de Los Picos de Europa. Otros importantes accidentes geográficos que vertebran este espacio son los ríos, encajados en impresionantes desfiladeros; especialmente el Deva, procedente del Desfiladero de La Hermida, y el Cares, que viene de Peñamellera Alta, Cabrales, y tierras leonesas. Ambos, de preciada riqueza salmonera y truchera, se unen en las proximidades de Panes, dando lugar a una de las principales corrientes fluviales de la región el Cares-Deva. Peñamellera Baja posee una ubicación privilegiada, con grandes posibilidades para el descanso, el disfrute de los bosques y la montaña (por las numerosas sendas y paseos que jalonan todo su territorio), e incluso de la playa (la playa de La Franca se encuentra a tan sólo 15 km.). Es uno de los concejos más bellos de Asturias. La roca, el agua, los valles y las praderías, la flora y la fauna en todo su esplendor. Pero no sólo ofrece al visitante bellezas paisajísticas pues cuenta con una rica arquitectura, tanto monumental como tradicional, una variada gastronomía, y la posibilidad de practicar numerosas actividades al aire libre. Si bien las primeras referencias escritas concretas a este espacio son medievales (s. XI), Peñamellera es un valle poblado desde antiguo, por eso sus restos en el valle son numerosos, destacando entre ellos la cueva de La Loja, ubicada en la localidad de El Mazo. Se trata de una de las estaciones clásicas en el arte rupestre paleolítico asturiano y cantábrico ya que fue una de las primeras descubiertas en la región (1908). El valle bajo de Peñamellera ofrece un imponente aire señorial, pues se encuentra repleto de antiguas casonas, palacios e iglesias, de gran calidad en el trabajo de la piedra. Entre el abundante patrimonio religioso reseñamos los restos románicos de la Iglesia de San Juan de Ciliergo de Panes, la Iglesia de San Juan Bautista de Alevia (con elementos góticos); la muy remozada Capilla de San Antonio, igualmente en Alevia, y la Ermita de Espioña en Cimiano, además de la Capilla de la Virgen de Guadalupe en Cerébanes (de estilo Barroco). Mientras del Patrimonio civil, datados en los siglos XVII y XVIII mayoritariamente, destacan el Palacio de San Román de Panes, las casonas del Palenque y El Socuetu en Abándames, el Palacio de Orejuz en Bores, el Palacio de Francisco Sánchez de Caso en Cerébanes y el Palacio del Inquisidor Verdeja en Cuñaba. Para finalizar este recorrido por el patrimonio concejil no podemos olvidar el Puente Viejo sobre el Cares (de probable origen bajomedieval), la arquitectura indiana (con la Quinta de Arriba en Alevia, y la casa de Florencio Milera en Buelles), la Torre de Alevia, y el Museo de Los Bolos de Asturias en Panes. Adquieren una importancia predominante en este espacio los bosques (la superficie forestal supone casi el 40% de su extensión), El del Argayu (entre Merodio y Cimiano), el de San Esteban (en esa misma localidad), y las Saucedas de Buelles Monumento Natural (que bordean las dos márgenes del río Cares-Deva, entre las localidades de El Mazo, Narganes y Buelles) son las formaciones más descollantes, pero no las únicas. Citas a las que no se puede faltar en este concejo son: la Feria de San Isidro (mediados de mayo), el Certamen del Queso y la Artesanía de Los Picos de Europa (último sábado de julio), El Descenso del Cares y Las Fiestas de San Roque (mediados de Agosto), o las Fiestas de San Cipriano (mediados de septiembre). Aunque cualquier excusa es buena para acercarse a Peñamellera Baja. Arte rupestre paleolítico, iglesias románicas, blasonadas casonas señoriales, elegantes construcciones indianas, imponentes miradores, inquietantes desfiladeros, bosques de corzos y rebecos, ríos de truchas y salmones…siempre sobran las razones para visitar este concejo. Que visitar: Museo de los Bolos Este singular museo, situado en la Plaza de Panes, abrió recientemente sus puertas al público (Abril de 2003). En él se presenta de forma sencilla y didáctica lo que ha sido el juego de los bolos en nuestra región, a la vez que realza la importancia histórica de este juego y su trascendencia cultural como práctica que aúna aspectos sociales, culturales, y deportivos. Trata también de guardar el recuerdo de jugadores de otros tiempos, y rendir homenaje a todos aquellos que han sabido conservar y transmitir la práctica de éste, nuestro juego más tradicional, sentando las bases para su difusión en el futuro. Por ello, El Museo se ocupa de ofrecer una visión en el tiempo y en el espacio; pues el Deporte- Tradición de los bolos es un signo de identidad que la historia ha ido dejando en nuestra comunidad, que forma parte de nuestra cultura y de nuestras tradiciones singulares. Cueva de La Loja La cueva de La Loja, está ubicada en la localidad de El Mazo, a unos 2 km. de Panes en dirección a Unquera. Se trata de una de las estaciones clásicas en el arte rupestre paleolítico asturiano y cantábrico, ya que fue una de las primeras descubiertas (1908) publicándose poco después (1911), lo que la hizo acreedora del reconocimiento internacional. Alberga, en su panel principal, a unos cuatro metros de altura, varias figuras de animales grabadas sobre un fondo teñido por una capa negra de óxido de manganeso. Se trata de cinco bóvidos, seguramente uros, y un sexto de difícil y discutida asignación (probablemente un caballo), junto a los que aparece un signo con forma de aspa. El arte de La Loja, la denominada torada, es del período Magdaleniense (14500 a 15000 años de antigüedad según los investigadores). La dificultad de acceso es baja, y las entradas para su visita (Semana Santa y Verano) se ponen a la venta en la Oficina Municipal de Turismo de Panes. Rutas: Jargú-Cuñaba-Minas de Argayón-Bores PR AS 175 Inicio: Cuñaba/Final: Bores Distancia: 7000 metros/ Tiempo del recorrido: 2, 40 horas Altura sobre el nivel del mar: (Cuñaba 398 metros/ Bores 227 metros), 171 metros de desnivel. San Esteban-Collau La Galabín (Senda El Pastor) PR AS 208 San Esteban-Collau Galabín. (4 horas, 9 km. ) P.R. AS- 208. Ida y vuelta Panes-Cimiano-Endilaila-Panes Panes-Cimiano-Endilaila-Panes (2 horas) Panes-Pico Peñamellera-Panes Panes-Pico Peñamellera-Panes (2 horas) Alevia-Abándames-Alevia Alevia-Abándames-Alevia (3 horas, 6,5 km.). San Esteban-Picón del Cuerre-San Esteban San Esteban-Picón del Cuerre-San Esteban (2 horas, 5 km.). Merodio-Pico La Campa-Buelles Merodio-Pico La Campa-Buelles (3 horas, 5km.). Bores-Pico Peñamellera Bores-Pico Peñamellera (30 minutos–fácil). San Esteban-Oceño San Esteban-Oceño (4 horas-difícil). Suarías-Orgalla Suarías-Orgalla (30 minutos-fácil) Panes-Cimiano-Panes Panes-Cimiano-Panes (40 minutos-fácil). Cerébanes-Cavandi Cerébanes-Cavandi (30 minutos-fácil). Abándames-Cavandi Abándames-Cavandi (1 hora-dificultad media). Cuñaba-Collado Tremaño Cuñaba-Collado Tremaño (40 minutos-fácil). Bores-Collado Tremaño Bores-Collado Tremaño (60 minutos-fácil). Panes-Puente Lles-Robriguero-Bores-Pico Peñamellera Panes-Puente Lles-Robriguero-Bores-Pico Peñamellera-Bores-La Serna-Robriguero-Puente Viejo-Panes. (dificultad media). Cimiano-Bosque El Argayu PR AS 207 Inicio: Cimiano/Final: Cimiano Distancia: 5000 metros /Tiempo del recorrido: 1, 45 horas Altura sobre el nivel del mar: (Cimiano 40 metros/ interior del Bosque 240 metros), 200 metros de desnivel. Alevia-Picu el Paisanu PR AS 191 Inicio: Alevia/Final: Alevia Distancia: 13600 metros / Tiempo del recorrido: 4 horas Altura sobre el nivel del mar: (Alevia 340 metros/ Picu El Paisanu 800 metros), 460 metros de desnivel. Arboretum de los Picos de Europa El Arboretum de los Picos en Europa de Panes, se extiende a lo largo del paseo fluvial del Cares-Deva que recorre la vega de La Brañona, desde la zona de El Tilo, hasta la ermita románica de San Juan de Ciliergo. Ofrece un recorrido circular de tres kilómetros en el que se exhiben, ante el paseante, la flora vascular de Asturias, especialmente la que habita en el Parque Nacional de los Picos de Europa y su entorno, organizados por ecosistemas y articulados en dos grandes grupos: los Ecosistemas Atlánticos y los Ecosistemas Mediterráneos o Submediterráneos. Ecosistemas Atlánticos: Bosques de Ribera (Alisedas y Saucedas), Bosques Frescos y Carbayedas Mixtas, Carbayedas, Carbayedas Montanas, Hayedos, Abedulares y Matorral Supraforestal. Ecosistemas Mediterráneos o Submediterráneos: Encinares, Alcornoclaes y Rebollares. Además se incluye la información acerca de las plantas naturalizadas y de las floras remotas del Principado. Sauceda de Buelles Singulares son igualmente las saucedas de Buelles, que están reconocidas por el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias como Monumento Natural. Se trata de un bosque que bordea las dos márgenes del río Cares-Deva, entre las localidades de El Mazo, Narganes y Buelles. Está formado por sauces, la mayoría blancos (salix alba), también hay otros sauces arbustivos y algunos alisos además de robles y otras especies. Probablemente sea la formación de sauces de gran porte de mayor extensión de la cornisa cantábrica. El sauce es un árbol amante del agua, que crece siempre junto a ríos y arroyos. Estos bosques suelen situarse cerca de los cauces fluviales pero en zonas en las que las inundaciones son suaves. Su valor faunístico es también elevado, pues además de las especies piscícolas que habitan el río, estos bosques suelen ser refugio y zona de cría de especies interesantes como, los aviones zapadores (cuando llegan de África), la nutria (especie protegida), el mirlo acuático o el martín pescador. Bosque del Argayu Entre los bosques la principal masa forestal es la del Bosque del Argayu. Se trata de un bosque mixto de robles, arces, fresnos, castaños... Constituye también un gran refugio de fauna salvaje, donde no es difícil ver corzos, pájaros carpinteros, cernícalos, azores, buitres y otras especies. Puede accederse a él desde la localidad de Cimiano, bajando a la ermita de Espioña y siguiendo por el camino de los Juliancos, o desde Merodio, ascendiendo por una pista hormigonada hasta el área recreativa del Argayu, donde puede observarse desde la altura. Bosque San Esteban Otro bosque importante, localizado en el suroeste del concejo es el de San Esteban. Se trata de un robledal, situado sobre el pueblo del mismo nombre, que, según cogemos altura, se va transformando en un hayedo. Las hayas son árboles adaptados a grandes pendientes, poca tierra y frío, por eso crecen aquí, en las zonas sombreadas y más altas y montañosas del concejo. Desde el pueblo parten muchos caminos que se internan en él. Al igual que el caso anterior se trata de un lugar poblado por un interesante fauna. Iglesia San Juan de Ciliergo La antigua iglesia románica de San Juan de Ciliergo, situada a unos 500 metros de Panes en dirección hacia Potes. Estamos ante un templo de origen románico, de finales del s. XIII, que fue incendiado durante la Guerra Civil. Presenta planta rectangular, con una sola nave y cabecera cuadrada cubierta con bóveda de cañón y contrarrestada al exterior por contrafuertes angulares, y una saetera en el costado meridional. Cuenta con esbelta espadaña de dos arquillos y portadas de medio punto al sur y al oeste, sin decoración. Interesantes resultan el arco del triunfo y sus capiteles en el interior (decoradas con grandes hojas nervadas y palmetas), al igual que los restos escultóricos de la fachada oeste. El Puente Viejo de Robriguero sobre el río Cares El Puente Viejo de Robriguero sobre el río Cares es uno de los elementos arquitectónicos más antiguos del Concejo de Peñamellera Baja. Se trata de una gran construcción pétrea, de un solo vano de 12,5 m. de luz y 3,10 m. de anchura. De posible origen bajomedieval, conserva buena parte de su fábrica original (realizada a base de losas de piedra, y mampuestos calizos en los petriles laterales). Los Quesos de Peñamellera Baja Quesos de Monje (Panes) y La Chivita (Buelles) Monje Picón (Panes) De Viejas Tradiciones La de Monje es una familia de tradición quesera desde hace cuarenta años. Elaboran queso picón desde antes de establecerse en una vieja casona de estilo montañés en la misma capital de Peñamellera Baja, Panes. El gran queso de Monje es de veta azul denominado “monje Picón”. Elaborado con leche de vaca sin pasterizar, masa que se compacta por su propio peso dejando huecos para posibilitar la proliferación de hongos del penicillium. Este proceso se desarrolla durante los tres meses de maduración en una sala de elevada humedad y temperatura constante de unos 12º. El Picón de Monje tiene una consistencia cremosa semi dura, color amarillo con veta azul, forma cilíndrica y corteza no dura por lo que se presenta envuelto en papel de aluminio especial. Monje Nata (Panes) La Quesería de Manuel Monje Torre elabora dos tipos de quesos diferentes. El “Picón” Antés visto y el tradicional de leche pasteurizada de vaca. Con una maduración de unos diez días, es de forma cilíndrica y peso a partir de 300 gr., aunque también se comercializa en barra de 1 hasta 6 Kg. Es de masa prensada y textura semiblanda y algo elástica, color blanco amarillento y corteza natural, fina y ligeramente amarillenta. Es un queso graso, 50% M.G./E.S., y al paladar resulta apetitoso en su consumo directo con pan y vino pero hace buenas migas con dulce, miel o anchoas. Monje elabora también un queso de Peñamellera bajo el nombre comercial de “La Casona”. Es un queso de vaca de unos 350 gr., cilíndrico, con corteza rugosa debido al molde y, aunque comparte materia prima con el Monje Nata, tiene un 45% de M.G./E.S. La Chivita (Buelles) El queso La Chivita, elaborado por Jesús Gutiérrez y su familia en la localidad de Buelles, Peñamellera Baja, es referencia obligada entre los quesos de cabra por su calidad excepcional. A partir de la lecha cruda de las cabras estabuladas en la propiedad, la cuajada es prensada en los moldes agujereados durante 12 horas y permanecen en salmuera durante 24 horas. El proceso de secado tiene lugar en una cámara en la que se mantiene la temperatura en torno a 10º y elevada humedad durante al menos dos meses. Los quesos resultantes son de corteza natural gris, con hongos, y la pasta compacta sin ojos de color marfileño y consistencia firme. La Chivita tiene también una variedad con leches de vaca y cabra de sabor menos fuerte y consistencia más suave. Piloña El territorio que ocupa el actual concejo de Piloña fue habilitado por el hombre desde los tiempos paleolíticos. Los diversos restos arqueológicos encontrados en las cuevas piloñesas de Aviao, en Espinaredo y la de Sidrón en el Cantu Llanderu, demuestran que el territorio que hoy ocupa el concejo, fue habitado desde tiempos prehistóricos. Los vestigios megalíticos se extienden por toda su geografía, poniendo de manifiesto una intensa ocupación como lo demuestran los diferentes estudios arqueológicos realizados. Los Castros, pertenecientes a la Edad de Hierro, cuyo objeto era facilitar la defensa de su enclave, también están presentes en nuestro concejo; sirvan como ejemplo el castro de Argandenes, el de la Forca en Lodeña, el Cierrón en Castiello, el del Picu Viyao y el de la Coroña de Castru, situado entre nuestro concejo y los de Nava y Cabranes. De la época romana destacamos la diadema de Moñes, considerada como una de las muestras de orfebrería más importantes de Asturias, así como las estelas de Borines y Villamayor. La Batalla de Covadonga abre una nueva página de nuestra historia. De esta época subsiste, reflejada en nuestro escudo, una antigua tradición: Pelayo acompañado por un único escudero y perseguido por los moros, cruzó el río por Pialla, pero su escudero al llevar el río mucha agua no se atrevió, así fue que el rey Pelayo lo animaba con estas palabras: "Adelante mi escudero, que mi caballo pie halla". Aunque no se corresponden exactamente con los actuales, es en el siglo XII cuando empiezan a aparecer en documentos oficiales los límites del concejo; esto sucede así dado que muchos pueblos como Sorribas, Miyares, La Bárcena, Cardes y Lodeña, pertenecían a diversos Cotos o Señoríos independientes. Con el paso del tiempo, la división territorial ha sufrido diversos cambios hasta llegar a la demarcación actual, que consta de 24 parroquias. Qué visitar Ruta de Casonas La mayor parte de las casas de interés del Concejo de Piloña podemos incluirlas en dos grupos claramente diferenciados: las pertenecientes a las distintas familias nobiliarias del concejo, muchas de las cuales se remontan a la época medieval, y las edificaciones levantadas a principios del siglo XX por los emigrantes retornados de América y encuadradas dentro de la corriente artística conocida como "Arquitectura Indiana". Entre las primeras, destacamos la del linaje de los Lodeña, con torre y solar en aquella localidad. El Torreón de Lludeña está considerado como una de las torres más robustas de Asturias. La casa familiar, próxima a la torre, es probablemente de los s. XV o XVI. El Palacio de los Villa (Torre de Miyares), de finales del s. XVI, principios del XVII, cuenta también con una torre conocida como Torre del Omedal. El Palacio de Cutre (La Goleta, en la parroquia de Miyares) de la que también es visible la torre antigua desprovista de almenas para adaptarse a la altura del conjunto. El Placio de Sorribesa, uno de los más relevantes del concejo, perteneciente históricamente a la familia Caso, fue levantado a finales del s. XVIII. En Villamayor se encuentra el Palacio de Las Huelgas pertenecuente a los Argüelles-Meres y construida en el s. XVIII. El Palacio de Rubianes, en Rubianes (Cerecea), perteneciente al Marqués de Vista Alegre, título otorgado en la segunda mitad del s. XVIII. En Coya se localiza otra casa de antiguo linaje, la de los Barredo-Piloña, con la parte más antigua de la construcción probablemente del s.XVI. Actualmente hotel: web Durante el s. XIX numerosos nativos del concejo emigraron a América en busca de una vida más digna, los llamados indianos. Algunos, a su regreso a la región, mostraron su poder económico construyendo interesantes casas y equipamientos que hoy se reparten en desigual estado de conservación por todo el municipio. En Villamayor y en Sebares se puede apreciar una buena muestra de esta arquitectura, como el Palacio de Sotiellu, entre ambas localidades, la Casa de los Álvarez-Nava (Villa Joaquina), en Villamayor, de tendencia montañesa y actualmente convertida en hotel, o La Huertona y el Pedrocal, en Coya. Conjunto de Hórreos de Espinaréu En el concejo de Piloña hay censados más de 700 hórreos y unas 200 paneras, pero es la localidad de Espinaréu la que destaca tanto por la elevada densidad de los mismos, con un total de 20 hórreos y 6 paneras, como por su interés, siendo probablemente el más excepcional de los conjuntos patrimoniales tradicionales de Asturias. En él se pueden contemplar algunos hórreos de tradición medieval, datados en los siglos XVI o XVII e interesantes ejemplos de paneras del "estilo maliayo" (ejecutados por los maestros de Villaviciosa) de los siglos XVIII o XIX. El hórreo más antiguo que se conserva en la localidad data del año 1548. Muchos de ellos presentan decoración variada con sobrepuertas talladas, con liños (vigas superiores que sustentan el tejado) tallados o pintados con radiales, hexapétalas o cruces, además de iconografías de motivos solares que se remonta hasta la Edad del Hierro europeo. La finalidad de la decoración era no sólo la de ornamentarlos sino también la de protegerlos ya que estaban destinados a conservar la cosecha que constituía el bien más preciado de su propietario. Del conjunto destaca la panera conocida como "l'Horru La Capilla", denominado así porque fue utilizado antiguamente para oficiar misa antes de la construcción de la actual iglesia. Las cabecas de los liños estaán grabadas con hexapétalas pintadas en rojo y los radiales tallados policromados en rojo, blanco y negro, aunque en la actualidad estos colores son casi inapreciables. En el pueblo destacan también algunos ejemplos de arquitectura tradicional como el conjunto próximo a esta panera, en la que sobresale una casa construida posiblemente en el año 1714. Esta vivienda presenta escudo en la sobrepuerta, de talla tosca en el que se representa un castillo con unas llaves cruzadas. Otra de las viviendas más antiguas, hoy totalmente renovada, presenta una decoración en la sobrepuerta con una hexapétala y la inscripción HSI (Homo Salvator Iesus). Barrio del Valledal El barrio del Valledal, en Villamayor, es uno de los buenos ejemplos de lugar que aún conserva su valor arquitectónico de carácter tradicional. En el barrio se pueden admirar numerosas casas que mantienen elementos populares, como corredores, galerías, portaladas y hórreos de gran antigüedad conviviendo con un entorno urbanizado en época reciente. Entrelos edificios más destacados conviene resaltar la Casa Pastrana, vivienda del s. XVIII de planta rectangular con un gran corredor sobre la planta inferior, muy reducida en altura. Sobre el corredor sobresalen unos destacados aleros. También son de destacar varios canecillos situados bajo el tejado y procedentes de la cercana iglesia de Santa María de Villamayor. En esta casa quedan huellas de la ocupación tomana a través de una estela que se conserva en la fachada del edificio y conocida como "Estela de Oculatio". La estela es de tipo Vadiniense. Se trata de una inscripción de carácter funerario que se refiere a Oculatio, de la gentilidad de los Viroménicos. Fue localizada cerca del río Piloña y colocada en la fachada exterior de la casa en el año 1865. En el año 2011 esta estela fue incluida entre los bienes del concejo de Piloña propuestos para formar parte del Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias. Rutas de montaña Ruta de montaña desde Sardea hasta el Alto de La Llama a través del Sueve Itinerario: Sardea - Caserío de Paraes – Majada de Espineres - Alto de la Llama Distancia: 9 km. Duración: 3 horas y 30 minutos Dificultad: Media Ruta de montaña desde la Sierra de Ques hasta la localidad de Beroñes Itinerario: Montecoya – La Llamazona – La collada de Maza – Beroñes. Distancia: 8.9km. Duración: 3 horas y 20 minutos Dificultad: Media Ruta desde la Pesanca a la Foz de Moñacos Itinerario: La Pesanca - El Muñizón - Degoes- Monte Corvera- Foz de Moñacos - Majada de Moñacos Distancia: 6.3 Km. Duración: 2 horas Y 35 minutos Dificultad: Baja Ruta desde la Pesanca al Picu Vízcares Itinerario: La Pesanca - El Muñizón - Degoes- La Estaquera-Majada de Cureñu-Majada de Traslafuente-Valle Culebrina-Pico Vízcares Distancia: 18 Km. (ida y vuelta) Duración: 6 horas (ida y vuelta) Dificultad: Elevada La Pesanca - Vízcares Duración:7 horas. Tipo de ruta: Ascensión. Grado de dificultad:Alta. Miyares - Pico de Ordiyón Duración:Aproximadamente 3 horas (ida y vuelta). Tipo de ruta:Ascensión. Grado de dificultad:Media. Acceso por carretera desde Infiesto: Dirección a Santander, pasando el pueblo de Villamayor tomamos a la izquierda la carretera AS-259 dirección Colunga, hasta el pueblo de Miyares. Foz de Muniacos Duración:Aproximadamente 5 horas. Tipo de ruta:Travesía. Grado de dificultad:Media. Acceso por carretera desde Infiesto: Dirección a Santander, tomamos la carretera PI 4 a nuestra derecha, hasta el área recreativa de la "Presanca". Alto de la Llama - Majada de Espineres Duración:De 1 a 2 horas. Tipo de ruta:Ascensión. Grado de dificultad:Media. Acceso por carretera desde Infiesto: Dirección a Santander, pasando el pueblo de Villamayor tomamos a la izquierda la carretera AS-259 dirección Colunga, hasta el "Alto de la Llama". Ponga Desde la antigüedad el municipio de Ponga ha sido lugar de asentamiento humano en los valles y en los altos estratégicos de la cordillera. Poblados neolíticos, castros astures, topónimos de divinidades celtas y lápidas sepulcrales romanas son algunos de los vestigios de un rico pasado. Durante la ocupación árabe los ponguetos se incorporaron al grupo de resistentes astures, organizados en torno a Pelayo y con centro en Cangas de Onís, y participaron activamente en la batalla de Pontunio, cuya victoria todavía se celebra anualmente durante la fiesta de la Santina de Arcenorio. A lo largo de la Edad Media obtuvo el municipio diversos privilegios reales: libertad de pastos para sus ganados en todo el reino y exención del impuesto de comercio o portazgo. Anteriormente se había constituido el concejo de Ponga en torno a cinco Regidores perpetuos, integrantes de un Cabildo que nombraban a los alcaldes y a dos jueces, uno para los nobles y otro para los plebeyos. Cazo permanecía como señorío independiente y Viego era coto vecinal vinculado al concejo. A pesar de su aislamiento geográfico consiguen los ponguetos cierto relieve durante la Edad Moderna, según lo prueban varios documentos: en 1487 la reina Isabel la Católica reafirma su patronazgo sobre la iglesia de S.Juan de Beleño y posteriormente los Reyes Católicos realizan diversos nombramientos municipales: escribano, regidores o veedores. En el siglo XVIII el Catastro de Ensenada describe el municipio como área poblada y productiva dedicada primordialmente a la ganadería y al laboreo de las tierras. Había entonces 40 molinos y 4 batanes (mazos de madera) pero se carecía de taberna, aunque varios vecinos tenían permiso para trajinar vino desde Castilla. Durante el siglo pasado, el municipio experimentó un fuerte aumento de población que generó una numerosa emigración de jóvenes varones a América (Cuba, Argentina, Méjico, Chile) y que provocó nuevas actividades económicas: reducción del monte para abrir praderías y para obtener carbón vegetal, instalación de ferrerías, como la de Soto Rodrigo, y apertura de carreteras. Estos cambios no modificaron el funcionamiento de los concejos cuyas costumbres y reglas, heredadas del medievo, subsisten todavía como formas locales de gobierno: por ejemplo, en Sobrefoz, las Ordenanzas Parroquiales dictaminan sobre todas aquellas cuestiones que interesan a la comunidad (pastos comunales, rentas, multas, obligaciones de los forasteros, etc.). En la actualidad asistimos a un decaimiento de las actividades agropecuarias con el consiguiente retroceso demográfico. Parroquias San Juan de Beleño Capital del concejo y centro de servicios de la zona con Ayuntamiento, Centro de Salud, Caja de Ahorros, fondas, restaurantes y bares. Se accede desde la carretera provincial AS-261 que, desde el Puente de los Grazos y tras cruzar el desfiladero de Los Corredores, lleva a los valles altos del municipio. El núcleo poblado incluye varios barrios, destacando en el recodo de la carretera Cadenava, a un kilómetro de Beleño con ermita y tradicionales viviendas rurales. San Juan de Beleño está situado en una ladera soleada a 620 m. de altitud disfruta de una magnífica vista panorámica frente al Cordal de Ponga. Al toponímico celta de Belennus, o Dios del Sol suma restos de época romana: una estela funeraria y una lápida con inscripción latina y reproducción grabada de una escena de caza (Museo Arqueológico de Asturias). El núcleo de población tiene interés arquitectónico por la profusión y buena conservación de las casas rurales, que se entremezclan con artísticas construcciones indianas donde aparecen las galerías, el azulejo y el cristal. Destaca en un otero la iglesia parroquial del siglo XVIII, ubicada antiguamente en otro terreno, con crucero de mampostería marcado, espadaña y campanario, arco de medio punto en la entrada y pórtico de madera sobre podio de piedra. De obligada visita son los miradores del Tombu la Espinera y les Bedules desde donde hay magnífica visión de los Picos de Europa. Sobrefoz Entre los edificios de relieve, por su antiguedad, sobresale el palacio de la Costaniella con alero de madera tallada, portalón central y balcón, habiéndose perdido un corredor de madera lateral y la antigua capilla. Otra edificación original se localiza frente a la iglesia donde la vivienda de mampostería se une al antiguo horno de pan mediante una galería de madera. En el barrio de Yano una vivienda rural, fechada en 1777 según consta en la fachada, presenta elementos de interés: piedra y madera talladas con balcón y alero sobresalientes. Además se conservan tres relojes de sol o cuadrantes, destacando el que se empotra en los muros exteriores de la iglesia que data de 1773. Viego Se accede desde la Nacional 625, de Riaño a Cangas de Onís, tomando la desviación en el Puente Vidosa y ascendiendo por una impresionante carretera de montaña labrada en el desfiladero que desemboca en el valle. También se llega por la regional AS-261 tomando la desviación existente a la salida de S. Juan de Beleño (PO-2). El pueblo, a 700 m. de altitud y a media ladera, constituye un conjunto arquitectónico de interés por la valía y buena conservación de las tradicionales viviendas rurales asturianas. Destaca la iglesia de Sta. María, construida entre los siglos XVII y XVIII, de planta rectangular, cabecera cuadrada y puerta de arco semicircular, con molduras de estilo barroco. Ambas puertas y los muros colindantes están protegidos por un original pórtico de madera rematado por zapatas talladas con volutas y motivos ornamentales geométricos. Muy próxima está la casa Rubín, erigida en el siglo XVI aunque con varias modificaciones posteriores, perteneciente al solar de los Suárez Monasterio cuyo escudo incluía esta inscripción: "A pesar de todo venceré (...) Godos". Viboli es un pueblo de piedra y madera, dividido en dos barrios que se asientan en el fondo de un valle rodeado de montes. El patrimonio arquitectónico rural tiene interés como conjunto y como testimonio de un pasado aún reciente, sobresaliendo la pequeña iglesia, tres molinos y la antigua fábrica de la luz. Taranes Sus orígenes históricos se remontan a época prerromana, pues su nombre se deriva del céltico Tarannis o Dios del Trueno y en sus proximidades se localiza el antiguo castro astur de El Castiello. El pueblo está localizado al pie de la sierra del mismo nombre y constituye un conjunto arquitectónico digno de destacar sobresaliendo la iglesia parroquial de Sta. María, construida en 1779, con crucero original de dos alturas que se remata con una cúpula sobre pechinas y con bóvedas de medio cañón. Arquitectónicamente es una de las iglesias más ricas de la zona pues presenta en la fachada pórtico, puerta semicircular y ventana de arco apuntado, y, en el interior, pinturas al fresco. Entre los edificios civiles sobresalen dos edificios del siglo XIX: la casa de la Plazuela del Sol que recrea el tipo de vivienda característica de la zona (anchos muros, planta cuadrada, tejado a cuatro vertientes, dos pisos y corredor de madera tallada) y la Corralada, en el barrio de La Barrosa, con su gran galería, dos puertas -en arco y dintel- y en la cubierta un remate abuhardillado. Cazo Alto y señorial, Cazo preside y vigila el valle del Ponga, en el que destaca Sellaño, rodeado de una cadena de pueblos: Ambingue, Tribierto, Los Laderos, Cortes y Priesca, donde se dice que los romanos explotaron una mina de cobre. El origen de Cazo radica en la torre y en el antiguo coto señorial que donó Alfonso IX en 1188 a Pedro García de Casso para su repoblación con gentes de otras tierras. La iglesia del siglo XVIII, que cuenta con interesantes pinturas, está dedicada a Sta. Mª de las Nieves, patrona del pueblo a partir de una transacción que los ponguetos realizaron con la vecina parroquia de Sebarga: entregaron una amplia tierra de labor a cambio de la imagen de la Virgen y del derecho a celebrar la fiesta de las Nieves. Casielles Casielles se localiza en una loma en el centro mismo del desfiladero donde retumba el eco de la campana de su porticada iglesia para unir sonoramente a los dispersos barrios que conforman la aldea: Cándano, La Sota, Caviella, Biamón y Tolivia (a 4 km. por un terreno muy abrupto). Abiegos Abiegos es un pequeño núcleo urbano entre Mestas y Sobrefoz al que se llega desviándose en el Puente de Retortorio. Ofrece al visitante una preciosa iglesia del siglo XVIII que se caracteriza por su sencillez y buen estado de conservación: una sola nave y una capilla cuadrada, pórtico de madera apoyado en un muro ciego y puerta en arco sobre la que destaca un escudo. La antigua hidalguía del pueblo se pone de relieve en la casa de la Merreguera, casona solariega de los Muñiz que puede datar del siglo XVII y que se ajusta al diseño de las construcciones señoriales de la zona: grandes proporciones, planta cuadrada, tejado a cuatro vertientes, dos puertas (en arco y adintelada), corredor y balcón, ambos con balaustre de madera tallada. A su lado se localiza la pequeña capilla familiar, cuya puerta se decora con molduras barrocas. Carangas Situado en una planicie al pie de la sierra del mismo nombre, Carangas es un pueblo alto, de aires puros y protegido de los vientos del norte. Se accede desde el barrio de Sotos (en la regional AS-261) por una carretera zigzagueante y empinada (PO-5) durante 4,5 km. de recorrido hasta llegar al otero, donde se ubica el núcleo poblado con magníficas vistas. En el conjunto arquitectónico presenta interés la calidad constructiva de las viviendas por la selección de los materiales y por las grandes proporciones de los edificios. Especial relieve tiene la iglesia, dedicada a San Esteban, pequeña construcción que, según Madoz, era de patronato real con una sola nave cubierta de madera y cabecera cuadrada con bóveda de cañón. San Ignacio Los pueblos beyuscos tienen en común un emplazamiento topográfico sin par que les fuerza a estirarse escalonadamente en la roca, al borde mismo del desfiladero. Los caminos se convierten en caleyas empedradas y empinadas que permiten el acceso a las viviendas donde subsisten ciertas formas de vida del pasado: molinos, horneras, hogares o llares y, sobre todo, los originales hórreos beyuscos caracterizados por la disposición del tejado en dos o tres vertientes. Esta tipología arquitectónica también se encuentra en los hórreos del valle de Valdeón -conocida como "hórreo leonés"- pero su extensión en los Beyos (24 ejemplares censados, según Guillermo Mañana) permite analizarla como una de las múltiples variantes del hórreo norteño que, según algunas opiniones, deriva su triangular cubierta de la tradición celta. San Ignacio superpone sus casas en el reborde calcáreo del Beyu y conserva su capilla rural de mampostería con porche de entrada y espadaña en el remate. ¿Qué visitar? La etnografía y la arquitectura tradicional son también dos excelentes motivos para echarse al monte más allá del interés deportivo. Caminar bajo su atracción deviene en un auténtico ejercicio de inmersión histórica que nos permitirá conocer un poco mejor la vida y costumbres de nuestros antepasados de la mano de auténticas reliquias: Iglesia de Santa María de Taranes (1779) Iglesia de Santa María de Viegu (siglo XVII) Iglesia de San Juan de Beleño (siglo XVII) Ermitas de Ventaniella y Arcenorio (época medieval) Torre de Cazo (antes de 1188) Iglesia de Santa María de las Nieves (siglo XVIII) Palacio de la Costaniella en Sobrefoz (1770) Iglesia de San Lorenzo de Abiegos (siglo XVIII) La casa de la Merreguera en Abiegos (siglo XVII) Casa Rubín en Viego (siglo XVI) La mejor expresión artística que nos ofrece el concejo son aún más que sus obras arquitectónicas, sus manifestaciones naturales, que nos ofrece parajes y vistas sin igual. Desde las más altas montañas, hasta sus rios formando espectaculares gargantas y desfiladeros, sin olvidarnos pueblos colgados de las montañas y de la Reserva Natural Parcial de Peloño uno de los espacios forestales más emblemáticos de Astuiras por su frondosa masa boscosa de especies autóctonas, que configuran un idílico paraíso natural. La arquitectura religiosa del concejo se refiere a pequeñas iglesiasa rurales, construidas la mayoría a finales del siglo XVIII, siendo acabadas en el XIX y en el XX. Dentro de éstas se encuentra la Iglesia de Santa María de Viego de planta rectangular, cabecera cuadrada y puerta de arco semicircular, con molduras de estilo barroco. Ambas puertas y los muros colindantes están protegidos por un original pórtico de madera rematado por zapatas talladas con volutas y motivos ornamentales geométricos. También tenemos la iglesia de Santa María de Taranes construida en 1779, con planta en forma de cruz latina, con amplio crucero y bóveda de medio cañón en la que están representados frescos con imágenes de los cuatro evangelístas. Del mismo modo, son reseñables la iglesia de San Juan de Beleño, del siglo XVII, la de San Lorenzo de Abiegos y las dos pequeñas ermitas de Ventaniella y Arcenorio, ambas de la época medieval. En Sobrefoz encontramos una gran casa conocida como el Palacio de la Costaniella, de planta cuadrada, realizado en mampostería y con buenos sellares tallados en las esquinas y formando los vanos. También tiene una capilla. Otras casonas importantes son la Casa Rubín de Viego, erigida en el siglo XVI, realzada en mampostería y rodeada de dependencias destinadas para el uso agrícola, también incluye un escudo con esta inscripción: "a pesar de todo veceré...Godos". O la que encontramos en Taranes, la casa de la Plazuela del Sol, con un bonito corredor de madera tallada en su frente. Parque Natural de Ponga Área centro-oriental de la Cordillera Cantábrica asturiana Declarado Parque Natural por Ley en 2003 Superficie Aproximadamente 205 km cuadrados El Parque Natural de Ponga, que ocupa la totalidad de ese concejo, se sitúa en la montaña centro-oriental de Asturias, entre el Parque Nacional de los Picos de Europa y el Parque Natural de Redes.El acceso más fácil se realiza desde Cangas de Onís, tomando la N-625 que se dirige a Riaño. Esa vía recorre el extremo oriental del Parque, siguiendo el cauce del Sella por el abrupto desfiladero de los Beyos hasta alcanzar el puerto del Pontón y salir a la meseta leonesa. Para visitar el corazón del Parque, sin embargo, debe tomarse a la derecha el desvío que, por la AS-261 y siguiendo el río Ponga, conduce a San Juan de Beleño, la capital municipal. El Parque se caracteriza por un fuerte relieve en el que destacan cordales rocosos y encajonados desfiladeros, pudiendo organizarse para su descripción en tres unidades paisajísticas principales. El borde meridional forma parte del dominio de la cordillera cantábrica, destacando entre todos el pico Peña Ten de más de 2100 m de altura.Los dos tercios occidentales del Parque se organizan en torno al valle del río Ponga, delimitado en su borde Oeste por el Cordal de Ponga que hace de límite con el territorio vecino del Parque Natural de Redes. Se trata de una crestería de considerable altura, hasta 1950 m, en el Tiatordos, y naturaleza principalmente calcárea. En el valle, sin embargo, aparecen sustratos de pizarras y areniscas, más fácilmente erosionables y sobre los que se ha desarrollado lo principal del doblamiento, organizado en torno a las cabeceras de San Juan de Beleño y Sellaño. El tercio oriental del Parque se organiza en torno al valle del Sella. Allí, los duros roquedos calcáreos son cortados limpiamente por el cauce del Sella, dando lugar al desfiladero de Los Beyos, de incomparable belleza y al que se asoman colgadas pequeñas aldeas como El Beyu, San Ignacio, Viboli o Casielles.Entre ambos valles, se sitúa el Cordal de L´ Arcenoriu, que arranca de la Peña Ten también con dirección sur a norte. El cordal puede ser salvado a través de la carretera que por Viego une ambos valles, recorriendo el impresionante desfiladero de Santagustia. Ríos, desfiladeros, flora y fauna Rios y desfiladeros Tradicionalmente se ha considerado como río Sella el que recorre el concejo desde Ventaniella hasta Sellaño. Actualmente este río recibe la denominación de Ponga, mientras que figura como Sella el que desciende del puerto del Pontón. Ambos cursos fluviales nacen en los altos, serpentean por los valles recibiendo fuentes y arroyos, embocan el desfiladero y tajan la roca caliza a lo largo de varios kilómetros, formando hoces umbrías donde prolifera la vegetación, ruge el caudal entre cascadas, surgen manantiales de aguas termales y el cauce fluvial avanza con la permanente compañía de la carretera o del camino. El más conocido es el Desfiladero de los Beyos pero hay otras hoces de gran interés para el viajero deseoso de descubrir paisajes: la de los Corredores entre Sellaño y Mestas, la de la Escalada en Taranes, la de Sobrefoz, la de Santa Bustia entre Viego y Vidosa o la del río Cándano. Fauna La gran superficie forestal del área es rica en fauna salvaje, de gran interés cinegético: abunda el rebeco, el corzo, el venado y el jabalí, junto a otras especies de caza menor. Desde hace tiempo el cazadero más afamado fue el Coto de Peloño vinculado, a principios de este siglo, a los Infantes de la familia real que cazaron en él en varias ocasiones y que aportaron las crías de venado para su reproducción en estos montes. El médico y erudito local Felipe Portolá afirma que Dª Luisa de Orleans fue la primera infanta de España que consiguió trofeos de caza mayor, abatiendo varios rebecos en Peloño. En la actualidad las actividades de caza y pesca están estrictamente reguladas por los servicios correspondientes dependientes de la Consejería de Agricultura. La riqueza cinegética del Coto de Peloño está integrada en el Coto Nacional de Reres (43.017 Has. en los municipios de Ponga, Caso y Piloña). En cuanto a la pesca, dentro de los límites territoriales de Ponga, se localizan coto trucheros y salmoneros. El resto de los ríos atraen cada temporada a numerosos pescadores deseosos de capturar la sabrosa trucha de alta montaña. El medio natural propicia la existencia de una numerosa cabaña ganadera y la conservación de varias especies animales salvajes. La ganadería es la actividad económica tradicional de la zona gracias a la abundancia de pastos, destacando el vacuno, el caballar (subsisten todavía algunos ejemplares de caballos thieldones y asturcones) y los rebaños de ovejas y cabras, éstas últimas encaramadas en riscos y roquedos, cuya leche resulta imprescindible para la elaboración del queso de los Beyos. Entre las especies salvajes destacan varias que en otros lugares han desaparecido o perviven en escaso número. Entre los mamíferos resalta el rebeco con 1.355 ejemplares censados en 1985 que pasa el verano en las cumbres altas para descender durante el invierno a los bordes de los valles, llegando a ocupar espacios en los que tradicionalmente habitan el corzo y el venado. También hay abundancia de jabalíes, zorros, lobos y, en menor número, aparecen la nutria, el tejón, el gato montés o la comadreja. Entre las aves hay que señalar la recuperación paulatina del urogallo, la proliferación de las rapaces (buitre común, alimoche, milano, cárabo y lechuza) y la abundancia de especies comunes (mirlo, gorrión, cuervo o corneja). La fauna acuífera nos ofrece la trucha común, el salmón y la anguila. Bosques y Flora Los paisajes ponguetos se enriquecen gracias a una cubierta vegetal extensa y rica que, como un manto, cubre laderas y pendientes con praderías y masas arbóreas. Especies caducifolias abundan por doquier y alteran estacionalmente el aspecto de los montes: desde el verdor exuberante de la primavera hasta los amarillos dorados de la hoja otoñal hay toda una gama cromática de tonalidades coloristas y luminosas. En las zonas bajas abundan especies muy diversas: los frutales se agrupan en pomaradas soleadas; castaños, avellanos y nogales aparecen en línea -formando sebes- o en conjuntos cerrados y destacan por su altura los fresnos que circundan las tenadas y las cabañas. Las amplias manchas de vegetación corresponden, en esta zona, a grandes castañares, donde ejemplares centenarios extienden su sombra sobre un amplio sotobosque de felechos y matorral. Por encima de los 500 metros de altitud surge con fuerza el roble (carballo o rebollo) y el haya, que aparecen asociados a especies intermedias como el acebo con ejemplares que superan los cinco metros, y el abedul, todos ellos acompañados por piornales, brezos y tojos. La lista de masas arbóreas importantes la encabeza el conjunto de Peloño, pero presenta otras muestras importantes en La Salguerosa (Sobrefoz) o La Huera y Solana en Taranes. Peloño constituye un bosque extenso de más de 1.500 hectáreas y encierra una población cercana a las 200.000 hayas lo que le convierte en un conjunto forestal de alto interés, área de protección especial según el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias. Su masa forestal está considerada como el hayedo mejor conservado de toda la península ibérica porque presenta ejemplares en las diferentes fases de madurez y porque subsiste un ecosistema con amplias comunidades animales y vegetales. Entre las primeras destacan mamíferos salvajes refugiados en el bosque (jabalíes, corzos, venados, rebecos) y aves en peligro de extinción (el urogallo, con síntomas evidentes de recuperación, el pico mediano, que en España sólo vive aquí, y el pito negro). Los tres ríos que lo cruzan -la Canalita, el Roabín y la Sera- vierten sus aguas hacia el Este, cortando la caliza desde el caserío de Llué hasta las Hoces del Mojizo para abrirse paso hasta el Sella. La primera parte del bosque, denominada los Bustiellos, muestra a la izquierda un magnífico roblón de 7 m. de perímetro que, por sus dimensiones, se ha convertido en emblemático representante del conjunto. La formación vegetal se cierra en forma de bosque tupido por donde apenas penetra la luz, lo que favorece la proliferación de plantas bajas, setas y, sobre todo, de líquenes como la usnea que cuelgan del tronco y de las ramas a modo de barbas vegetales. Pero el bosque de Peloño también ha acogido durante siglos al ganado doméstico, ha sido el almacén de madera de las parroquias circundantes y el lugar de paso de vacadas y yeguadas a la búsqueda de los pastos veraniegos y otoñales. Alrededor del bosque se localizan los puertos de Bustantigu, Sus, Arcenorio, La Fonfría, etc. y sus correspondientes majadas a donde acuden con sus ganados los pastores de Viboli, Casielles, Viego, San Ignacio y Beleño. A lo largo del tiempo los lugareños, el ganado doméstico y la fauna salvaje han convivido en Peloño en armonía con el bosque y habrá de ser ese equilibrio el que garantice el futuro de una de las masas arbóreas más bellas, atractivas y sorprendentes del sur de Europa. Ponga: Municipio Termal En la confluencia de los ríos Ponga y Taranes, las llamadas Mestas de Ponga o punto donde confluyen ambos ríos, hay dos manantiales de aguas térmicas y medicinales que posibilitan la declaración de Ponga como Municipio Termal, o sea un territorio dotado de aguas naturales de uso terapéutico con un Balneario tradicional que se diferencia por sus cualidades y utilidades de los muy recientes SPAs. Los manantiales se conocen desde el siglo XVIII, pues figuran en los Inventarios de Balnearios asturianos realizados en 1791 y en 1853 y son explotados desde mediados del siglo XIX, época en que se estableció la Casa de Baños de Mestas de Ponga durante más de cien años, hasta que se cerraron en la década de 1940 y se recuperaron, tras cuarenta años de abandono, en la década de 1980. Por iniciativa del Principado de Asturias en 1988 se inauguró el Núcleo de Turismo Rural de Mestas de Ponga que incluye la Casa de Baños y el Hotel La Casona de Mestas, ubicado este último en una antigua construcción rural de grandes dimensiones, con fábrica de piedra y gran alero de madera. La antigua Casa de Baños ha sido remodelada y dispone de tres bañeras de hidromasaje y de una amplia piscina, que se surten de los manantiales térmicos, que están localizadas en una cueva natural donde se localizan también servicios y vestuarios. Los Beyos El río Sella nace en las laderas del puerto del Pontón para trotar juvenilmente por el valle de Sajambre acogiendo por ambos lados riegas, arroyos y ríos. Cuando el caudal ha adquirido madurez y potencia se enfrenta a la masa caliza abriendo un largo desfiladero de una docena de kilómetros de los que la mayor parte, y sin duda la más espectacular, transcurre por tierras de Ponga. La garganta se angosta repentinamente en Cobarcil y no vuelve a conocer la amplitud del valle hasta Cenera (Amieva) compartiendo en su recorrido la estrechez del pasillo con la carretera, ruta polémica que se abrió a mediados del siglo XIX gracias a la influencia que en la Corte ostentaban los Díaz Caneja, familia solariega de Oseja, capital del valle leonés. Visitantes extranjeros que en esa época recorrieron el desfiladero dejaron patente su fascinación por la doble obra -la de la naturaleza primero y la de ingeniería después - y no pudieron evitar la comparación con otros cañones espectaculares, tal como figura en la enorme placa que firma Paul Labrouche calificando al desfiladero del Sella como "entalladura fantástica en que los ingenieros castellanos lograron hacer pasar una carretera". Tal admiración procede del sinuoso recorrido de la ruta que se cierra cruzando la roca mediante túneles y sorteando los obstáculos con la sima fluvial a una lado y la pared escarpada al otro. La sorpresa del forastero se acentúa, aún más, cuando se contempla los arroyos que en forma de cascadas vierten sus aguas al erosivo cauce y las numerosas especies vegetales (laureles, robles y tilos) que en la misma roca se asientan para estirarse y florecer combatiendo la persistente umbría. Tan rocoso y abrupto paisaje parece poco propicio para el asentamiento humano, pero la vertiente pongueta del desfiladero ha sido habitada por los endurecidos beyuscos, los hombres y mujeres que habitaron -y aún algunos habitan- las alturas de la garganta explotando las tierras de labor y los pastos colindantes. Es el caso de Tolivia y más allá de Viboli, a donde hay que desviarse en el Puente de La Huera para tomar la Foz de los Andamios y entrar en la carretera que financiaron los propios vecinos hasta arribar a una aldea dominada, en lo alto, por las peñas que parecen amenazar y proteger, al mismo tiempo, a sus habitantes. Sumidos en la entalladura del desfiladero es necesario hacer un esfuerzo para suponer que en la parte alta del mismo (400 metros por encima) se localizan un rosario de pueblos y aldeas colgados en la roca y escalonados en el terreno: Casielles, a donde se accede por una espectacular carretera asfaltada, Caviella, Biamón (terminal de la Senda del Cartero) y San Ignacio, El Beyu y Canisquezo, que requieren desviarse en el puente de Pombayón. Atrás hemos dejado el Puente Vidosa, donde nace la estrecha carretera de alta montaña que lleva a Viego por el desfiladero de Santagustia, otra ruta impresionante por el escarpado trazado del camino que adquiere altura, a la vez que asoma temerariamente sobre el precipicio. Rutas y Senderismo Tiatordos Itinerario: Taranes - Tiatordos - Taranes. Otra opción es bajar desde Tiatordos a Abiegos a través de la majada Brañadosu por caminos menos marcados y menos evidentes. Panorámica: Valles de Ponga, Parque Natural de Redes y vista general de las sierras costeras de Asturias, macizo occidental de los Picos de Europa y montaña palentina. Puntos de Interés: Bosque la Bufona, majada de Entregüé y la Foz de la Escalada. Dificultad: Alta Desnivel: 1.400 m. Distancia: 16 kms. Duración: 7 horas. Ruta de montaña con senderos escasamente señalizados Taranes - Vallemoru Itinerario: Taranes - Collada de Taranes - Collada de Llués Panorámica: En su parte central se tiene una vista general del valle del rio Ponga, vistas del alto Piloña y de los concejos de Caso y Amieva, bosque de la Llambría, picu Pierzu y los Picos de Europa. Puntos de interés: En Taranes la iglesia de Santa María (S. XVIII). Recorrido: En Taranes se coge una pista empinada que parte en dirección oeste hasta llegar a la collada de Taranes. Desde aquí se continua ladeando la peña Taranes hasta llegar a la collada de Llues para luego descender hasta el río Valle del Moro, Vallemou, y siguiendo su curso llegar al pueblo del mismo nombre. Dificultada: Alta. Desnivel: 130m. Mas desniveles acumulados de hasta 500 m a lo largo del trayecto. Distancia: 28 km. Duración: 8 horas. Pista hormigonada en parte y el resto de tierra bien señalada. Sellaño - Vallemoru Itinerario: Sellañu - Río Semeldón - Vallemoru Panorámica: Vista del río Semeldón, donde son frecuentes los pozos de agua en los que se puede practicar la pesca. Puntos de interés: Torre medieval en el pueblo de Cazu. Recorrido: Desde Sellañu se sigue el curso del río Semeldón pasando por Obania hasta llegar a la majada de Semeldón (a partir de aquí se pierde en algunas partes el camino). Se curza la riega de Piedrafita y se buscan restos de un camino ascendente hacia la derecha (se encuentra algún cargadero de madera) que sube por una ladera curzando la cuesta de la Morena hasta llegar a la senda que une la collada Traslafuente (Piloña) con Vallemoru, luego se gira a la izquierda hasta llegar al pueblo. Otros datos: La ruta hasta el río Semeldón sigue el trazado de un antiguo ferrocarril de explotación maderera. A partir del río Semeldón es una ruta poco aconsejable si no se conoce bien la zona. Itinerario: Sellañu - Río Semeldón - Vallemoru Dificultad: Alta. Desnivel: 600 m. Distancia: 12 kms. Duración: 8 horas. Se parte de una pista que se recorre durante 2 kms. Después el camino es irregular siguiendo el curso del río. Tanda - Abiegos Itinerario: Tanda, Abiegos. Panorámica: Vistas hacia Beleño, el Rasu, el Recuencu, sierra de Carangues y paredes del Tiatordos. Recorrido: Se inicia en el pueblo de Tanda por un camino ascendente que se dirige hacia una pradería. Se pasa junto a Peña el Castiellu. Dificultad: Baja. Desnivel: 200m. Distancia: 6 kms. Duración: 3 horas. Al principio pista y luego caminos agrícolas. Senda del Cartero Itinerario: La Variante - Biamón. Panorámica: Desfiladero de los Beyos, pueblo abandonado de Biamón. Puntos de interés: Biamón como conjunto etnográfico. Recorrido: Se inicia desde la N-625, a unos 700 m. de Vidosa en dirección al puerto Pontón. Nos encontramos la senda a la derecha. Una vez iniciada ésta, hacia la mitad del recorrido se observa una lengua de piedra, se continúa por la izquierda sin ganar mucha altura hasta llegar a Biamón, donde podremos observar el típico horreo beyusco. Otros datos: Esta ruta recibe el nombre por ser el recorrido que seguía el cartero qeu llevaba la correspondencia desde Vidosa a Biamón. La vuelta se puede hacer subiendo por la pista que conduce desde Biamón a la collada Casielles y desde aquí bajar al barrio Cándanu, bien por el camino o a través de la carretera qeu nos lleva de nuevo a la N-625 a la altura de Puente Huera. Variante: Colláu Casielles - Peña Salón. Desde Biamón coger la pista hasta Casielles, una vez allí y desde el collado del mismo nombre se toma a la derecha dirección al comenterio, rebasado este un amplio camino nos conduce dirección a la cumbre. A unos 200 m. de la misma veremos una torreta eléctrica en la zona conocida como Boya Campiella desde donde podremos observar el Tiatordos y el cercano collado Buxeñu, lugar de paso hacia los pueblos de Viboli y Viego. En este punto debemos desviarnos a la derecha hasta llegar a la cumbre. La bajada será por el mismo itinerario hasta Casielles, desde allí se continúa por la carretera hasta atravesar el río Cándano, luego se sigue por la izquierda por la estrecha carretera que atraviesa la Foz de Los Andamios hasta llegar a Puente Huera. Dificultad: Media. Desnivel: 450m. Distancia: 3,5 kms. Variante: 12 kms. Duración: 3 horas. Variante: 7 horas. Camino de piedra poco definido. La Huera - Viboli Itinerarario: La Huera - Viboli (Foz de los Andamios) Panorámica: La ruta transcurre por la zona conocida con el nombre de Foz de los Andamios, precioso desfiladero a lo largo del cual, si coincide época de lluvias, se podrán observar impresionantes cascadas. Puntos de Interés: En Viboli podremos observar construcciones ancestrales y el típico hórreo a dos aguas u hórreo beyusco. Recorrido: Unos 300 m. antes de llegar a Viboli y después de pasar una casa situada a mano derecha tomar la pista que se desvía a la izquierda dirección Grancenu. Desde aquí seguir la pista ganadera, pasar la majada Brañey, donde veremos unas cuadras, y seguir en dirección Grancenu. La pista conduce directamente a la campera y majada de Grancenu donde se enlaza con la del bosque Peloño. Mientras, a nuestra izquierda, podremos ver el monte Pedrosu en las estribaciones Peña Sen de los Mulos. Dificultada: Baja Desnivel: 350 m. Distancia: 8 km. Duración: 3 horas. Carretera asfaltada. Variante: Collada Grancenu Itinerario: La Huera - Viboli - Grancenu Dificultad: Media. Desnivel: 900 m. Distancia: 16 kms. Duración: 7 horas. Desde Viboli pista ganadera en mal estado, parcialmente asafaltada y de acceso restringido para vehículos. Llomena - Les Bedules Itinerario: Collada Llomena - Les Bedules. Panorámica: Vistas a los dos valles, el del río Ponga, entre Taranes y la Llambría, y el del Sella así como Peña Salón, el picu Pierzu y los Picos de Europa. Puntos de Interés: Mirador de les Bedules. Recorrido: Desde San Juan de Beleño continuar por la PO-1 hacia la izquierda en dirección norte. Después de una subida de unos 5 kms. se llega a la collada Llomena, que se identifica por un amplio aparcamiento, donde se podrán ver señalizadas la ruta de la Foz de los Andamios y la ruta del Pierzu. Desde este punto se coge el camino de la derecha en dirección sur que coincide con el inicio de la ruta de la Foz de los Andamios. Sin desviarse de la pista se llega a la campera, collada y mirador de Les Bedules. Dificultad: Baja Desnivel: 70m. Distancia: 3 km. Duración: 1 hora. Pista agrícola de tierra, irregular y encharcada en época de lluvias. Llomena - Les Llampes Itinerario: Llomena - Les Bedules - Biforcadera - Les Llampes Panorámica: vistas a los dos valles y al picu Cornión. Puntos de interés: Majadas típicas como les Llampes donde se pueden observar restos de cabañas porpias de la zona y curiosas formaciones de masas de acebos. Éstas constituyen un refugio natural para los animales ya que en época de frío la temperatura en el interior de las mimas puede superar en 3º C la del exterior. Recorrido: A través de la PO-1 se llega a Llomena, desde aquí seguir el itinerario de la Foz de los Andamios pasando por Les Bedules. Siguiendo la pista de Peloño, a 2 kms. De Les Bedules, coger la desviación a la derecha (Biforcadera). Tras dos kilómetros sin desviación, se llega a la campera de Les Llampes. Dificultad: Baja. Desnivel: 350 m. Distancia: 7,5 km. Duración: 3,5 horas. Pista ganadera de acceso restringido para vehículos. Variante: El Rasu Itinerario: Llomena - Les Bedules - Biforcadera - Les Llampes - El Rasu. Panorámica: Se puede observar tanto el valle del río Ponga como del Sella, el bosque Peloño, el picu Tozu y el Rasu de 1.612 m. de altitud, este último es el centro geográfico del Parque Natural de Ponga. Recorrido: Desde les Llampes coger la ladera este del Rasu hasta una zona donde terminan las hayas. Luego continuar por un pequeño sendero entre la maleza que conduce a la cumbre. Dificultad: Media. Desnivel: 200 m. (Desde Les Llampes) Distancia: 9,5 km. Duración: 4 horas: (Desde Llomena) Zona de maleza. Les Bedules - Sen de los Mulos Itinerario: Les Bedules - Grancenu - Sen de los Mulos. Panorámica: Bosques de hayas y acebos, bosque de Peloño, Viboli, valle de Oseja, Picos de Europa, desfiladero de los Beyos, picos de Ten y Pileñes. Recorrido: Se parte de les Bedules (ver ruta número 7, Llomena - Les Bedules), y se toma la pista ganadera que conduce al monte Peloño. A unos 4 km. nos encontramos con la collada Grancenu, desde aquí se coge la pista ascendente en dirección collada Viances, luego se continúa dirección sureste por un camino que encontraremos a la derecha bordeando la peña en cuyo recorrido pasamos por una oquedad (cueva La Naveya) que dejamos a la izquierda. Continuar por el mismo hasta llegar al valle de Tolivia, antigua majada. Siguiendo el valle se supera una cuesta y la campera por caminos evidentes hasta llegar a la cumbre Sen de los Mulos que podremos identificar por un buzón ubicado en la misma. Dificultad: Media. Desnivel: 400 m. Distancia: 15 km. Duración: 5 horas. Pista forestal de Peloño hasta Grancenu. Llomena - Picu Pierzu Itinerario: Collada Llomena - Cantera de Excuenyu - Majada de Cerboes - Picu Pierzu Panorámica: Picos de Europa, valles del Ponga y del Sella y sierras costeras. Puntos de interés: Hospitalidad de Emilio en Cerboes. Recorrido: Desde la collada Llomena se coge la pista dirección picu Pierzu y se continúa por la misma hasta encontrarnos, a unos 2 kilómetros, con una antigua cantera, Excueñu. Siguiendo la misma ruta se empieza la ascensión y una vez superada nos encontramos con el valle de Aranga a la izquierda y a derecha la majada de Cerboes donde podremos ver varias cabañas una de ellas rodeada de fresnos. Desde Cerboes seguir las marcas hasta llegar a la cumbre. Otros datos: Ruta marcada. Dificultad: Media. Desnivel: 550 m. Distancia: 5 km. Duración: 5 horas. Pista de tierra hasta Excueñu, desde aquí senda hasta Cerboes, después sendas de ganado por toda la arista que conduce a la cumbre. Ruta totalmente marcada. Sellañu - Picu Pierzu Itinerario: Sellañu - Priesca - Collada Piedrafita - Picu Pierzu. Recorrido: Se parte desde Sellañu por la carretera qeu conduce a Priesca. Desde aquí se coge una pista hormigonada con fuerte pendiente, hasta llegar al collado de Piedrafita, desde donde se prosigue por un camino de ganado bien marcado hasta llegar a el Sedo. El último tramo se puede realizar a través de senderos de ganado poco marcados, hasta llegar a la cumbre; o tomar dirección a majada de Cerboes y llegar al Pierzu por la ruta tradicional (ver ruta nº 10 Llomena - Picu Pierzu) Dificultad: Alta. Distancia: 10 km. Duración: 5-6 horas. Parte es carretera, el resto pista hormigonada y senderos de uso ganadero. Les Bedules - Peña Salón Itinerario: Les Bedules - Biforcadera - Majada Pierva - Collada Viboli - Peña Salón. Panorámica: Bosques de hayas y acebos, obsque de Peloño, Viboli, valle de Oseja, Picos de Europa, desfiladero de los Beyos, picos de Ten y Plieñes. Vista completa de Viego. Recorrido: Desde les Bedules seguir la pista de Peloño. A unos 2 km., en un cruce de pistas (Biforcadera), tomar el desvío de la izquierda por una pista ganadera fácilmente identificable, hasta la majada de Pierva donde podemos ver restos de cabañas y dos fresnos. Se continúa hacia el este, sin perder altura, atravesando una toma de monte y hayedo que nos lleva a la collada Viboli o Viego (según desde dónde se mire). Desde este punto y podemos observar al grente la pared de Peña Salón e identificar los muros que definen el camino hacia la cumbre. (Un tendido eléctrico nos define bien el itinerario). Dificultad: Media. Desnivel: 200 m. Distancia: 9 km. Duarción: 4 horas. Difícil identificación del camino. Desde la collad Pierva hasta la collada Viboli, es un camino poco definido a través de un hayedo. Travesía Les Bedules - Ventaniella. Itinerario: Les Bedules - Les Llampes - Collada Pumerín - Valle del Antiguo - Cumbre - Collau Zorru - Puerto Sus - Colláes de Obrangu - Viañu - Miédome - Ventaniella. Panorámica: Vista completa del valle del alto río Ponga y bosque de Peloño, sierra del Maciédome y Tiatordos. Recorrido: Desde Les Llampes seguir el camino bien marcado por encima de la majada de Caldes hasta la collada situada deboajo del picu Recuencu. Seguir el camino dirección izquierda por un hayedo en sentido ascendente hasta llegar a collada Pumerín. Bordear las estribaciones del picu Lluengu por una senda bien marcada hasta un valle (valle del antiguo) y desde éste por la arista de la izquierda ascender al picu Colláu Zorru por camperas. Descender por la misma ladera girando hacia la derecha (pueto Sus) en dirección a les Colláes de Obrangu. Una pequeña sierra separa las camperas del puertu Sus de les Colláes de Obrangu, el camino transcurre por la parte inferior derecha de esta sierra. Una vez situados en este lugar seguir dirección suroeste por un camino bien marcado hasa la majada de Viañu. Desde aquí ascender a la Colladina Miédome, camperas de Miédome y bajar al caserío de Ventaniella. Otros datos: La casería de Ventaniella tiene servicio de Bar-Restaurante, Ruta de alta montaña, conveniente realizar con plano. Dificultad: Alta. Desnivel: 800 m. Distancia: 9 km. Duración: 5/6 horas. Hasta Les Llampes pista agrícola, resto senderos de fácil identificación. Ambingue - Collada Moandi. Itinerario: Ambingue - Les Abeyes - Collada Moandi. Panorámica: Aldea de Ambingue dodne, en unos de los pegoyos de un hórreo de la zona, se puede observar una inscripción del siglo XVII. Bosques de castaños, robles y abedules. Vista significativa de la collada Tras del Sierru. Recorrido: Por la AS-261 llegamos a Sellañu, desde aquí coger la AS-339 dirección a Sevares, luego la primera salida a la izquierda dirección Ambingue, una vez alcanzado éste y siguiendo la ista ascendente que atraviesa el pueblo, seguir dirección a la Prida. Luego continuar hasta llegar a una zona conocida como les Abeyes. Continuando por la misma pista se llega a Tras del Sierru, collada con amplia vista a la parroquia de Cazo. Después coger el sendero que bordea los prados hacia la derecha perdiendo altura hata llegar a la collada Moandi. La vuelta se puede realizar a lo largo de la carretera o cruzando la pradería hasta llegar a los Lladeros. Desde la collada Moandi se puede también descender hacia el pueblo de Cazu (torre medieval, iglesia de Santa María de las Nieves) y desde aquí se baja a Sellañu por una ruta señalizada conocida como "el Canalón". Dificultad: Baja. Desnivel: 300 m. Distancia: 8 km. Duración: 4,5 horas. Pista hormigonada en parte. Travesía Ventaniella - Arcenorio (con ascensión a Ten o Pileñes) Itinerario: Ventaniella - El Xerru - Valle de la Castellana - Collada les Arriondes - Ten o Pileñes - Arcenorio. Panorámica: Vistas de la Cordillera Cantábrica, Picos de Europa, valle de Valdeburón. Puntos de interés: Majadas Xerru y Arcenorio donde observar cabañas en buen estado. Recorrido: Desde Ventaniella coger el sendero dirección este hasta el Xerru. Desde aquí se continúa dirección sur hasta encontrar una desviación a la derecha que, ganando altura, nos conduce al valle de la Castellana, para luego seguir subiendo hasta la collada les Arriondes, campera entre Pileñes a la izquierda, y Ten a la derecha. Desde aquí se inicia el ascenso, a Ten o Pieleñes, a través de la cresta elegida. El descenso se lleva a cabo dirección noreste hacia las praderías de Arcenorio. Regreso por la misma ruta o salir por el bosque de Peloño a Viego o Beleño. Dificultad: Alta. Desnivel: Ten 950m., Pileñes 8300 m. Distancia: 10 km. Duración: 6 horas sin ascensiones. Senderos no definidos. Les Bedules - Les Trincheres - Arcenorio Itinerario: Beleño - Viego - Les Bedules (950) - Les Trincheres (1.100) - Arcenorio (1.300). Panorámica: Les Bedules es un alto de amplias praderías que sirve de balconada sobre el cordal de Ponga y sobre los Picos de Europa. Puntos de interés: El roblón de los Bustiellos, monumento natural a la altura de la riega los Bustiellos. Recorrido: Desde el bosque de Peloño se coge una pista a la derecha hasta llegar a les Peruyales. A partir de aquí la ruta asciende hasta llegar a la horcada de la Guranga (1.370m), tajo que abre la roca en dos para facilitar el paso y de donde arranca una pista que conduce a la erminta de Arcenorio. Dificultad: Baja. Desnivel: 450 m. Distancia: 27 km. Duración: 9 horas. Cómodo y bien señalizado por pista de acceso restringido para vehículos. Cotiones - Maciédome - Monte la Boullosa - Sobrefoz - Solafoz. Itinerario: Cotiones - Valle Ambenes - Maciédome - Monte la Boullosa - Sobrefoz - Solafoz - Calveado - Sobrefoz. Panorámica: Vista de los montes de Caso y Ponga. Puntos de interés: Majada de Maciédome. Recorrido: Coger la PO-1 y después de unos 6 km. tomar la pista que sale a la derecha en dirección al río, después de curzar éste hay que buscar la portilla que da acceso al camino empedrado que sube a la majada Ambenes. Continuar dirección suroeste hacia las dos sierras calizas que suben paralelas al valle. Al llegar al final hay que superar una cresta y buscar el acceso a la cumbre de Maciédome. Una vez allí bordear el peñón por su cara oeste e iniciar el descenso hacia la olla de la Boullosa, dirección Noreste. Continuar hacia Solafoz y las praderas de la collada Calveado desde donde sale una pista y un camino empedrado qeu baja al molino de Sobrefoz. Otros datos: Ruta líneal, necesario concertar transporte. Dificultad: Alta. Desnivel: 714 m. Distancia: 9 km. Duración: 6 horas. Senedero, senda y sierra caliza. Cotiones - La Salguerosa. Itinerario: Cotiones - Ventaniella - La Salguerosa. Panorámica: Caserío de Ventaniella, bosque de hayas. Puntos de interés: Ermita de Ventaniella y nacimiento del río Ponga. Recorrido: Coger la PO-1 y después de unos 6,5 kms. dejar el coche y hacer 1,5 km. a pie hasta llegar a Ventaniella. Seguir la pista que sale en dirección Sur y después de cruzar dos arroyos seguir el curso del segundo río para luego dejarlo a la izquierda hasta llegar a la Salguerosina y continuando dirección sur alcanzar la Salguerosa. Otros datos: La casería de Ventaniella cuenta con albergue y fonda donde se puede comer. Dificultad: Baja. Desnivel: 250 m. Distancia: 5 km. Duración: 2 horas. Parte es carretera, el resto pista y sendero. Turismo Verde Para los amantes de la naturaleza y del paisaje, para los interesados en la subsistencia de formas arcaica de vida ofrece el concejo de Ponga varias peculiaridades que es necesario resaltar. Colindante con los más famosos puntos de atracción turística, en verano saturados de gentes y de vehículos (parques nacionales, rutas masificadas), disfruta Ponga de un paisaje atractivo y variado que permite al visitante, sin agobios ni tumultos, el descubrimiento de los misterios de la montaña: carbayeras centenarias, bosques umbríos, colladas soleadas, majadas o camperas tintadas de cabañas, fuentes y cascadas, vertientes y veredas, todo ello protegido por crestas rocosas y bordeado por espectaculares desfiladeros. Pero también podrá descubrir pueblos y caserías, hidalgas casonas y sencillas viviendas, aldeas pobladas y abandonadas y, en torno a ellas, formas de vida, costumbres y tradiciones que forman parte del legado de los siglos. Todo un mundo rural que propicia la observación y la conversación con los pastores y que parece demandar, por su belleza, la cámara fotográfica para retener y conservar los detalles de los pueblos y las formidables panorámicas de los paisajes. Cuando se regresa al pueblo tras una marcha, se disfruta al penetrar en bares y fondas para degustar la rica gastronomía local, no sólo los embutidos y quesos artesanos sino también la auténtica comida casera, servida amablemente en trastiendas y comedores. Ribadedeva Ribadedeva está presente en todas las manifestaciones de la historia del Oriente asturiano, con la singularidad de haber servido de bisagra entre dos reinos, Castilla y León, lo que hace que no haya retornado a su espacio histórico natural, Asturias, hasta 1.833. Las primeras manifestaciones humanas en nuestro concejo se remontan a las manifestaciones del arte parietal, siendo la cueva de El Pindal el yacimiento más conocido por la importancia de su obra artística y primera manifestación pictórica parietal descubierta en Asturias. La edad más antigua de sus pinturas se data en 15.000 años, destacando la variedad de pinturas y grabados, entre los que destacan el célebre mamut y la representación de un pez. Las edades de bronce y del hierro dejan como vestigios algunos túmulos funerarios y la noticia de la gens o pueblo orgenomesco, durante las guerras astur - cántabras contra el Imperio Romano. La edad media recoge el primer dato escrito sobre Ribadedeva según la noticia del antiguo archivo de Santa María de Lavanza. Es destacable en esta época (S.XIII) la segregación del territorio de Ribadedeva del ámbito asturiano para integrarse en el castellano, consecuencia de la unión de los reinos leonés y castellano. La edad moderna comienza con el paso del emperador Carlos I por Colombres, donde hizo noche según cuenta la crónica de Laurent Vital. A partir de entonces Ribadedeva conoce un profundo cambio debido a la introducción de nuevos cultivos -maíz, patatas y habas- que le permiten un cierto desarrollo. El siguiente hito histórico relevante es el comienzo del S.XIX, marcado por la guerra de independencia contra las tropas napoleónicas - la ría de Tina Mayor se convierte en el flanco que protege Asturias contra el invasor hasta su caída-. Otro hecho fundamental de este siglo sucedió en 1.833: el territorio de Ribadedeva junto al de Peñamellera vuelven a integrarse a Asturias, con la que nunca habían perdido relación pues si bien administrativamente pertenecían a Castilla, eclesiásticamente estaban bajo la influencia de la diócesis de Oviedo. Un hecho fundamental marca el paso del XIX al XX: la emigración a América. Este movimiento cambia radicalmente la vida de los habitantes de Ribadedeva y es origen de la fisonomía actual del Concejo. Miles de historias de ambas orillas del Atlántico recogidas en la Fundación Archivo de Indianos en Colombres, testigo de todas ellas. El fin de la Guerra Civil es causa de una nueva depresión y gran caída demográfica, motivada por la masiva emigración, esta vez orientada a núcleos de población más grandes y a centro Europa. La llegada de la Democracia trae nuevos aires al futuro de Ribadedeva, consolidando su población y medios económicos. En la actualidad, la economía del Concejo está basada en el sector terciario, aunque mantiene un importante arraigo de la agricultura, ganadería y pesca. Qué visitar Cueva del Pindal... Situada en un emplazamiento espectacular en un acantilado, la cueva de El Pindal es la primera manifestación del hombre prehistórico descubierta en Asturias (1.908). Forma parte del Patrimonio Histórico Regional y fue declarada Monumento Nacional poco después de su descubrimiento. En Julio de 2.007 la cueva se incluye en la relación de Bienes Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sus figuras, agrupadas en varios paneles y principalmente esbozadas en trazo rojo, representan bisontes, caballos y ciervos, signos claviformes, de puntos e impresiones antropomorfas. Una de sus imágenes más famosas la compone el elefante con la mancha en forma de corazón, en el fondo de la galería. Las pinturas se complementan con grabados asociados a diversos signos, destacando entre ellos la representación de un pez. Estas muestras pictóricas pertenecen al Paleolítico Superior, en una imprecisa era postglaciar que se iniciaría hace 18.000 años y concluiría en el período Magdaleniense, 6.000 años antes de nuestra Era. Sus autores eran cazadores y recolectores, especializándose en los últimos siglos en el marisqueo por el litoral marítimo, situado entonces más al norte del que hoy conocemos. Estos habitantes finales darían lugar al concreto período Asturiense dentro del citado Magdaleniense, caracterizado por sus útiles específicos para la tarea de la recolección de moluscos y crustáceos, y por la presencia de grandes concheros a la entrada de las cavidades. Otras manifestaciones prehistóricas en Ribadedeva se encuentran en las cuevas de Mazaculos y de El Espinoso, más la presencia de Túmulos y el recuerdo del desaparecido enterramiento del Molino Gasparín, entre los más antiguos estudiados en Asturias. Archivo de Indianos y Museo de la Emigración... La fundación Archivo de Indianos – Museo de la Emigración se encuentra en la localidad de Colombres, Asturias, en la casa construida por el emigrante a México Iñigo Noriega Laso. El edificio data del año 1.906 y lleva el nombre de “Quinta Guadalupe” en honor de doña Guadalupe Castro, esposa de Iñigo Noriega. Este palacete, claro exponente de la arquitectura indiana en la cornisa cantábrica, pasó a dedicarse a Casa de Reposo y Hospital de Sangre, una vez fallecido en México su primer propietario. Fue adquirida posteriormente por el Estado Español y dedicada a Centro de Auxilio Social hasta 1.986. Al Año siguiente, por iniciativa del Principado de Asturias, Caja de Asturias y la Universidad de Oviedo, se destinó a sede de la Fundación Archivo de Indianos. En su interior se han reconstruido algunas dependencias con mobiliario de la época, que ofrecen al visitante un reflejo de la “Casa Indiana”. El resto del edificio está ocupado por una selección sobre distintos aspectos de la emigración: la salida de los emigrantes y los puertos de destino, los grandes centros sociales de la emigración española, la añoranza de la tierra, etc. Cuenta la Fundación con biblioteca y un importante archivo documental sobre los Centros Asturianos de México, Buenos Aires, Cuba, Tampa (Florida, U.S.A.) y otros Centros y Sociedades asturianas y españolas en América. La ruta indiana El Municipio de Ribadedeva y la villa de Colombres en particular, son un magnífico ejemplo de una historia cercana, que se repite en toda la cornisa cantábrica: el fenómeno de la emigración de muchos jóvenes que buscaban fortuna y huían al mismo tiempo del hambre y del servicio militar obligatorio. Sus países de destino fueron siempre México y Cuba. Cuando lograron el triunfo y la riqueza no olvidaron sus raíces. Durante los años de trabajo y exilio, cultivaron la nostalgia y el sueño de retirarse como rentistas. Este sueño incluía el construirse una buena residencia en la patria chica. Y cuando llegó el momento de llevarlo a cabo, dejaron su testimonio visible de su nueva condición de hombres ricos. Así enviaron grandes sumas de dinero para construir las casas y también para mejorar los pueblos y las necesidades de sus vecinos y parientes. Ellos pagaron las traídas de agua a las escuelas, las carreteras o los cementerios. En Colombres transformaron radicalmente la pequeña aldea rural en una villa moderna, con una arquitectura llamativa, colorista y exótica. Su buena conservación y la calidad de los edificios están completadas por la circunstancia de que los principales referentes ubanísticos de la villa, como son la Plaza, la Casa Consistorial y la Iglesia, también se deben al dinero americano. El conjunto patrimonial de Colombres, uno de los más interesantes de todo el fenómeno de la Arquitectura de Indianos, justificó que en una de estas mansiones, la Quinta Guadalupe, se creara en 1987 la Fundación Archivo de Indianos y Museo de la Emigración, que trabajaba para conservar y exponer la memoria histórica y las creaciones de las sucesivas generaciones de emigrantes. Monasterio de Tina... El Templo se sitúa cerca de la ruta costera hacia Santiago. Entre los vecinos de Pimiango se recuerda la existencia de un camino empedrado que llegaba hasta Tina Mayor desde el Puerto Chico, cerca de Bustio, según José F. Menéndez menciona en un documento del Siglo XVI hallado en el archivo de Álvarez de Asturias, se dice que la casa de nuestra señora de Tina era dependiente “desde tiempos remotos” de la Abadía de Lebanza, fundada en el Siglo XI en Cervera de Pisuerga. Hoy una sugestiva y majestuosa ruina rodeada de malezas, se encuentra en un documento de año 932. La fábrica conservada puede datar del S XIII, consta de una cabecera formada por tres ábsides semicirculares precedidos de tramo recto y cubierto por bóvedas de cañón y cuarto de esfera, comunicados entre si e iluminados por estrechas saeteras. El ábside central mucho más ancho y alto, tiene embocadura en arco de triunfo apuntado, y los laterales en medio punto. La única portada se abre en el muro de los pies y es apuntado, muestra la misma ausencia de decoración que el resto del edificio, característica que pone en relación la Iglesia de Tina con la arquitectura cisterciense. Una Lauda sepulcral procedente del Monasterio de Tina se encuentra en el Museo Arqueológico de Asturias; es de forma trapezoidal, con los bordes recorridos por dientes de sierra y un largo tallo ondulante. Ermita de San Emeterio En el pórtico la cubierta descansa en pies derechos rematados en zapatas y situados sobre murete, el pavimento está empedrado. La entrada principal, abierta en el lado norte, es en arco de medio punto con desplace de dovelas. Está precedida por escalera exterior de cuatro peldaños paralela a la fachada. La nave consta de tres tramos separados por arcos apuntados que apoyan directamente en jambas de sillar rematadas en impostas planas salientes. Cubre con armadura de madera que conserva ménsulas de buena talla y restos de pinturas con motivos de flores y estrellas inscritos en círculos. El arco de triunfo, también apuntado, descansa sobre impostas que se prolongan por los muros del santuario. Este cubre con bóveda de crucería con nervios, apoyados en sencillas ménsulas de esquina que trasladan los empujes a contrafuertes exteriores. El pavimento de la nave se ha cubierto con mortero de cemento, mientras que en el recinto sagrado se conservan las primitivas lajas de piedra así como los muretes de apoyo del cancel. En el tramo de los pies se ubica un coro apoyado en un grueso pie derecho central de madera coronado por zapata. El coro alto comunica con la estancia de peregrinos, pequeña construcción adosada en el lado occidental de dos plantas con cubierta a doble vertiente y puerta exterior abierta en el lado norte. Coronando el imafronte de la ermita se sitúa una espadaña de un solo hueco. Centro de Interpretación San Emeterio En la zona inmediata de ubicación del Centro o Aula de Interpretación hay fundamentalmente dos elementos patrimoniales que deben servir de eje a los contenidos: la Cueva del Pindal y el monasterio de Santa María de Tina. Ambos marcan los límites temporales de los contenidos del aula, a modo de dos extremos significativos de la Historia de la zona por sus calidades patrimoniales, entre los cuales se deben intercalar otras referencias a la continuidad de la ocupación humana de la zona que tanto por su valor patrimonial como documental tienen menor relevancia. En paralelo, los dos extremos de ese desarrollo histórico, y también los hitos intermedios, deben complementarse con referencias al otro municipio de la Mancomunidad. Serían esos paralelos principales, respectivamente, la Cueva de la Fuente del Salín y la Torre de Estrada. Un elemento constante en la exposición, dado el papel emocional que juega en la zona el espectacular entorno "natural", debe ser el dar pistas para comprender que se trata, en realidad, de un paisaje fuertemente intervenido por el uso humano del territorio a muy largo plazo; uso tradicional que, sin embargo, ha resultado compatible con la conservación de unos valores paisajísticos singulares a pesar de los cambios continuados desde la Prehistoria hasta hoy, cuando nuevos peligros amenazan su continuidad futura, debidos a alteraciones de un rango muy superior a todas las anteriores. El ámbito de entrada, junto con las tareas de recepción de los visitantes, debería mostrar los aspectos singulares de la comarca en la actualidad: ubicación, elementos históricos y patrimoniales recientes (puentes de unión entre ambas orillas, los inicios del ferrocarril, variaciones en la adscripción a una u otra provincia del territorio de Ribadedeva y las Peñamelleras como espacio de frontera), así como de los aspectos singulares de carácter etnográfico y folklórico, que serían seña del pasado más inmediato. Torre de Noriega La Torre de Noriega se localiza en el barrio de Mediavilla en la localidad de Noriega, al SO de la población, dominando desde una moderada altura todo el núcleo poblacional y su territorio de influencia. Adosada a ella actualmente se encuentran diversas edificaciones de forma que sólo queda totalmente desembarazada su cara norte. La construcción es de planta ligeramente rectangular, siendo sus medidas 6.50m. por 7.40m. de base y 11.65 de alto, dividiéndose esta en cuatro alturas y rematándose con almenas terminadas en pináculos de mampostería, siendo probable que en algún momento la torre contara con una cubierta a cuatro aguas. Los muros son de sillarejo, dejando la piedra labrada para los dinteles y el entronque de los muros, muros que disminuyen su grosor de forma progresiva según ganan altura. Según J.A. Cabezas (Asturias, biografía de una región. 1.970) la torre contaba con fosos aún visibles a finales del s.XIX, hoy desaparecidos. Qué hacer... Nuestros pueblos... Además de la capital del Concejo, Colombres, Ribadedeva cuenta con otros diez pueblos y varios barrios diseminados por su superficie, entre los que se menciona el de Llavandes por su palacio y capilla de San Cayetano. Andinas, caserío agrícola que contó con un balneario de aguas termales. Tiene una capilla dedicada a San Roque. Bojes es un pueblo agrícola, próximo a él se localizó un enterramiento prehistórico. Boquerizo, aquí se encuentra la iglesia de San Juan, del s.XVIII, y el barrio de El Escajal donde se emplaza el palacio barroco rural de los marqueses de Hoyos. Bustio es el límite entre Asturias y Cantábria y cuenta con un recogido puerto pesquero. El Peral destaca por la capilla del Cristo de El Bao y por su cementerio, con notables ejemplos de arte fúnebre costeados por los indianos. La Franca es la entrada a las playas de Ribadedeva y en su cercanía se sitúa un puente y calzada atribuidos a la edad romana. Noriega destaca por su riqueza arquitectónica rural e indiana, con ejemplos de palacios rurales – La Prida -, torre medieval de Noriega y caseríos tradicionales, además de la iglesia de San Lorenzo. Pimiango alberga el palacio de El Pedroso y la iglesia de San Roque. Próximas están la cueva de El Pindal, la ermita de San Emeterio y el monasterio de Santa María de Tina. Vilde, su barrio de La Haya cuenta con viviendas y establos exponentes de la vida rural tradicional. Villanueva destaca por su caserío tradicional, ejemplos de arquitectura indiana y la iglesia parroquial de San Juan. Nuestras playas... La Playa de La Franca, en la que desemboca el río Cabra, es un amplio arenal que sirve de límite natural con el vecino Concejo de Llanes. Tiene acceso rodado desde la carretera N-634 y cuenta con toda clase de servicios, parking e instalaciones hosteleras. Frente a ella se encuentra el islote de El Castrón, refugio de gaviotas. En marea baja la playa se conecta con recogidas calas que junto a ella forman una ensenada: Mendía. Estas calas se encuentran en un precioso entorno paisajístico formado por roquedos y acantilados que acentúan su belleza agreste; sus nombres son: Playa de El Oso, Playa de El Vivero y Playa Regorgueru. Ribadesella Antes de ser conquistada por Augusto en el año 19 a. C., el río Sella era la frontera natural entre las tribus cántabras y astures, que fueron las últimas de la Península en caer en manos de Roma. En el siglo I a. C. Estrabón menciona el río Saelia, Sella, y escribe que los habitantes de Ribadesella eran los salaenos, un grupo de la subtribu cántabra de los Orgenomescos, y sus poblados eran Octaviolca y Noega, llamado Noega Ucesia por Ptolomeo. Tras la derrota asturcántabra, Ribadesella quedó dentro de la provincia Tarraconense, aunque el Sella siguió siendo frontera, pues quedó como línea de separación entre los "conventus" Asturum y Cluniensis. De la época romana se conservan en el Museo Arqueológico de Asturias dos estelas funerarias antropomorfas halladas en El Forniellu. Patrimonio Cultural El Ordovícico En cuanto a su morfología, el actual relieve del concejo forma parte de la Rodilla Astúrica, un arco de plegamientos (con dirección este-oeste) originado durante los movimientos orogénicos alpinos de la era Terciaria, entre 25 y 50 millones de años atrás, aunque en cuanto a la composición del suelo, la mayoría de las rocas que lo conforman pertenecen al período Carbonífero, con 350 millones de años de antigüedad, con predominio de rocas calizas. Sin emnargo, la franja costera que se extiende a izquierda y derecha de la desembocadura del Sella es más joven, pues pertenece al Jurásico Superior, una era de hace “sólo” 150 millones de años. Esta franja costera jurásica, muy rica en restos fósiles, llega por el oriente hasta el pedral de Arra, donde tras una falla vuelven a aflorar los acantilados compuestos por rocas calizas carboníferas, y por el occidente sale del concejo y se prolonga hasta Villaviciosa. Los hallazgos de este yacimiento ordovícico, entre los que destacan por su cantidad y calidad los trilobites, han estado expuestos durante dos años en la escuela-museo de El Carmen como gran primicia mundial reservada para Ribadesella, a cuya inauguración acudió el Ministro de Fomento. Hasta que haya una decisión sobre el destino final de este valioso patrimonio, los materiales están bajo la tutela del Instituto Geológico y Minero de España para su estudio y conservación. Textos por el autor: José Antonio Silva Sastre El Jurásico El litoral de Ribadesella, Colunga y Villaviciosa es conocido como la Costa de los Dinosaurios, pues los tres municipios comparten este tesoro paleontológico del Jurásico. En los acantilados riosellanos existen algunos de los restos más importantes del Jurásico español, como la Formación Tereñes, y Ribadesella ha la pionera en organizar visitas guiadas a los acantilados. También ha sido riosellana la iniciativa vecinal de crear un pequeño museo, el CIMAT de Tereñes, levantado por el vecindario en 1999 para proteger y difundir su patrimonio paleontológico, lo que le ha valido a la candidatura de Tereñes ser finalista a Pueblo Ejemplar en los Premios Príncipe de Asturias de 2003. La Costa de los Dinosaurios comprende una franja costera datada en el Jurásico y acotada entre dos fallas que separan este suelo de otro paleozoico mucho más antiguo. La línea de separación entre rocas del Mesozoico (al que pertenece el Jurásico) y el Paleozoico se puede ver claramente trazada en la falla de los cantiles del pedral de Arra, punto de partida de una ruta que llega a Villaviciosa. Los dinosaurios aparecieron sobre la tierra en pleno Mesozoico -hace unos doscientos treinta millones de años- y por eso sus huellas se conservan exclusivamente en rocas de esta período, no anteriores ni posteriores. El apogeo de los dinosaurios abarca todo el Jurásico, que comienza hace 206 millones de años, y todo el Cretácico hasta su punto final, 65 millones de años atrás, momento en el que desaparecieron de la tierra debido a los efectos de un gran meteorito que impactó contra nuestro planeta en la península del Yucatán. Existen magníficos ejemplos de icnitas en otros puntos de la costa del municipio, como la playa de Vega, que también ha dado nombre científico a una tipología geológica llamada Formación Vega, caracterizada por su composición a base de materiales silíceos arrastrados hasta aquí por algún río del comienzo del Jurásico Superior. También hay icnitas en los acantilados próximos a Arra y en los del monte Corveru, bajo la ermita de Guía, pero son más espectaculares y fáciles de ver los rastros que hay en las proximidades de la playa de Santa Marina, a continuación del Mirador del Pozu. Ante aquellos planos verticales, marcados por pisadas y rastros de dinosaurios, es preciso recurrir a la imaginación para hacerse una idea de cómo podía ser aquel paraje cuando las paredes eran el suelo y cuando el monte era sólo un pantano en la que chapoteaban los dinosaurios. Ribadesella, Cuna de la Prehistoria Según van confirmando los investigadores, Ribadesella fue un núcleo de población muy importante en la prehistoria, lo cual no es de extrañar pues el territorio ofrecía las mejores condiciones para ello. En un solo punto geográfico se reunían los recursos marisqueros del mar, los piscícolas del río y de la ría, el agua abundante, los bosques, la vivienda en las múltiples cuevas y una defensa fácil. La ocupación humana de las cuevas en el arco atlántico se cree que comenzó unos 40.000 años a. C., durante la última glaciación de Würm, una era muy fría que se corresponde con el período cultural del Magdaleniense, es decir, el último tramo del Paleolítico Superior. El yacimiento está aún en plena fase de estudio, pues no ha habido continuidad en las excavaciones. Iglesias y Monumentos Iglesia de San Mamés en Cuerres Antigua iglesia de Santa Marina en la Playa Palacio de Sierramayor. Sebreño. Palacio de la Piconera. Sardalla. Palacio Pietro-Cutre. Siglo XVI.Actual Casa Consistorial. Recorridos por los monumentos de la villa Además de paisaje, Ribadesella tiene hermosos edificios en su parte antigua, aunque en el casco de la villa ya no se conserva ninguno del siglo en el que se fundó el concejo (el último fue la iglesia vieja, del siglo XIII, destruida en la guerra civil) puesto que para hacer casas nuevas se fueron derribando las viejas, aunque respetando la parcelación medieval. Tradiciones, Mitologías y Creencias Antiguas La cultura tradicional asturiana tuvo gran arraigo en el concejo de Ribadesella hasta mediados del siglo XX, cuando los medios de comunicación, y especialmente la televisión, introdujeron unas costumbres y unos modelos universales. Una de las últimas costumbres en desaparecer fue la esbilla, llamada en otras partes de Asturias esfoyaza, que consiste en la agrupación nocturna de los vecinos en una u otra casa de la aldea para enriestrar las panojas de maíz que iban a ser la reserva alimenticia para todo el año, pues este grano era la base del sustento de la Asturias rural. Unos abrían las hojas de las mazorcas, otros hacían las ristras y otros desgranaban -esbillaban- las que perdían la hoja, y mientras tanto se iban contando cuentos, anécdotas, poesías y chistes que animaban la noche otoñal, que acababa con un gran convite de dulces, castañas, licores y juegos. Otra costumbre del otoño y de comienzos del invierno, que aún celebran algunos grupos de amigos, es el amagüestu o reunión para asar castañas y probar la sidra del duernu, el primer mosto de sidra que sale de la mayada en el lagar. Ya fueron cantados en 1926 por el cronista Guillermo González, quien escribía que “son los amagüestos como una evocación de una Arcadia riente”. También escribió sobre otra costumbre festiva ya desaparecida, la de hacer saleas o excursiones en lancha por la ría, normalmente para desembarcar en alguna isleta o arenal para organizar allí una merienda. Para más información: http://www.ayto-ribadesella.es/

Colunga

Tras la Neolitización sus restos están marcados por tres estructuras tumulares en La Rasa de las Luces, y la existencia de otra necrópolis en el Libardón. En esta época del bronce hay unas hachas de talón con una o dos anillas encontradas en La Rasa de Luces y en Lastres.

La Edad de Hierro es un enclave importante en la cultura castrense, ya que hay cinco emplazamientos castreños en la zona de Colunga. La Riera de gran importancia por su superficie y por el numero de rampas que conduce a sus terrazas donde estaban las viviendas y los de Castiellu, La Villeda, Obaya y La Isla.

De su época de romanización, hay cantidad de restos, en La Isla se encontraron mosaicos, monedas, lápidas funerarias, etc.

En la historia medieval, no hay ningún documento durante los siglos X y XI que aglutinase una serie de lugares bajo el nombre de Colunga, sí se aplica a una villa. Es en la época del rey Bermudo III, cuando se tienen noticias de un territorio denominado Colunga, así sus representantes participan en el concilio celebrado en Oviedo en 1115 pero estaba incluida dentro del territorio de Caravia.

Es en el siglo XIII, cuando el alfoz de Colunga, se dota de una nueva cabecera territorial que será la puebla de Colunga que coincide con la época repobladora de la monarquía castellana en Asturias.

Esta puebla no conseguirá ser un verdadero centro urbano, puede que en parte debido a la proximidad de las pueblas de Ribadesella y Maliayo, o también debido al empuje de La Isla o al enclave pesquero de Lastres, como centros importantes.

Estas tierras pasaron a Enrique de Trastamara futuro Enrique II de Castilla, que se las dejaría a su hijo bastardo el conde don Alfonso que estuvo en continua rebelión contra la autoridad real. El conde fue derrotado en el siglo XIV y todas esta tierras vuelven a la corona.

En el siglo XVI, el puerto de Lastres experimenta un importante crecimiento teniendo tráfico mercantil, actividad pesquera que generaba otras labores a su alrededor o la captura de ballenas. Siendo este puerto el mayor núcleo urbano del concejo.

La Edad Moderna, todavía había dos cotos eclesiásticos, el de Caravia y el de Carrandi y no fue hasta la desamortización de Felipe II, cuando el enclave de Carrandi fue comprado por Gonzalo Ruiz de Junco, que pertenecía a una de las más relevantes familias de la aristocracia local.

Es en el siglo XVI, cuando hubo varios cambios: se constituirá el ayuntamiento de Colunga, un temporal destruye las instalaciones portuarias de Lastres que no se restauraría hasta finales del XIX, Esto trajo un progresivo declive del puerto, durante esto siglo Quedando Colunga bajo una economía y administración de tipo medieval, con una población modesta.

Es en el siglo XIX, cuando la guerra de la Independencia trajo la invasión de Colunga por dos veces, saqueando la villa y quemando el archivo municipal.

Durante este siglo el concejo quedó fuera del proceso de industrialización y su estructura económica estará basada en la agricultura. Su nuevo puerto de Lastres no trajo el trafico mercantil esperado, tal vez por haber otros enclaves portuarios mejor dotados y mejor situados.

En el siglo XX, tuvieron un importante papel las fortunas traídas de América por las y los indianos, materializado en un progreso del sector constructivo. En la Guerra Civil, Colunga quedó dentro del territorio republicano hasta la caída del frente norte.

Hoy en día es un concejo prácticamente rural y ganadero, sigue el puerto de Lastres siendo el cuarto en importancia de Asturias. El sector servicios y el turismo se ha convertido en un referente del concejo.

Qué visitar:

Museo del Jurásico de Asturias

El MUJA se sitúa en el Concejo de Colunga : web

El Museo del Jurásico de Asturias se encuentra en la Rasa de San Telmo, un lugar emblemático de la costa asturiana, en el concejo de Colunga, entre las localidades de Colunga y Lastres. Desde el MUJA se tiene una vista panorámica excepcional del mar Cantábrico y del puerto pesquero de Lastres como telón de fondo, la Sierra del Sueve hacia mediodía y los Picos de Europa a levante.

Centro de Interpretación de la Sierra del Sueve :web

Consituye la puerta de acceso natural a esta maravillosa Sierra costera que hace de Colunga un concejo situado entre mar y montaña. Su visita es obligada cuando queremos acercarnos por primera vez esta Sierra, ya que desde aquí podremos obtener la información necesaria para preparar nuestra excursión, tener las previsiones metereológicas, incluso los últimos movimientos de la vida en la Sierra.

Centro de Interpretación sobre El Gaitero de Libardón: web

El Centro de Interpretación sobre el Gaitero de Libardón trata de rendir un homenaje a la persona de Ramón García Tuero. Nacido en el seno de una humilde famila, llegó a codearse con ilustres personalidades de la realeza, la política y el arte. Sus dotes innatas para la música le brindaron la oportunidad de viajar por países de varios continentes.

Recorrido cultural por los pueblos

Colunga

Villa de origen medieval siglo XIII. Su casco histórico, de caserío apiñado y trazado irregular, conserva un importante patrimonio monumental. La primera noticia histórica del concejo aparece en el pergamino más antiguo de la Edad Media asturiana nombrado como "Colunca".

La Casa de la familia Alonso Covián. Donde nació en 1909 el famoso científico experto en nutrición. Buen ejemplo de la arquitectura renacentista asturiana. Emplazado en la Calle Real nº 2 data del siglo XVI.

Planta rectangular en la que destaca el balcón principal, centrado, sobre el que se dispone el blasón con las armas familiares. En el último piso aparece un elemento arquitectónico característico de la época, la ventana en esquina dividida por una columnilla. En ella pernoctó según la tradición Carlos V, cuando desembarcó en Tazones en 1517.

Iglesia de San Cristóbal El Real. Edificada por el arquitecto diocesano Lucas María Palacios a finales del siglo XIX. Es amplia de tres naves, rodeada por pórtico abierto y con torre a los pies, muy esbelta y rematada en aguja.

Ermita de la Virgen de Loreto: Fundada en 1662. Por el náufrago italiano José del Misso. Que dio nombre al barrio en el que se ubica y en el que hay notables edificios del siglo XX.

El 2º domingo de julio los Cofrades de Loreto, celebran una procesión desde la iglesia parroquial de San Cristóbal hasta la ermita.

Palacio Alvarez de Colunga, actual sede del ayuntamiento. Barroco. XVII. Edifico clásico con torre central que alberga el escudo del concejo.

Capilla de Santa Ana, levantada en la segunda mitad del siglo XVI por la cofradía de Santa Ana. Reconstruida después de la guerra civil en 1936. Contaba con un hospital de peregrinos anexo.

Capilla del cementerio. Conserva capitel y canecillos que pertenecieron a la románica iglesia de San Cristóbal, hoy desaparecida. Antigua iglesia de San Cristóbal.

Casa y comercio de los Pablos. De 1910 Edificio modernista, actual sede de una entidad bancaria. Conserva su fisonomía poco alterada en el cuerpo principal, de dos pisos, pero del de cubierta queda solo el esqueleto. Antiguo comercio y chocolateria.

Casas con soportales de los siglos XVII y XVIII que se localizan en la subida de la Calle Real.

Casona en la plaza de José Antonio, junto al Ayuntamiento. Torre cuadrada y grandes balcones.

Chalet de 1901. Emplazado en la carretera de Colunga a La Isla, predominan los elementos de corte francés.

Chalet de estilo montañés. Emplazado en el barrio del Cuetín, se construyó a principios de los años 20, con su torre de esquina, de gran altura y estilo tradicional montañés.

Casa montañesa en el Barrio de Loreto. Construcción de los años 20/40 en una zona privilegiada de la villa.

Casona de los Toyos, de 1930. El edificio mantiene motivos y elementos de tradición popular.

Casona de indiano ubicada en el residencial barrio de Loreto, responde a los criterios populares como la galería abierta en madera sostenida por columnas, zapatas y cortafuegos.

Casa-Colegio Padres Doctrina Cristiana. Interesante obra de principios del siglo XX de corte modernista, emplazada en la carretera de La Isla.

Las Playas

Playa de La Griega

Es la playa más cercana a Colunga, capital del concejo. El río Colunga o LLiberdón desemboca en la propia playa, describiendo un pequeño meandro.

Longitud: 650 metros.

Accesos: rodados.

Entorno: residencial.

Servicios: parking, baños, duchas, socorristas diario, camping, restaurantes.

Planel playa de la Griega

Huellas de dinosaurios

Recorrido desde el panel hasta las huellas aprox. 600m. Al este de la playa, en sus acantilados se encuentra un yacimiento de huellas de dinosaurio.

Al lado del puente de la ría tenemos un panel indicador, una senda nos llevará hasta las icnitas, que aparecen aquí sobre un estrato calizo inclinado ligeramente en dirección al mar, representaron el paso de dinosaurios cuadrúpedos de tamaño gigantesco (saurópodos) que se desplazaban sobre lo que fue una antigua laguna costera fangosa hace unos 150 millones de años.

Las enormes dimensiones de estas huellas, alguna de las cuales llega a alcanzar los 1,30 metros de diámetro, permite que se las pueda considerar entre las de mayor tamaño descubiertas hasta el momento en todo el mundo.

En sus proximidades, y sobre el mismo estrato calizo, aparecen otras huellas tridáctilas, más difíciles de identificar por sus contornos difusos, que representan rastros de dinosaurios bípedos de mayor tamaño.

Se organizan visitas guiadas.

Playa de Lastres

La Playa de Lastres, situada a la entrada de la Villa, es también conocida como la playa l'Estilleru, por ser lugar de construcción de barcos de diverso tonelaje durante siglos.

Longitud: 350m.

Accesos: Rodados. Por la carretera entre Lastres y Colunga.

Entorno: Urbano

Servicios: parking, baños, duchas, socorristas diario.

Playa de La Isla

Toma el nombre de un islote situado en su margen izquierdo y de la bella localidad a la que pertence.

Longitud: 650 metros.

Entorno: residencial.

Accesos: rodados.

Servicios: parking, duchas, servicio socorristas diario,chiringuitos.

Playa El Barrigón

Pequeña playa que se encuentra en el sector este de la Playa La Isla; en bajamar que da unida a esta y a la Playa La Espasa. Sus servicios son compartidos con los de La Isla.

Playa de La Espasa

El río Espasa desemboca en la playa y divide los términos municipales de Caravia y Colunga. El peregrino de la Ruta de la Costa del Camino de Santiago, entra en Colunga por el puente que libra este río (antiguamente de piedra, cuyos cimientos afloran en los días de grandes mareas).

Senderos y rutas de montaña en Colunga

Las rutas que ofrecemos en esta guía nos permiten disfrutar de la naturaleza, riqueza monumental, cultural y etnografía del Concejo de Colunga.

No son de especial dificultad, sin embargo, es necesario seguir algunas recomendaciones para la práctica de esta actividad al aire libre, así como seguir algunas normas de respeto hacia el medio ambiente y naturaleza.

Recomendaciones

Utiliza calzado y ropa adecuados, vete preparado para cambios meteorológicos, un forro polar o jersey y un chubasquero pueden mejorar situaciones imprevistas.

En el caso de las rutas por los acantilados del concejo, recordar que el suelo puede resultar resbaladizo y prestar especial atención a las mareas y estado de la mar.

Protégete del sol con gafas, gorro y protección solar.

Lleva agua suficiente y comida ligera que aporte energía.

Mantén informados a tus amigos y conocidos de la ruta prevista a realizar.

Lleva un teléfono móvil, y recuerda el número de emergencias: 112.

Respeto al medio ambiente

Deja el recorrido como te gusta encontrarlo: llévate tu basura.

No realices fuego.

Respeta las propiedades y costumbres de los lugareños.

Respeta la flora. No cojas nada: quizá no lo sepas y te estás llevando una especie vegetal en peligro de extinción.

Respeta la fauna. No asustes a los animales, ellos son quienes están en su medio.

Ruta de Cordobana

Itinerario: Carrandi-Braña La Gata-Llano de Llames-Busfrío-Cordobana

Recorrido: 4 horas aprox.

Desnivel: 250 metros

Dificultad: Media

Descripción del sendero: Desde Colunga cogemos la carretera AS-260 en dirección a Arriondas. Después de pasar el pueblo de Coceña nos desviaremos a la derecha hacia Carrandi.

En la plaza junto a la iglesia y un bonito hórreo dejaremos nuestro coche. Descendemos por un ancho camino que nos lleva a una bifurcación de caminos. Seguimos el de la izquierda, que en descenso, nos lleva hasta el río Espasa.

Cruzamos un rústico puente y ascendemos a la casería de Braña La Gata. El camino cruza ahora un hermoso bosque hasta la majada de Busfrío, rica campera en manzanilla. Tomamos finalmente un camino empinado que nos lleva a la campera de Cordobana. El regreso lo realizamos por el mismo lugar. Ruta Mirador del Fitu Picu Pienzu.

Itinerario: Mirador del Fito (579 m. altitud) Picu Pienzu (1.161 m. altitud)

Recorrido: Entre 3 y 4 horas

Desnivel: 300 metros

Dificultad: Media

Descripción del sendero: Desde Colunga cogeremos la carretera AS260 en dirección a Arriondas. Tras 11 kms. de ascensión por la falda del Sueve llegaremos al Mirador del Fito, donde dejaremos el coche.

Desde aquí un sendero nos llevará a través de un pinar en una leve ascensión para continuar por un pequeño bosque y bordeando la ladera llegamos a la Majada de Bustacu, extensas praderas con una buena fuente.

Desde aquí vemos el resto de la ascensión y seguimos por un buen camino que sube una canal a la fuente y majada de Mergullines. Seguimos subiendo y alcanzamos la collada de Beluenzu. Sólo nos queda remontar la empinada ladera y alcanzar la cumbre con la cruz de hierro en su cima.

Yacimiento de Icnitas de la playa de la Griega (Colunga)

Descripción del sendero: Fácil

Recorrido: aprox. 500 metros.

El yacimiento de la playa de La Griega en Colunga es conocido principalmente porque en él se encuentran una de las mayores huellas de dinosaurios del mundo. Su visita es recomendable ya que constituye una de las rutas de mejor acceso del Jurásico de Asturias; el itinerario transcurre por una senda paralela al arenal.

El Museo del Jurásico de Asturias, inaugurado en el año 2004, está ubicado en sus cercanías, en un lugar elevado con buenas panorámicas de la costa, entre las localidades de Lastres y Colunga.

Para acceder al yacimiento de la playa de La Griega, en el concejo de Colunga, es necesario tomar la desviación a la misma desde la carretera autonómica AS-257 que une las localidades de Lastres y Colunga.

Inmediatamente después de cruzar un pequeño puente sobre el río Libardón, que desemboca en la playa, se encuentra un panel explicativo del itinerario, que muestra diversos aspectos geológicos de la zona, así como la situación de los puntos de interés que localizaremos a lo largo de la visita.

Se inicia una bonita senda que en un corto recorrido nos conduce hasta una escalera que baja directamente a la zona del acantilado donde se encuentra uno de los yacimientos.

Se trata de un estrato de caliza gris que contiene icnitas de dinosaurios cuadrúpedos y algunas de bípedos, estas últimas más difíciles de reconocer, salvo en condiciones de luz apropiadas.

La superficie del estrato de roca caliza se encuentra muy alterada debido a la presencia de un elevado número de pisadas de dinosaurios y a las múltiples fracturas cruzadas que la atraviesan.

La actual caliza constituyó hace ciento cincuenta millones de años el barro calcáreo del fondo de una laguna costera. En ella vivían pequeños organismos invertebrados, como gasterópodos y ostrácodos, cuyos restos fosilizados aparecen ahora incrustados en la roca.

Las grandes depresiones más o menos redondeadas que se observan en el yacimiento corresponden a las huellas de los pies de un dinosaurio saurópodo de extraordinarias dimensiones. El diámetro de algunas de ellas llega a alcanzar 125 centímetros, lo que las convierte en unas de las de mayor tamaño encontradas hasta el momento.

El contorno externo de las huellas muestra un reborde abultado que representaría el barro (ahora transformado en roca) que en el momento de producirse las huellas extruye hacia el exterior de las mismas.

Las icnitas de dinosaurios de la playa de La Griega fueron interpretadas inicialmente por dos investigadores alemanes en los años ochenta, como producidas por dinosaurios bídepos. Sin embargo, los estudios posteriores de las mismas contradicen esta hipótesis y nos permiten afirmar con seguridad que el autor de las enormes icnitas pertenece al grupo de los gigantescos saurópodos.

Sobre la misma superficie aparece además un rastro de pisadas con una longitud aproximada de cinco metros, atribuible a un dinosaurio saurópodo. De las ocho icnitas que componen dicho rastro, seis corresponden a las huellas de los pies.

Las dos únicas impresiones de las extremidades delanteras muestran un contorno en forma de media luna y se sitúan ligeramente por delante de aquellos. Las huellas de los pies presentan formas ovaladas.

A juzgar por la separación existente entre las icnitas del lado derecho e izquierdo del rastro, éste se ha clasificado como del tipo «Brontopodus». La estimación de la longitud del tronco (140 centímetros), así como el tamaño de las huellas, nos indican que el autor del rastro sería un saurópodo de pequeña talla.

Si la marea nos lo permite podemos realizar la vuelta por el arenal de la playa donde, a unos 150 metros nos encontramos con un bloque suelto de arenisca rojiza.

En la superficie del mismo se pueden observar dos icnitas de dinosaurios cuadrúpedos conservadas como contramoldes y orientadas en direcciones opuestas. Una de las huellas corresponde al pie de un dinosaurio saurópodo. Muestra un contorno ovalado y en su parte delantera se pueden apreciar vagamente las impresiones de dedos muy cortos.

La otra icnita que se conserva en el bloque presenta una morfología en media luna y se ha atribuido también a un saurópodo, sin embargo no se puede precisar si ambas pertenecen al mismo individuo. Siguiendo llegaremos al inicio de la ruta.

Acantilado de Luces

Dificultad del sendero: media

Se debe tener especial precaución con el estado de las mareas. Recomendable acudir con un guía o persona que conozca el lugar.

Luces, pequeña localidad del concejo de Colunga, situada al oeste de la villa marinera de Lastres, en plena rasa costera, alberga en sus acantilados la evidencia del paso de fantásticos reptiles extintos, como los dinosaurios, y de otros vertebrados que han llegado hasta nuestros días.

Desde Colunga, capital del concejo, se toma la desviación que conduce a Lastres, siguiendo la carretera comarcal AS-257, hasta llegar a la localidad de Luces; desde aquí seguiremos por una carretera estrecha que conduce al faro de Lastres.

Después de recorrer por la misma unos 650 metros, encontraremos en una curva a la derecha el indicador del faro, donde podemos aparcar el vehículo.

Se toma un camino que parte a la izquierda; éste termina en un espacio algo más amplio, con dos eucaliptos a cada lado, que da acceso a varias fincas, de las cuales debemos atravesar la de la derecha, en cuyo margen izquierdo se alzan tres pinos; por ella discurre el camino que comienza a descender y conduce directamente al pie del acantilado.

A unos pocos metros hacia el este del final del camino, en la misma base del acantilado, se encuentra un bloque suelto de arenisca, que conserva dos contramoldes de huellas de dinosaurios; uno de ellos tiene forma de media luna y se debe a la mano de un saurópodo de tamaño medio, mientras que el otro, de forma tridáctila, correspondería al pie izquierdo de un terópodo de gran talla, cuya altura de cadera se estima en torno a los 2,7 metros.

Siguiendo por el pie del acantilado, ahora hacia el oeste, unos 300 metros y prácticamente en el extremo de la ensenada de la pequeña playa arenosa que se desarrolla esporádicamente en ese lugar, se encuentran varios estratos de arenisca gris inclinados.

Dos de ellos contienen huellas de dinosaurios. En la superficie del primero que encontramos aisladas, unas debidas a dinosaurios terópodos de mediano tamaño con una altura de cadera próxima a 1,3 metros y otras, de menor tamaño, posiblemente originadas por pequeños ornitópodos.

En el segundo estrato se conservan diversas huellas aisladas pertenecientes a terópodos de gran tamaño, cuyas extremidades tuvieron una longitud entre 2 y 2,4 metros, así como un rastro constituido únicamente por las icnitas de los pies de un gran saurópodo; en las tres huellas completas que constituyen el rastro se aprecian las impresiones de los dedos.

Todas las huellas de esta segunda capa presentan un alto grado de desgaste debido a la erosión marina, lo que dificulta su reconocimiento.

Además de las icnitas y rastros de dinosaurios, las rocas de estos acantilados han proporcionado diversos restos óseos atribuidos a tortugas, cocodrilos y peces, así como varios fragmentos de troncos de árboles.

Acantilados de Lastres

Dificulta de la ruta: media.

Se debe tener especial precaución con el estado de las mareas. Recomendable acudir con un guía o persona que conozca el lugar.

La pintoresca villa marinera de Lastres, en el concejo de Colunga, situada en un entorno privilegiado de la costa oriental de Asturias, constituye una extraordinaria atalaya abierta al mar Cantábrico.

Las rocas jurásicas de sus alrededores han venido proporcionando a lo largo de estos últimos años múltiples evidencias fósiles (huellas y restos óseos) tanto de dinosaurios como de otros reptiles que convivieron con ellos como cocodrilos y tortugas.

Muy próximo a esta localidad se encuentra, en la denominada rasa de San Telmo, el Museo del Jurásico de Asturias (MUJA).

El itinerario arranca desde el Mirador de San Roque, situado en el lugar más elevado de Lastres, junto a la ermita del mismo nombre.

A partir de allí se toma un estrecho camino descendente que coincide con la denominada Ruta del Castillo hasta alcanzar una pista de tierra más ancha. Una vez en ella, es necesario caminar por la misma hacia la izquierda hasta rebasar una fuente de piedra, ahora prácticamente seca.

Un poco más adelante deberemos tomar una senda que parte hacia la derecha en fuerte descenso y nos conduce directamente hasta la base del acantilado.

A partir de aquí debemos de recorrer el pedrero hacia la derecha durante unos 135 metros hasta encontrar una plancha suelta de arenisca de disposición horizontal y de unos 4,5 metros de longitud en cuya superficie se dispone un rastro formado por un total de 14 icnitas tridáctilas de pequeño tamaño (unos 13 cm de longitud media) debidas al paso de un dinosaurio bípedo, probablemente un ornitópodo de pequeña talla; la altura de su cadera sobre el suelo sería de unos 65 centímetros.

Las últimas seis huellas, tomadas en el sentido de la marcha del reptil, están más separadas entre sí que el resto, lo que evidencia un aumento en la velocidad de desplazamiento del mismo.

Cueto La Cotariella

Desde Colunga, tomamos la carretera en dirección a Infiesto, a unos 10 km justo después de rebasar la localidad de Libardón a mano derecha encontramos una desviación por la carretera local que nos lleva hasta el pequeño pueblo de Fano.

Allí junto a la capilla de San Juan, a mano derecha, un camino nos conduce hasta unas casas, el barrio del «Juesu», desde aquí se ve ya el sendero que en aproximadamente un cuarto de hora nos deja en el paraje conocido como Cuetu La Cotariella (484 m de altitud), con excelentes vistas.

Se identifica claramente por una cruz colocada en su punto más alto. Fácil

Senda del castillo

En Lastres, en lo alto del pueblo, en el camino que une la Iglesia de Sta. María de Sábada con el Mirador de San Roque, encotraremos una indicación del inicio de esta senda; también desde el propio Mirador una señal nos indica otro inicio de la senda por un estrecho camino descendente.

Ambos recorridos nos llevan en un breve paseo hasta una atalaya sobre el puerto de Lastres, donde se encuentran las antiguas ruinas del fuerte defensivo de Lastres, conocido como «El Castillo», del que aún se conservan parte de sus muros.

Fue construido a expensas de la familia Robledo, como defensa contra los ingleses en el año 1715, dotándolo de seis potentes cañones.

Una vez en deshuso, quedó abandonado y a principios del siglo pasado las grandes piedras de sillería fueron espoliadas y traídas a las calles de Lastres para hacer los peldaños de las escaleras actuales.

Los cañones se utilizaron en la reconstrucción del puerto antiguo, colocándolos verticales para el amarre de las embarcaciones; dos de ellos con la ampliación del nuevo puerto fueron recuperados y desde hace poco tiempo se les adaptaron unos carros de madera, tal y como los tuvieron en su origen, y se exhiben en el propio puerto.

Área recreativa de San Roque

Área recreativa Campo de San Roque (Llastres) Zona abierta de acantilado, asentada en un altozano, con árboles centenarios, al lado de la Capilla de San Roque.

Faro de Lastres

Disfruta de la famosa vista del faro de la serie "Doctor Mateo". La ruta a pie, o en bicicleta, desde el Mirador de San Roque, en lo alto de la localidad de Lastres, es un recorrido de unos 3 km. por caminos que nos llevan al vecino pueblo de Luces, y desde ahí al Cabo de Lastres, donde está ubicado el Faro. También puedes llegar a la cercanías del faro en coche desde Luces.

Desde él, se puede ver gran parte de la costa, los acantilados que se extienden desde la Playa de Rodiles y la Punta de Tazones.

Llanes

Llanes Villa marinera, Posada como puerta de los Picos de Europa y Nueva la perla del Ereba, conforman la pujanza urbana y social del concejo.

Llanes fue un territorio ya poblado en la época prehistórica, los estudios confirman que la zona de la Llera, en las cercanías de Posada, fue el área de mayor densidad de población de europa en el paleolítico.

Prueba de ello son el gran número de cuevas localizadas en la zona y en cuyo interior se encontraron numerosos vestigios que avalan esta afirmación. Ya en el Neolítico el Idolo de Peña Tú (Puerta de Vidiago), nos confirma que esta presencia continúo también en este periodo.

Antes del S.XII ya funcionaba la circunscripción administrativa de Aquilare (Aguilar), bien documentado durante buena parte del Medioevo llanisco. De hecho más adelante se situará en Rales del famoso castillo de Aguilar, construido sobre un Pico, el Cierru Castiellu, de 274 metros de altura, desde donde podía dominarse una gran parte de la franja costera de Llanes,documentado ya en el año 1032.

Lo que sí es seguro es que en pleno siglo XII las comarcas llaniscas formaban una entidad administrativa perfetamente articulada, llamada Aguilar, organizada en torno al castillo de Soberrón, tan antiguo seguramente, como el de Aguilar, y situado en el Picu Castiellu de Soberrón (374 metros de altura), del que todavía quedan vestigios arqueológicos, se trataba de un torreón de planta circular y mampostería de unos ocho metros de diámetro.

La Villa de Llanes, antigua Puebla de Aguilar, consigue a comienzos del S. XIII el Fuero de Alfonso IX que la sitúa bajo la protección del reino. Tras el Fuero comienza la construcción de las Murallas y la Torre, cuya principal misión era defender la Villa de los ataques de aquellas familias nobles que pretendían recuperar el dominio sobre ella.

En el S. XIII se comienza también la construcción de la Iglesia de Santa María del Conceyu (actual Basílica), que costeó el pueblo de Llanes mediante la contribución económica de las familias más pudientes de la época, y con la creación de un impuesto gracias al cual colaboraban todos los vecinos; por ello la iglesia de Llanes es uno de los pocos casos que existen en el que la propiedad corresponde aún hoy en día al pueblo de Llanes, y no al clero como es lo habitual.

Llanes Marinero

Ruta Llanes marinero

Siguiendo esta ruta recorrerá los lugares más emblemáticos de la historia marinera de Llanes. El pasado y presente de Llanes y su vinculación a la mar están muy presentes en todos ellos.

La actividad Marinera y Mercantil en el S.XVI

La pobreza agrícola del oriente Asturiano y las dificultades de las comunicaciones con el interior peninsular en esta época, contribuyeron a favorecer la actividad marinera del puerto de Llanes.

Robos y enfrentamientos en la mar

Uno de los problemas más serios que se plantearon a las potencias europeas, sobre todo a partir de la guerra de los Cien Años, fue el de las piraterías y robos en las aguas que se consideraban enemigas.

Que se practicaban incluso en épocas de paz para resarcirse de los daños producidos durante la guerra. Era frecuente que los monarcas amparasen estas situaciones concediendo cartas de "marca o represalia" contra los súbditos de los países que habían cometido tropelías con los suyos, permitiéndoles formar armada contra ellos.

La villa y puerto de Llanes, que mantuvo un intenso tráfico con los puertos atlánticos franceses no se libró de estos problemas, hasta el punto que algunos llaniscos formaron armada para resarcirse de los robos que los franceses cometían en sus barcos.

En un documento del Registro General del Sello del año 1521 se hace referencia a uno de estos altercados: hacía marzo o abril de ese año encontrándose Gómez Nieto con su navío pescando en el Canto Viejo, en las proximidades de Irlanda, ciertos franceses que andaban de armada le robaron doscientas docenas de pescado, además de la sal, el vino y el pan que tenían para su aprovisionamiento.

Estos hechos que eran bastante frecuentes propiciaron que un grupo de vecinos de Llanes decidieran armar varios navíos y salir en persecución de los franceses con el propósito de alejarlos de estas costas. Juan del Ribero solicitó en nombre de los que organizaban la armada la licencia correspondiente que les fue concedida por Carlos I el 24 de julio de 1521.

Ateniéndose a esta licencia Pedro González de Posada armó una Nave de nombre Magdalena y en el mes de Agosto del mismo año el capitán llanisco apresó en las proximidades de Burdeos una nave que decía ser inglesa cargada de mercancías de súbditos del Rey de Francia.

El capitán llevó la nave con mercancías y tripulantes al puerto de Llanes, pero las cosas se complicaron cuando los que venían en la nave apresada solicitaron la intervención del juez y del notario para que la nao, con todos sus bienes fuese devuelta a sus propietarios que decían ser ingleses y no franceses.

A partir de aquí se inicia un largo pleito entre ambas partes cuyo proceso duraría un año hasta que el Consejo Real dio su sentencia definitiva a favor de los ingleses robados y no franceses como pretendían los llaniscos.

Ya a finales del reinado de Carlos I, en 1522, Gómez de Posada, vecino de Llanes, armo una pequeña embarcación con treinta y un tripulantes a sueldo, para defender las costas del Principado de los frecuentes daños que en ella hacían los franceses.

Llegaron al reino vecino y tomaron una nao francesa cargada de trigo, armas y otras mercancías, que apresaron junto a su tripulación y codujeron al puerto de Llanes.

Allí entregaron los tripulantes franceses al juez de la villa Ruí González, para que los tuviese presos mientras el Consejo Real tomaba su decisión.

Pero el juez los dejó en libertad y tomó la nave y las mercancías negándose a restituirlas, según Gómez de Posada, por odio y enemistad que el juez tenía contra él. El marino de Llanes denunció los hechos ante la Corte y el monarca ordenó al juez que devolviese la nave y mercancías a Gómez de Posada, previa entrega de dos mil ducados de fianza, al tiempo que le daba quince días para presentar ante el Consejo Real las razones que tuvo para soltar a los franceses.

Juan Uría Maqua

"Llanes, viejas historias, nuevos patrimonios"

Historia y tradición

Fue este un puerto relevante en la actividad pesquera de altura y bajura entre los siglos XV y XVIII, el comercio de la sal, la riqueza de sus bancos y caladeros de pesca: ballena, sardina, merluza, congrio, caballa y besugo entre otras especies, no se habían traducido mas que en pequeños muelles y refuerzos de piedra a ambos lados de la desembocadura del río Carrocedo.

A finales del siglo XIX, era un puerto comercial y de cabotaje de bastante actividad debido a la dificultad de las comunicaciones terrestres. Era también uno de los más peligrosos del Cantábrico por su orientación. El primer proyecto para construir un espigón al que se llamó muelle de la Osa data de 1896, en 1900 se proyecta un espigón en línea recta.

Los temporales del otoño de dicho año dieron al traste con todo lo construido. Hasta la década de 1930 no se adopta la solución definitiva y basada en tres grandes monolitos de hormigón armado de 21 m x 12 m construidos en El Musel (Gijón).

Se transportaron navegando, venían huecos y después se colocaban y rellenaban in situ. El relleno era de grava y finalmente de hormigón.

En el año 1991 se dio luz verde al nuevo puerto de Llanes. El nuevo espigón quedó protegido por dos notables escolleras de bloques de hormigón, que lo defienden de los fuertes temporales y que a su vez constituyen la base del ambicioso proyecto de Los Cubos de la Memoria, del artista vasco Agustín Ibarrola.

Hoy día se proyecta un nuevo puerto deportivo que se adapte a las nuevas necesidades turísticas, y que conviva con una estable flota que mantenga el sabor tradicional del sector pesquero de Llanes.

Posada. Puerta de los Picos de Europa

La Parroquia de Posada , en la parte occidental del Concejo de Llanes, cuenta con un total de 1.608 habitantes, de los cuales 847 se localizan en Posada, capital de la Parroquia, que dista 8 Kms. de Llanes, siendo el segundo núcleo de población más importante del Concejo.

La cota más alta si sitúa en el Monte Llabres (682 m.)

Posada se ha convertido en el eje comercial y de servicios de la costa y valles interiores de esta parte del Concejo.

Algo a lo que ha contribuido la puesta en funcionamiento de su Poligono Industrial, su mercado semanal (todos los viernes), uno de los más concurridos de la comarca, y la celebración durante el año de varios certámenes ganaderos (parte de su actividad comercial se centra en el sector agricola y ganadero, principal actividad económica de muchos de los pueblos situados en su área de influencia).

Pero también el sector turístico ha escalado posiciones en los últimos años como motor económico de la Parroquia. Su privilegiada situación, a tan solo tres kilómetros de la costa y playas, y su localización en la intersección de la carretera hacia el Parque Nacional de Picos de Europa (Covadonga, Lagos, Ruta del Cares, Sotres ....) , y poblaciones como Arenas de Cabrales o Cangas de Onís, han permitido la creación de numerosas empresas turísticas (hoteles, casas de aldea, apartamentos turísticos .....), convirtiendo a Posada en una zona con una completa oferta turística de calidad.

Por Piedra y Lledías pasa el Camín del Oriente, ruta que une Llanes con Covadonga.

El rió Bedón que desemboca en la playa de San Antolín, tiene su último tramo a la altura de San Martín, uno de los núcleos de la Parroquía, configurando un hermoso paisaje en esta parte de su recorrido. Junto a San Martín también encontramos la "Cuesta de Naves", una pista forestal que une las poblaciones de San Martín y Naves recomendable para aquellos que deseen disfrutar de una ruta a pie en un entorno rural y natural.

Nueva. Capital del Valle de San Jorge

Situada en el extremo occidental del Concejo, la Parroquia de Nueva cuenta con un total de 739 habitantes, de los cuales 585 se localizan en la población de Nueva, situada a unos 20 Kms. de Llanes, y capital del Valle de San Jorge.

Nueva destaca por la belleza de sus casonas y palacios, la mayoría construidos a finales del XIX y principos del XX. Se encuentra a 1'5 kms. de la playa de Cuevas del Mar, conocida por el maravilloso paisaje que forman las rocas erosionadas por el paso del tiempo.

El turismo ha tomado posiciones en los últimos años como actividad económica de la población y la parroquia, junto las tradicionales acitividades agropecuarias. En la actualidad la Parroquia de Nueva cuenta con una estupenda oferta turística (hoteles, Casas de Aldea, viviendas vacacionales, restaurantes y apartamentos turísticos).

Etapa del Camino de Santiago a su paso por el Concejo.

Su mercado semanal se celebra los sábados.

Llanes Rural

El Turismo Rural ha sido durante la última década la modalidad de alojamiento que ha tenido un mayor desarrollo en el Concejo de Llanes hasta contar en la actualidad con una completa y variada oferta repartida por todo el territorio del municipio , díficil es encontrar algún pueblo donde no exista algún tipo de alojamiento rural. En el apartado

Descansa en Llanes puedes encontrar todos los alojamientos.

Existen en la actualidad varias tipologías de alojamiento dentro de lo que se denomina Turismo Rural en Asturias y varias Marcas de Calidad.

Valles de Costa

Históricamente el Concejo de Llanes ha estado divido en Valles desde hace siglos. Esta división nos permitirá recorrer los pueblos del Concejo en diferentes itinerarios y mostrarte todos los atractivos que esta tierra puede ofrecerte. Te invitamos a que conozcas los valles de la costa.

A las faldas del Cuera

Accesos: Desde Llanes y desde Unquera: N-634 y LLN-5 (Carret era de Purón)

El Valle de Celorio

Accesos :Desde Llanes y Ribadesella: A-8/ AS-263

En bus : Parada en Celorio (En verano también hay servicio de bus a la playa de Barro)

En tren : Estaciones de Celorio y Balmori

El Valle de Pendueles

Accesos en coche: Desde Unquera y desde Llanes : N-634 Desde La Borbolla (Valle Oscuru) : LLN-18 (La Borbolla) y LLN-4 (Buelna - Pié de la Sierra) ;AS-343 (La Borbolla - Puertas de Vidiago)

En bus: Paradas en Buelna, Pendueles, Vidiago, Riegu y Puertas de Vidiago

En tren: Estaciones en Pendueles y Riegu (estación de Vidiago).

En invierno hay dos trenes Llanes-Pendueles uno sobre las 11,30 h y otro sobre las 18,15 h. ; y otros dos vuelta sobre las 11,00 h y 18,00 h.

En verano se refuerza este servicio.

Valle de Mijares

Accesos en coche

Desde Unquera: N-634 y LLN-2 (Cué-Andrín)

Desde Llanes: LLN-2 (Cué-Andrín), LLN-8 (Porrúa)

Valle de San Jorge

Accesos en coche :

Desde Llanes y Ribadesella: AS-263

Desde Cangas de Onís: AS-334 (Corao-Nueva)

En bus Paradas en Villahormes, Cardoso, Nueva

En tren Estaciones en Villahormes y Nueva.

Llanes Indiano

El Oriente de Asturias fue una zona de fuerte emigración durante el siglo XIX y la primera mitad del XX. Los llaniscos tuvieron como destinos fundamentales Cuba, más tarde México y en menor medida Argentina.

Arquitectura Indiana

La casa del indiano domina en el medio rural por altura y diseño. Los indianos trajeron una arquitectura cosmopolita que se insertó de forma llamativa entre las casas tradicionales, para simbolizar el triunfo y el éxito. Además casi siempre sus verjas dejan ver al otro lado, jardines con ecos tropicales donde no faltan palmeras, magnolios, camelias y buganvillas.

Solían encargar los elementos para la decoración y amueblamiento a París o a Barcelona, y trataron de equipar su lugar de añoranza con lo más moderno del momento.

Estas casas eran el sueño de todo emigrante para regresar a la patria chica una vez cumplida su aventura vital. Se presentan en toda una gama de estilos y etapas variadas. Eclécticos, modernistas o de estilo montañés, todos los historicismos sirvieron para lograr unos edificios que evidenciaran distinción y empaque.

En Llanes, a ambos lados de la calle de La Concepción se alzan una serie de edificios del mayor interés en lo que fue uno de los primeros ensanches de la villa. Ya en el centro encontramos El Casino terminado en 1910. La casa de Romano y varias en la Avenida de la Paz.

Al llegar a Poó por la AS-263 vemos a la derecha otro notable conjunto de esta arquitectura entre las que destaca la casa de Hartasánchez. El conjunto de Nueva y el de Naves destaca por calidad y densidad.

En otras ocasiones optaron por arreglar las casas familiares, ampliándolas con más pisos y galerías o por comprar y restaurar antiguas casonas nobles y así se entienden los magníficos conjuntos de Buelna, Pendueles, Vidiago, Balmori o Meré entre otros.

Infraestructuras públicas

Prácticamente todas las infraestructuras incluidas carreteras, cementerios, iglesias, casinos, boleras, hospitales y fundaciones de todo tipo se debieron al dinero americano.

Con el dinero de la emigración los pueblos cambiaron radicalmente. En Poo, Andrín, la Pereda y Porrúa, su benefactor les dotó de verdaderos conjuntos cívicos con instalaciones recreativas, (boleras y casinos) escuelas, iglesias y fuentes, lavaderos y depósitos de agua.

En La Borbolla o Naves, se diseñaron hermosas plazas. Las innumerables boleras, todavía en activo se suelen deber al dinero de América, y muchas fincas donadas a sus convecinos fueron convertidas en parques públicos.

El Llacín y las instalaciones del museo Etnográfico de Porrúa es una de estas donaciones.

Además de las escuelas de La Arquera, verdadera joya de la arquitectura escolar, la de Vidiago, recién rehabilitada es otro exponente de gran calidad, que no quita importancia a ejemplos menores y más sencillos que en su momento cubrieron una demanda educativa básica.

Archivo de Indianos

La Fundación Archivo de Indianos – Museo de la Emigración, se encuentra en la localidad de Colombres (Asturias), en la casa conocida como Quinta Guadalupe que perteneció al emigrante a México Iñigo Noriega Laso. Se trata de un edificio de marcada arquitectura indiana edificado en 1906, posteriormente se destinó a Casa de Reposo y Hospital de Sangre.

Desde 1987 alberga la sede de la Fundación Archivo de Indianos. El principal objetivo de la Fundación, es la formación progresiva de un archivo y un museo centrado en el fenómeno de la emigración española a América.

El recorrido por el museo puede hacerse como el “viaje de un emigrante”a través de todas las dependencias del edificio: preparando la partida, portadores de la ilusión, la despedida, el viaje, los centros sociales de la emigración, el recuerdo de la tierra, triunfos y fracasos, la emigración política y los hermanos Ibáñez Posada.

Fundación Archivo de Indianos

Quinta Guadalupe

33590 Colombres

Teléfono: 985 41 20 05

www.archivodeindianos.es |info@archivodeindianos.es

Onís

La historia en esta tierra se inicia ya en el Neolítico cuando, después de las últimas glaciaciones, los habitantes de la costa van dominando las alturas de los Picos de Europa. Desde entonces, la vida ya no se va a interrumpir en el territorio.

Pueblos diversos de origen indoeuropeo se irán mezclando a lo largo de los siglos con los primeros habitantes, hasta entrar en la historia escrita con la llegada de las Legiones de Roma, que intentarán conquistar estos pueblos, objetivo en realidad nunca del todo conseguido.

Las guerras de Cántabros y Astures contra Roma forjarán una página en la que historia de funde con la leyenda.

Así seguirá esta tierra, navegando entre lo conocido y lo imaginario, entre los documentos y las tradiciones orales, hasta conformar un territorio envuelto en las brumas de un reino medieval cuyos habitantes se enfrentarán al poder del Emir de Córdoba.

Conquistarán sus tierras, repoblarán media España y desaparecerán para envolverse de nuevo en las nieblas de los Picos de Europa, para trabajar y vivir en este pequeño reino escondido, solamente descubierto por los viajeros curiosos ya entrado el siglo XX.

Durante generaciones, Onís habrá vivido bajo sus propias leyes y su propia cultura, orgulloso de su originalidad, de sus tradiciones, de su pasado. El resultado final podemos admirarlo hoy en una forma de vida perfectamente adaptada al medio en el que se ha desarrollado.

Muestra clara de este respeto al medio es el grupo humano de los Pastores de los Picos de Europa. Este colectivo humano es el auténtico señor de estas cumbres, quien las ha cuidado y trabajado hasta darles el aspecto paradisiaco que hoy tienen.

Quien les ha dado leyes justas y las ha defendido contra todos quienes han pretendido quitárselas a lo largo de los siglos, quienes en la actualidad continúan defendiéndolas y mimándolas, junto a su cultura, auténtico patrimonio de esta tierra.

Esta defensa y conservación del patrimonio y valores de esta tierra, les hizo merecedores en 1994 del Premio Príncipe de Asturias al Pueblo Ejemplar.

Qué visitar

Aún teniendo en cuenta su reducida extensión, el concejo de Onís cuenta con manifestaciones dignas de mención.

De ellas destacan, sobre todo, las muestras de arte religioso, aunque también hay notables ejemplos de magníficas «casonas asturianas», exponente de la arquitectura popular. Visítelas siguiendo el itinerario de la Ruta de las Casonas Asturianas.

Numerosos hórreos y paneras completan esta muestra de arquitectura popular que hacen del concejo de Onís un ejemplo a visitar.

A continuación les describimos algunos de estos monumentos.

En Benia de Onís, «Casona de Los Valles», del siglo XVIII , con amplio corredor de balaustrada de madera, escudos, jardín con palmeras, etc.

La Iglesia Parroquial de Santa Eulalia, aunque muy reformada, conserva aún elementos de estilo gótico del siglo XV y retablos barrocos.

En Talavero, pueden apreciarse típicas casas con galerías y varias casonas.

En Sirviella, pueblo muy próximo al anterior, se encuentra la «Torre de Sirviella», particular edificio civil del siglo XVI (hay quién opina que es el mejor ejemplo arquitectónico asturiano de ese siglo), con una arquitectura muy original y actualmente perfectamente consolidada, que ha obtenido la catalogación como Bien de Interés Cultural.

El «Palacio» que forma conjunto con ella, muy reformado pero aún con su escudo de armas y merecedor de ser admirado.

En el pueblo de Villar, encontramos numerosas casas de arquitectura típica muy bien conservadas y algunas casonas.

En todo el Concejo están presentes las construcciones tradicionales, adaptadas al medio que las rodea.

Piedra caliza blanca y grisácea o arenisca de grano fino y color tostado en los muros o paramentos exteriores.

Madera de roble o castaño en cubiertas y corredores.

Teja curva tradicional, árabe, de color rojo cardenillo...

Materiales nobles todos ellos que, con la sabiduría constructiva tradicional, dan origen a un conjunto de singular valor, tanto se trate de edificaciones destinadas a vivienda, como de establos para animales, hórreos etc.

Parque Nacional Picos de Europa

El Concejo de Onís, en pleno corazón del macizo occidental (conocido como del Cornión) de los Picos de Europa, aporta 2.447 hectáreas, -un tercio de su término municipal- al Parque Nacional de los Picos de Europa.

Desde el Concejo de Onís se puede acceder al Parque de Picos a través de la carretera que une la capital, Benia de Onís y el pueblo de Demués. Desde allí, se toma una pista agrícola que conduce hasta el límite del Parque, coincidiendo este acceso con el utilizado por los pastores desde tiempo inmemorial.

Parres

Bellmunt y Canella

Bellmunt y Canella, habían definido el Concejo de Parres como "antesala de la Corte del Rey Pelayo y lazo de unión entre la Asturias central y la oriental".

Ciertamente, el Concejo de Parres está situado en la zona oriental de Asturias, limitando con los Concejos de Ribadesella, Caravia, Colunga, Piloña, Ponga, Amieva y Cangas de Onís, a través de varios elementos naturales: el río Sella, la rica Cordillera del Sueve, el río Cua o el monte de Cea y Cetín.

Algunos hallazgos arqueológicos nos dan alguna información del Concejo, ya en la Prehistoria, del Paleolítico Inferior aparece un canto bifacial cerca de Collía; también pertenecientes a la cultura Magdaleniense y Aziliense han aparecido industrias líticas y óseas, en la Cueva del Taragañu, en la localidad de Arobes.

Parece que en el Concejo de Parres, encontramos el límite entre Cántabros y Astures; tal como lo confirman diferentes hallazgos arqueológicos encontrados en Fuentes, Cofiño y Santo Tomás de Collía.

Varias gentes o tribus configuraban el pueblo cántabro asentado en este lado del río Sella: los Orgenomescos, los Salaenos, los Vadinienses, entre otros.

En 1367 Suero Gutiérrez de Nevares y Pedro Díaz de San Juan de Parres, en representación del concejo apoyan la causa de Enrique II de Trastámara, que recompensó a estos nobles creando el condado de Las Arriondas, con solar en Coviella.

La muerte, sin descendencia -1462- de el Conde Tello Suero-Díaz, lleva a la desaparición del condado, que se transforma así en Coto, pasando a depender del Obispado y de la Casa de Nevares y el Monasterio de Villanueva.

En favor de la Casa de Nevares, Felipe II crea el cargo de Alférez Mayor y Regidor Perpetuo del Concejo de Parres en 1559. La casa mantendrá el título más de 100 años, para pasar luego a varias familias del Concejo: Maldonado, González de Argandona…

Hasta la Alta Edad Media los datos referidos al Concejo son muy escasos, como escasas son las noticias referidas a la etapa del dominio visigodo o de la invasión árabe.

De época bajomedieval, son ya, las fortalezas descubiertas en la Forcada, Mancobio y el Torreón de Fíos.

Durante esta etapa histórica, el actual concejo de Parres está formado por tierras de realengo y cotos jurisdiccionales propiedad de casas señoriales y de Instituciones religiosas.

Tenemos constancia que en el S. XIV el Concejo de Parres formaba parte del Señorío asturiano de D. Alfonso Enríquez, que lo había recibido por donación testamentaría de Enrique II de Trastámara y que después pasaría a manos de la Iglesia Ovetense.

La desaparición de San Pedro de Villanueva como comunidad monástica en 1835, a raíz del proceso desamortizador, originó la perdida de todas sus propiedades en Parres que se repartieron por las parroquias de Viabaño, San Juan de Parres, Villanueva y Sevares.

Por su parte el antiguo dominio monástico de San Martín de Soto, dio paso al coto de Llames de Parres,- tras la supresión decretada por el Obispo D. Gutiérrez de Toledo de los monasterios de San Martín de Soto de Dueñas y Sta. María de Villamayor- que pasaría a manos del Monasterio Ovetense de San Pelayo.

Asimismo el coto de Fuentes, que pasa a ser propiedad de sus vecinos, fue traspasado en 1084 al Obispo Arias por Antonio Alfonso.

En 1827 desaparece de forma definitiva la organización basada en estos cotos jurisdiccionales, pasando a formarse el actual concejo de Parres, con capital en Bada y Cuadroveña, pasando definitivamente a Arriondas en esa fecha.

En 1886, por auto del obispado, los pueblos de Dego, Avalle, Collau l'Andrín y Santianes de Tornín pasan a formar la parroquia de San Pedro de Dego, en el arciprestazgo de Parres.

Rutas

Las rutas aquí descritas han sido seleccionadas, no sin cierta dificultad, entre un gran número posible de ellas, pretendiendo mostrar el Concejo en gran parte, y procurando incluir las que se consideran más idóneas y significativas, con amplios valores deportivos, culturales, turísticos y de naturaleza viva.

Las rutas discurren a través de recorridos cómodos en su mayor parte, y la duración de éstas, está calculada a paso medio normal, que es como debe de andarse por la montaña.

Muchas de las rutas tienen la posibilidad de enlazarse entre si, por lo que los recorridos pueden alargarse a voluntad, sobre todo las siete primeras que discurren en su totalidad dentro de los lmites del Paisaje Protegido de la Sierra del Sueve.

Algunas parecen más difíciles, pero hay otras que a simple vista no entrañan dificultad que son simples paseos, pero que hay que saber afrontarlos con prudencia y sin excesos.

Otro factor a tener en cuenta, con tanta importancia como los anteriores, son el respeto por el entorno natural, que como ya sabemos, hay que hacer uso del mismo con respeto y sin crear ningún tipo de perjuicio al medio por alguna negligencia o irresponsabilidad por parte de los excursionistas.

Majada del Bustacu

Acceso por carretera desde Arriondas: en el centro de esta villa se toma la carretera AS-260 en dirección a Colunga hasta La Corteguera, donde se encuentra, a la izquierda, el desvío a Cofiño. Distancia aproximada desde Arriondas hasta Cofiño: 6 kilómetros.

El vehículo que nos habrá de recoger retrocederá por el mismo sitio hasta LA Corteguera, desde donde ascenderá por la AS-260 hasta El Fito. Distancia desde Cofiño hasta El Fito: 6 kilómetros.

Pico Pienzu (desde el Fito)

La ascensión al Picu Pienzu es sin duda la excursión más bonita que se puede realizar dentro del concejo de Parres. El Pienzu es el pico más alto de la cordillera del Sueve con 1.149 m., y tiene un enorme interés, entre otras cosas, porque tan solo dista 5 Km. de la costa, convirtiéndose así en una de las cumbres más altas y más cercanas a la costa del mundo.

Asimismo, en el Sueve se encuentran los últimos ejemplares de caballo asturcón, una especie en vías de extinción.

La vista desde el Pienzu es famosa: Al Norte el Cantábrico y las localidades costeras asturianas desde Llanes por el Este hasta Gijón por el Oeste. En días claros la vista alcanza aún más lejos.

Al Sur, la Cordillera Cantábrica con los majestuosos picos de Europa y en el intermedio todo el rosario de pueblos y sierras costeras del oriente de la región.

Pico Miruenu (1.137 m)

Acceso por carretera desde Arriondas: en el centro de la villa se toma la AS-260 en dirección Colunga. En la misma salida de Arriondas, a unos 500 metros, tomamos a la izquierda la desviación a Fíos y Villar de la Cuesta. Distancia aproximada desde Arriondas: 6,5 kilómetros.

El vehículo que nos habrá de recoger retrocederá hasta Pandiello: 1 Kilómetro.

Collada de la Hume

Acceso por carretera desde Arriondas: en el centro de la villa se toma la AS-260 en dirección Colunga. En la misma salida de Arriondas, a unos 500 metros, tomamos a la izquierda la desviación a Fíos y Villar de la Cuesta. Distancia aproximada desde Arriondas: 6,5 kilómetros.

Majadas del Sur

Acceso por carretera desde Arriondas: en el centro de esta villa se toma la carretera AS-260 en dirección a Colunga hasta la Corteguera, donde se encuentra a la izquierda el desvío a Cofiño. Distancia aproximada desde Arriondas hasta Cofiño: 6 kilómetros.

Pico Les Duernes

Acceso por carretera desde Arriondas: en el centro de la villa se toma la carretera AS-260 en dirección a Colunga hasta el Fito. Distancia aproximada desde Arriondas hasta El Fito: 11 kilómetros.

Pico Pienzu (desde Cofiño)

Acceso por carretera desde Arriondas: en el centro de la villa se toma la carretera AS- 260 en dirección a Colunga hasta La Cortegura, donde se encuentra a la izquierda el desvío a Cofiño. Distancia aproximada desde Arriondas hasta Cofiño: 6 kilómetros.

La Verde

Para iniciar esta excursión tomamos la carretera que lleva desde Arriondas a los núcleos de Fuentes Sinariega, conocida popularmente como carretera de Bode. Una vez pasamos bajo el puente del tren cogemos, a la izquierda un ramal que nos conduce al pueblo de Pendás, desde donde se nos abre una vista imponente de la capital del Concejo, de los Picos de Europa y de la Vega del Sella.

Atravesamos el pueblo hasta el lugar donde “muere” la carretera para introducirnos en un “camino de carro” o pista que nos lleva hasta el caserío de Arpaes. Desde aquí, siguiendo el camino de “la verde” sobre la Valleya y Ribode llegaremos a Collia.

Para regresar a Arriondas lo hacemos por la carretera que en dirección Sur lleva a la capital del concejo tras pasar por San Andrés y El Castañeu.

Duración total de la excursión puede ser de 2 a 3 horas.

Camín de la Reina

Esta ruta se desarrolla por una antigua calzada romana conocida como “Camin de la Reina” desde que Isabel II pasó por ella con dirección a Covadonga.

Mota de Cea y Cetín

El punto de partida de esta ruta es Arriondas. Nos dirigimos desde aquí en dirección a Oviedo, por la N-634, y llegamos a Ozanes, donde nos desviamos a la izquierda donde veremos un paso a nivel y a continuación un puente que cruza el Piloña.

Seguimos esa carretera hasta los pueblos de Romillo, Granda, Tospe y Llerandi. Entre estos dos últimos pueblos encontramos una pista a la izquierda, que seguiremos hasta una bifurcación donde debemos dejar el coche.

Aquí tenemos dos opciones:

Seguir hacia la izquierda por la pista del Sedu, que nos llevará hasta la orilla del río Mampodre, donde podemos adentrarnos por la derecha, y siguiendo el curso del río, en el bosque de Cea, o cruzar el puente y seguir ascendiendo hasta el Cerro de Cetín y después la Mota de Cetín.

Tomar la pista de la derecha, hacia las camperas de Llaxe y Fontecha, para después continuar la ascensión a la Mota de Cetín.

Peñamellera Alta

Peñamellera Alta es un concejo de orígenes prehistóricos. Las primeras muestras humanas que aparecen pertenecen al arte parietal del paleolítico superior, siendo encontradas en diversas cuevas como las de Coimbre, Subores y sobre todo la de Llonín, en la cual podemos admirar grabados y figuras de diferentes animales como caballos, ciervos, bisontes, al igual que se pueden observar signos y hasta una representación humana femenina.

De la época neolítica son los hallazgos encontrados en la Portilla cerca de Turbina, en la que se encontraron restos cerámicos y un túmulo. De la edad del bronce es una punta de una lanza descubierta en Trescares así como diferentes materiales encontrados en Llonín y Coimbre.

Pasada la era prehistórica, la memoria del concejo apenas conserva algún rastro hasta llegar al período medieval. No se encuentran descubrimientos que nos muestren algo de la época prerrománica ni de los siglos que conocieron la dominación romana, hecho que denota algo bastante común al extremo oriental de Asturias: rareza de asentamientos y aparente impermeabilidad a las costumbres romanas.

Cuenta la historia que en el año 1029 el Conde Vela de Álava da muerte al heredero del condado de Castilla (descendiente de Fernán González) y viene a refugiarse a Plecín en Alles tomando el apellido de la localidad de Mier, donde asienta su señorío. Se instaura así un linaje que, haciendo honor a su lema “Adelante el de Mier, por más valer”, llegará hasta nuestros días dejando una destacable huella en diferentes pasajes de la historia.

Al periodo de la monarquía Asturiana se cree que pertenecen los descubrimientos encontrados debajo del templo de San Pedro de Plecín, y que según parece correspondía a otra iglesia.

La primera prueba documental de Peñamellera data de 1032, fecha en la cual se permutaron los condes de Piniolo y Aldonza y el rey Leones Vermudo III territorios, cediendo los primeros la mitad de Peñamellera.

Tras incorporar totalmente el territorio al reino, el monarca Fernando II desposeyó a Asturias de estas zonas para incluirlas en el reino de León aunque eclesiásticamente todavía dependiera del obispado de Oviedo.

En 1340 el rey Alfonso XI otorga al pueblo de Peñamellera el fuero por el cual los vecinos del concejo podían nombrar a sus representantes públicos sin tener que acudir a los emplazamientos de Santillana.

Aparecen en este momento varios poderes señoriales como los de Aguilar, que ostentaron el título de señores de Peñamellera. Esto trajo consigo la aparición de torres señoriales y la patrimonialización de los cargos públicos.

En este periodo de tiempo se habla por primera vez de la intención de dividir el valle en dos unidades administrativas, el alto valle y el bajo.

En la edad moderna el valle de Peñamellera formaba parte de la mancomunidad de los cinco valles de la comarca de Burgos. Entre 1514 y 1522 formó parte junto con San Vicente de la Barquera de una jurisdicción independiente.

En 1749 fue agregado a la intendencia de Burgos y Bastón de Laredo, y estuvo presente en 1778 en la formación de la provincia de Cantabria.

Históricamente, las actividades ganaderas y agricultoras estuvieron presentes en la vida de los habitantes del concejo, quedando eximidos los vecinos de los impuestos derivados de la venta del ganado gracias a un privilegio que les fue concedido por Carlos II. A partir del siglo XVIII se celebra en Ruenes la feria ganadera de Jana.

La capital del valle se establecía en su cueto bajo, en Abándames. Cada cueto, el alto y el bajo, tenían un regidor, un juez noble para cada uno y otro para el valle en general. En el valle alto, el cargo de juez noble era ostentado desde el siglo XIV por los miembros señoriales de Escandón, Cossío, Mier, y Trespalacios, siendo estos desposeídos de tal privilegio en 1603.

El valle sufrió también las consecuencias de la guerra de la independencia siendo ocupado por los franceses en 1809 y 1810. En 1833 se devuelven los terrenos a territorio Asturiano, y empiezan a aparecer las discusiones para la capitalidad del mismo entre Alles y Abándames.

En 1869 se divide el valle en dos, quedando Alles como capital del valle alto. Esta etapa fue una época de emigraciones a ultramar por parte de los más jóvenes, lo que se tradujo después en inmensas riquezas convertidas en enormes casonas de indianos, carreteras, caminos, etc.

El siglo XX estuvo marcado por la guerra civil española siendo el valle escenario de cruentos y dolorosos combates, acabando aquí los enfrentamientos el 10 de Septiembre de 1937, con la entrada en la zona de las tropas Navarras en colaboración de la legión Cóndor.

Durante la posguerra, son vistos por el concejo diversos guerrilleros refugiados en las montañas de los picos de Europa.

La historia de las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del siglo XX ha estado marcada por una fuerte emigración a América (que ya se había iniciado con la conquista del nuevo mundo), de la cual queda una imborrable huella en la arquitectura indiana que perdura en muchos de los pueblos del concejo.

Patrimonio

Se puede afirmar que el patrimonio más apreciable que tiene el Concejo de Peñamellera Alta son los impresionantes paisajes naturales de los que dispone, sin embargo, también ha sido siempre una zona de gran importancia para la región oriental y debido a su posición geográfica fue sede de numerosas edificaciones y monumentos que aún se conservan.

Con la llegada de las vías de acceso y las nuevas infraestructuras, un nuevo aire se hizo presente y hoy, Peñamellera Alta es un espejo de la riqueza pasada y presente.

Cueva del Quesu o de Llonín

En Llonín, en las cercanías del lugar de La Molinuca se encuentra un yacimiento paleolítico de primer orden conocido tradicionalmente como Concha la Cova o Cueva del Quesu por ser utilizado para la elaboración de queso.

Es en 1971 cuando se identifican sus pinturas y grabados. Las excavaciones arqueológicas han permitido certificar la presencia humana en cinco de los seis niveles existentes en la cueva.

Más de un centenar de figuras paleolíticas han sido identificadas entre las que encontramos diferentes signos en rojo: haces de líneas, puntuaciones, un serpentiforme, un antropomorfo femenino; animales en rojo, en negro y, muchos, grabados con una depurada técnica: bisontes, caballos, cápridos y cérvidos.

Los restos extraídos de la cueva, que todavía está en estudio, suponen la mejor muestra de arte paleolítico de la región.

Se exponen en el museo Arqueológico de Asturias en Oviedo y nos autorizan a hablar de una ocupación casi ininterrumpida desde el Musteriense hasta el primer Bronce.

Además de esta cueva, en el municipio hay otras dos imprtantes cuevas que actualmente son objeto de investigación, se trata de la Cueva de Coimbre o de Las Brujas, en Besnes y la Cueva de Traúno en Cáraves.

Puente La Vidre

En Trescares nos encontramos con el hermoso puente La Vidre que asienta los arranques de su único ojo en sendos crestones calizos, marcando con dovelas radiales un arco ligeramente apuntado, indicio de su obra medieval, aunque su origen posiblemente se remonta a época romana, ya que formaría parte de una calzada romana que remonta los ríos Deva y Cares y que sería un ramal de la famosa Vía Marítima de Agripa.

Iglesia de San Pedro de Plecín

Situada a 400 m. de Alles se trata del resto medieval más antiguo de Peñamellera Alta que aún permanece en pie. Iglesia Románica con claros añadidos posteriores, se encuadra en la corriente del Románico Internacional desarrollado entorno al camino real que unía Santander con Asturias.

El templo fue erigido a finales del siglo XII sobre el emplazamiento de una capilla prerrománica de planta rectangular. El edificio fue ampliado en el siglo XIII y reformado y dotado de pórtico en el XV, posteriormente se adosó una capilla funeraria en el siglo XVI.

San Pedro del Plecín, antiguamente llamada San Salvador tiene nave única y ábside semicircular, la portada principal se abre en el lado sur. El ábside está realizado con sillares de piedra arenisca, también usados en la portada sur. La nave es de mampostería caliza.

Iglesia de San Pedro de Alles

Situada en Alles, fue financiada por Juan de Mier y Villar, nacido en Alles en 1737, quien desempeñó importantes cargos eclesiásticos en Mexico. Su construcción se finalizó en 1787, y su torre fue reconstruida en 1847 después de ser alcanzada por un rayo.

Exteriormente muestra un aspecto sobrio, con torre con aguja acompañada de campanario y una cabecera cuadrangular reforzada por contrafuertes. Encontramos dos pórticos, el principal mirando al sur y el secundario al norte.

El interior se articula en tres naves de dos tramos sobre pilares. Dispone de un coro de arco rebajado y bajo la torre un baptisterio con una gran pila bautismal de mármol. Posee dos sacristías, una a cada lado del altar mayor.

El crucero se cubre con una cúpula coronada de una linterna octogonal, anillada por una corona de pequeños y agudos pináculos en el exterior

Además de por su arquitectura, esta iglesia sobresale por su abundante ornamentación y dotación de ajuar litúrgico, concentrado principalmente en sus cinco retablos, de los que destacamos el principal, terminado a finales del siglo XVIII, que es imitación del retablo de Santo Domingo de Oviedo.

Otras muestras de arte religioso son: Capilla de la Reina de los Ángeles en el barrio El Pedrosu, Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (Ruenes, siglo XVI), Iglesia de Santa María (Cáraves), Iglesia de San Juan (Oceño), Iglesia Parroquial de San Sebastián (Lonín, siglo XV), Iglesia parroquial de San Pedro (Mier, siglo XVI), templo parroquial de San Francisco de Asís (Rozagás, siglo XVIII), Ermita de Nuestra Señora del Monte (Río Santa María, siglo XVI), Capilla de San Emeterio (Cáraves, siglo XVIII), Capillas del Rosario y de San Roque (ambas Alles, siglo XVIII) y Capilla de San Millán (Besnes).

Son de gran belleza las numerosas muestras de casonas y palacetes de estilo montañés, muchas de ellas construidas por indianos.

Pueblos

Alles

Está formado por los siguientes barrios: Bellaces, Besnes, El Toju, El Pedrosu, La Aldea, La Cal, La Cuesta, Las Barras, Las Coronas, Las Jilgueras, Llumberu, Pastorias, San Roque, Socampu y Trespalacios.

Es la capital del concejo desde 1868 y su núcleo más poblado. Sobre Alles escribió José Saro y Rojas en 1886: "Es Alles de lo más delicioso de Peñamellera Alta; frondosos castañedos, extensos praderíos, maizales vigorosos, acusan un suelo rico y feraz y deleitan la vista con la belleza inimitable del paisaje. Sorprende al viajero en aquellas soledades su hermosa iglesia, acaso la más bella de la zona oriental de Asturias, con una torre tan ligera y gallarda que es el encanto de cuantos la contemplan".

Entre otras edificaciones destacamos las ruinas de la Iglesia de San Pedro del Plecín, la Iglesia de San Pedro, las capillas del Rosario, de San Roque y de La Reina de los Angeles, la Torre de Llomberu, las casonas de El Jacal, Villa Mier, La Potraliega, La Quintana, Villa Amparo, etc., y la Capilla de San Millán y el Molino de Besnes.

Para llegar a Alles no hay más que desviarse de la AS-114 que une Arenas de Cabrales con Panes a la altura de Niserias, y tras cruzar Besnes a poco más dde kilómetro se lo encontrará.

Cáraves

Está formado por dos barrios: Higares y La Voleta.

En Cáraves podrás disfrutar de una excelente panorámica del río Cares entre Trescares y Mier. Paseando por sus calles podemos ver, entre otras cosas, la Iglesia de Santa María o la Capilla de San Emeterio con la Casa del Capellán asociada a la Capilla.

Se accede al pueblo desde la AS-114 Panes-Arenas de Cabrales, a la altura del final de Trescares a mano derecha por una empinada carretera.

Llonín

Está formado por los barrios de La Candaliega, La Molinuca, y La Xana(Rubena).

Se encuentra situado a unos 200 metros de altitud. La loma en la que se asienta está de espaldas a las verticales laderas de la parte sur de la Sierra del Cuera. Son de obligada visita la Cueva de Llonín (cerrada al publico), con sus pinturas prehistóricas, la Iglesia de San Sebastián, el Lavadero, construido a expensas de emigrantes de América y restaurado recientemente o la bolera pública.

Se accede al pueblo desde la AS-114 entre Panes-Arenas de Cabrales, en dirección a Arenas, poco después del restaurante La Molinuca a mano derecha.

Mier

Está formado por dos barrios Niserias y Mier. El barrio de Mier se divide en otros dos, Mier d’Acá y Mier d’Allá, separados por un moderno puente sufragado por hijos de este pueblo, residentes en México.

Podemos destacar la Iglesia de San Pedro, La Lanjarera, interesante conjunto recogido en el Inventario de Patrimonio Arquitectónico de Asturias, el Palacio de los Mier y el Molino, en cuya parte exterior encontramos perfectamente conservado el canal por el que entra el agua.

Está situado Mier a la altura del kilómetro 44 de la carretera AS-114 entre Panes-Arenas de Cabrales.

Oceño

Está formado por los barrios de Mildón y Oceño.

Situado a unos 550 metros sobre el nivel del mar es el pueblo más alto de Peñamellera Alta. Se accede desde Mildón por una carretera empinada y serpenteante de unos 4 kilómetros de longitud, y desde la que se pueden disfrutar unas espectaculares vistas del rio Cares y de las sierras cercanas. Además de estas vistas destacamos la Iglesia de San Juan, la Casa del Conceju (antiguas escuelas), la bolera y el parque infantil.

A poco más de un kilómetro desde Arenas de Cabrales en dirección a Panes, a la altura del barrio de Mildón, parte una amplia y nueva carretera hacia el pueblo de Oceño, al lo largo de la cual se pueden ir contemplando la maravillosas vistas.

Rozagás

Está situado a los pies del Pico Turbina, el techo de la Sierra del Cuera con 1.317 metros. De Rozagás parte una ruta a pie para subir a dicho pico.

Destacamos la Iglesia de San Francisco, la bolera y el lavadero. Junto con Oceño y Cáraves es una de las tres poblaciones de Peñamellera Alta donde hay cuevas y ganaderías destinadas a elaborar queso con la denominación de origen Queso de Cabrales.

Partiendo de Arenas de Cabrales a la altura del puente del centro parte la carretera AS- 345 que comunica Cabrales con Peñamellera Alta. Transcurriendo por ella, primero se encuentra el cabraliego pueblo de Arangas, para llegar después a Rozagás.

Por la misma carretera pero en sentido contrario, desde Ruenes en dirreción a Arenas de Cabrales, a poco más de tres kilómetros se encuentra Rozagás.

Ruenes

Está formado por los barrios de Jana, El Cau, La Collá, La Osteriza, Rieña, Riu Santa María, Rozacanal y Ruenes.

Destacamos entre otras edificaciones, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la Casa de la Torre, el lavadero de Fuentoria, la bolera, la Casa de la Bolera, Villa Elena y La Casa de la Portilla todas ellas en Ruenes, la Ermita de Nuestra Señora del Monte y la bolera en Rio Santa María, el área recreativa de Rozacanal o el molino de Jana.

Se denomina a Ruenes "la capital del Cuera" porque es la población que más terrenos ganaderos tiene en dicha sierra del Cuera.

A Ruenes hay varias formas de llegar: Por la carretera AS- 345 que une Arenas de Cabrales con Niserias, Ruenes está entre Rozagás y Alles; desde la AS-114, en la localidad de Trescares, poco antes del cruce de subir a Cáraves (a la salida del pueblo en dirección a Arenas), algo escondido hay una carretera municipal, la Carretera Jana, por la que también se sube a Ruenes.

Trescares

Está formado por los barrios de El Pontón y Trescares.

En esta población de Trescares se unen al río Cares las aguas de los ríos Jana y Rubó. Destacamos las visitas a la Iglesia de San Fausto y al Puente La Vidre, puente medieval posiblemente realizado sobre otro romano y del que parten varias rutas.

Trescares está en la misma carretera AS-114, a la altura del kilómetro 41, más o menos en el punto medio entre Panes y Arenas de Cabrales.

En las proximidades del pueblo se encuentra la Cueva de Traúno, en cuyo interior hay restos de arte rupestre.

Peñamellera Baja

El concejo de Peñamellera Baja, de cerca de 84 km. cuadrados y unos 1500 habitantes se localiza en el extremo oriental de Asturias, rayando con la vecina comunidad de Cantabria. Constituye una de las vías de entrada naturales hacia el Parque Nacional de los Picos de Europa, en el que extiende parte de su territorio, y también hacia Cabrales y Valle de Liébana.

Su capital, Panes, se encuentra a escasa distancia de importantes focos turísticos: Covadonga (60 km.), Arenas de Cabrales (23 km.) o Potes (26 km.) en la montaña; Llanes (33 km.), San Vicente de La Barquera (22 km.) o Comillas (30 km.) en la costa, además de Santillana del Mar (40 km) como núcleos más relevantes.

El exuberante paisaje de este territorio está enmarcado entre dos singulares sistemas montañosos. Al norte se eleva el extremo oriental de la Sierra del Cuera, que recorre el concejo de Este a Oeste.

Al sur, ciñe su territorio las estribaciones del macizo Oriental o de Ándara del Parque Nacional de Los Picos de Europa. Otros importantes accidentes geográficos que vertebran este espacio son los ríos, encajados en impresionantes desfiladeros; especialmente el Deva, procedente del Desfiladero de La Hermida, y el Cares, que viene de Peñamellera Alta, Cabrales, y tierras leonesas.

Ambos, de preciada riqueza salmonera y truchera, se unen en las proximidades de Panes, dando lugar a una de las principales corrientes fluviales de la región el Cares-Deva.

Peñamellera Baja posee una ubicación privilegiada, con grandes posibilidades para el descanso, el disfrute de los bosques y la montaña (por las numerosas sendas y paseos que jalonan todo su territorio), e incluso de la playa (la playa de La Franca se encuentra a tan sólo 15 km.).

Es uno de los concejos más bellos de Asturias. La roca, el agua, los valles y las praderías, la flora y la fauna en todo su esplendor. Pero no sólo ofrece al visitante bellezas paisajísticas pues cuenta con una rica arquitectura, tanto monumental como tradicional, una variada gastronomía, y la posibilidad de practicar numerosas actividades al aire libre.

Si bien las primeras referencias escritas concretas a este espacio son medievales (s. XI), Peñamellera es un valle poblado desde antiguo, por eso sus restos en el valle son numerosos, destacando entre ellos la cueva de La Loja, ubicada en la localidad de El Mazo.

Se trata de una de las estaciones clásicas en el arte rupestre paleolítico asturiano y cantábrico ya que fue una de las primeras descubiertas en la región (1908).

El valle bajo de Peñamellera ofrece un imponente aire señorial, pues se encuentra repleto de antiguas casonas, palacios e iglesias, de gran calidad en el trabajo de la piedra.

Entre el abundante patrimonio religioso reseñamos los restos románicos de la Iglesia de San Juan de Ciliergo de Panes, la Iglesia de San Juan Bautista de Alevia (con elementos góticos); la muy remozada Capilla de San Antonio, igualmente en Alevia, y la Ermita de Espioña en Cimiano, además de la Capilla de la Virgen de Guadalupe en Cerébanes (de estilo Barroco).

Mientras del Patrimonio civil, datados en los siglos XVII y XVIII mayoritariamente, destacan el Palacio de San Román de Panes, las casonas del Palenque y El Socuetu en Abándames, el Palacio de Orejuz en Bores, el Palacio de Francisco Sánchez de Caso en Cerébanes y el Palacio del Inquisidor Verdeja en Cuñaba.

Para finalizar este recorrido por el patrimonio concejil no podemos olvidar el Puente Viejo sobre el Cares (de probable origen bajomedieval), la arquitectura indiana (con la Quinta de Arriba en Alevia, y la casa de Florencio Milera en Buelles), la Torre de Alevia, y el Museo de Los Bolos de Asturias en Panes.

Adquieren una importancia predominante en este espacio los bosques (la superficie forestal supone casi el 40% de su extensión), El del Argayu (entre Merodio y Cimiano), el de San Esteban (en esa misma localidad), y las Saucedas de Buelles Monumento Natural (que bordean las dos márgenes del río Cares-Deva, entre las localidades de El Mazo, Narganes y Buelles) son las formaciones más descollantes, pero no las únicas.

Citas a las que no se puede faltar en este concejo son: la Feria de San Isidro (mediados de mayo), el Certamen del Queso y la Artesanía de Los Picos de Europa (último sábado de julio), El Descenso del Cares y Las Fiestas de San Roque (mediados de Agosto), o las Fiestas de San Cipriano (mediados de septiembre). Aunque cualquier excusa es buena para acercarse a Peñamellera Baja.

Arte rupestre paleolítico, iglesias románicas, blasonadas casonas señoriales, elegantes construcciones indianas, imponentes miradores, inquietantes desfiladeros, bosques de corzos y rebecos, ríos de truchas y salmones…siempre sobran las razones para visitar este concejo.

Que visitar:

Museo de los Bolos

Este singular museo, situado en la Plaza de Panes, abrió recientemente sus puertas al público (Abril de 2003). En él se presenta de forma sencilla y didáctica lo que ha sido el juego de los bolos en nuestra región, a la vez que realza la importancia histórica de este juego y su trascendencia cultural como práctica que aúna aspectos sociales, culturales, y deportivos.

Trata también de guardar el recuerdo de jugadores de otros tiempos, y rendir homenaje a todos aquellos que han sabido conservar y transmitir la práctica de éste, nuestro juego más tradicional, sentando las bases para su difusión en el futuro.

Por ello, El Museo se ocupa de ofrecer una visión en el tiempo y en el espacio; pues el Deporte- Tradición de los bolos es un signo de identidad que la historia ha ido dejando en nuestra comunidad, que forma parte de nuestra cultura y de nuestras tradiciones singulares.

Cueva de La Loja

La cueva de La Loja, está ubicada en la localidad de El Mazo, a unos 2 km. de Panes en dirección a Unquera. Se trata de una de las estaciones clásicas en el arte rupestre paleolítico asturiano y cantábrico, ya que fue una de las primeras descubiertas (1908) publicándose poco después (1911), lo que la hizo acreedora del reconocimiento internacional.

Alberga, en su panel principal, a unos cuatro metros de altura, varias figuras de animales grabadas sobre un fondo teñido por una capa negra de óxido de manganeso.

Se trata de cinco bóvidos, seguramente uros, y un sexto de difícil y discutida asignación (probablemente un caballo), junto a los que aparece un signo con forma de aspa.

El arte de La Loja, la denominada torada, es del período Magdaleniense (14500 a 15000 años de antigüedad según los investigadores). La dificultad de acceso es baja, y las entradas para su visita (Semana Santa y Verano) se ponen a la venta en la Oficina Municipal de Turismo de Panes.

Rutas:

Jargú-Cuñaba-Minas de Argayón-Bores PR AS 175

Inicio: Cuñaba/Final: Bores

Distancia: 7000 metros/ Tiempo del recorrido: 2, 40 horas

Altura sobre el nivel del mar: (Cuñaba 398 metros/ Bores 227 metros), 171 metros de desnivel.

San Esteban-Collau La Galabín (Senda El Pastor) PR AS 208

San Esteban-Collau Galabín. (4 horas, 9 km. ) P.R. AS- 208. Ida y vuelta

Panes-Cimiano-Endilaila-Panes

Panes-Cimiano-Endilaila-Panes (2 horas)

Panes-Pico Peñamellera-Panes

Panes-Pico Peñamellera-Panes (2 horas)

Alevia-Abándames-Alevia

Alevia-Abándames-Alevia (3 horas, 6,5 km.).

San Esteban-Picón del Cuerre-San Esteban

San Esteban-Picón del Cuerre-San Esteban (2 horas, 5 km.).

Merodio-Pico La Campa-Buelles

Merodio-Pico La Campa-Buelles (3 horas, 5km.).

Bores-Pico Peñamellera

Bores-Pico Peñamellera (30 minutos–fácil).

San Esteban-Oceño

San Esteban-Oceño (4 horas-difícil).

Suarías-Orgalla

Suarías-Orgalla (30 minutos-fácil)

Panes-Cimiano-Panes

Panes-Cimiano-Panes (40 minutos-fácil).

Cerébanes-Cavandi

Cerébanes-Cavandi (30 minutos-fácil).

Abándames-Cavandi

Abándames-Cavandi (1 hora-dificultad media).

Cuñaba-Collado Tremaño

Cuñaba-Collado Tremaño (40 minutos-fácil).

Bores-Collado Tremaño

Bores-Collado Tremaño (60 minutos-fácil).

Panes-Puente Lles-Robriguero-Bores-Pico Peñamellera

Panes-Puente Lles-Robriguero-Bores-Pico Peñamellera-Bores-La Serna-Robriguero-Puente Viejo-Panes. (dificultad media).

Cimiano-Bosque El Argayu PR AS 207

Inicio: Cimiano/Final: Cimiano

Distancia: 5000 metros /Tiempo del recorrido: 1, 45 horas

Altura sobre el nivel del mar: (Cimiano 40 metros/ interior del Bosque 240 metros), 200 metros de desnivel.

Alevia-Picu el Paisanu PR AS 191

Inicio: Alevia/Final: Alevia

Distancia: 13600 metros / Tiempo del recorrido: 4 horas

Altura sobre el nivel del mar: (Alevia 340 metros/ Picu El Paisanu 800 metros), 460 metros de desnivel.

Arboretum de los Picos de Europa

El Arboretum de los Picos en Europa de Panes, se extiende a lo largo del paseo fluvial del Cares-Deva que recorre la vega de La Brañona, desde la zona de El Tilo, hasta la ermita románica de San Juan de Ciliergo.

Ofrece un recorrido circular de tres kilómetros en el que se exhiben, ante el paseante, la flora vascular de Asturias, especialmente la que habita en el Parque Nacional de los Picos de Europa y su entorno, organizados por ecosistemas y articulados en dos grandes grupos: los Ecosistemas Atlánticos y los Ecosistemas Mediterráneos o Submediterráneos.

Ecosistemas Atlánticos: Bosques de Ribera (Alisedas y Saucedas), Bosques Frescos y Carbayedas Mixtas, Carbayedas, Carbayedas Montanas, Hayedos, Abedulares y Matorral Supraforestal.

Ecosistemas Mediterráneos o Submediterráneos: Encinares, Alcornoclaes y Rebollares.

Además se incluye la información acerca de las plantas naturalizadas y de las floras remotas del Principado.

Sauceda de Buelles

Singulares son igualmente las saucedas de Buelles, que están reconocidas por el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias como Monumento Natural.

Se trata de un bosque que bordea las dos márgenes del río Cares-Deva, entre las localidades de El Mazo, Narganes y Buelles.

Está formado por sauces, la mayoría blancos (salix alba), también hay otros sauces arbustivos y algunos alisos además de robles y otras especies. Probablemente sea la formación de sauces de gran porte de mayor extensión de la cornisa cantábrica.

El sauce es un árbol amante del agua, que crece siempre junto a ríos y arroyos.

Estos bosques suelen situarse cerca de los cauces fluviales pero en zonas en las que las inundaciones son suaves.

Su valor faunístico es también elevado, pues además de las especies piscícolas que habitan el río, estos bosques suelen ser refugio y zona de cría de especies interesantes como, los aviones zapadores (cuando llegan de África), la nutria (especie protegida), el mirlo acuático o el martín pescador.

Bosque del Argayu

Entre los bosques la principal masa forestal es la del Bosque del Argayu. Se trata de un bosque mixto de robles, arces, fresnos, castaños... Constituye también un gran refugio de fauna salvaje, donde no es difícil ver corzos, pájaros carpinteros, cernícalos, azores, buitres y otras especies.

Puede accederse a él desde la localidad de Cimiano, bajando a la ermita de Espioña y siguiendo por el camino de los Juliancos, o desde Merodio, ascendiendo por una pista hormigonada hasta el área recreativa del Argayu, donde puede observarse desde la altura.

Bosque San Esteban

Otro bosque importante, localizado en el suroeste del concejo es el de San Esteban. Se trata de un robledal, situado sobre el pueblo del mismo nombre, que, según cogemos altura, se va transformando en un hayedo. Las hayas son árboles adaptados a grandes pendientes, poca tierra y frío, por eso crecen aquí, en las zonas sombreadas y más altas y montañosas del concejo.

Desde el pueblo parten muchos caminos que se internan en él. Al igual que el caso anterior se trata de un lugar poblado por un interesante fauna.

Iglesia San Juan de Ciliergo

La antigua iglesia románica de San Juan de Ciliergo, situada a unos 500 metros de Panes en dirección hacia Potes.

Estamos ante un templo de origen románico, de finales del s. XIII, que fue incendiado durante la Guerra Civil. Presenta planta rectangular, con una sola nave y cabecera cuadrada cubierta con bóveda de cañón y contrarrestada al exterior por contrafuertes angulares, y una saetera en el costado meridional.

Cuenta con esbelta espadaña de dos arquillos y portadas de medio punto al sur y al oeste, sin decoración. Interesantes resultan el arco del triunfo y sus capiteles en el interior (decoradas con grandes hojas nervadas y palmetas), al igual que los restos escultóricos de la fachada oeste.

El Puente Viejo de Robriguero sobre el río Cares

El Puente Viejo de Robriguero sobre el río Cares es uno de los elementos arquitectónicos más antiguos del Concejo de Peñamellera Baja. Se trata de una gran construcción pétrea, de un solo vano de 12,5 m. de luz y 3,10 m. de anchura.

De posible origen bajomedieval, conserva buena parte de su fábrica original (realizada a base de losas de piedra, y mampuestos calizos en los petriles laterales).

Los Quesos de Peñamellera Baja

Quesos de Monje (Panes) y La Chivita (Buelles)

Monje Picón (Panes)

De Viejas Tradiciones La de Monje es una familia de tradición quesera desde hace cuarenta años. Elaboran queso picón desde antes de establecerse en una vieja casona de estilo montañés en la misma capital de Peñamellera Baja, Panes.

El gran queso de Monje es de veta azul denominado “monje Picón”. Elaborado con leche de vaca sin pasterizar, masa que se compacta por su propio peso dejando huecos para posibilitar la proliferación de hongos del penicillium.

Este proceso se desarrolla durante los tres meses de maduración en una sala de elevada humedad y temperatura constante de unos 12º.

El Picón de Monje tiene una consistencia cremosa semi dura, color amarillo con veta azul, forma cilíndrica y corteza no dura por lo que se presenta envuelto en papel de aluminio especial.

Monje Nata (Panes)

La Quesería de Manuel Monje Torre elabora dos tipos de quesos diferentes. El “Picón” Antés visto y el tradicional de leche pasteurizada de vaca. Con una maduración de unos diez días, es de forma cilíndrica y peso a partir de 300 gr., aunque también se comercializa en barra de 1 hasta 6 Kg.

Es de masa prensada y textura semiblanda y algo elástica, color blanco amarillento y corteza natural, fina y ligeramente amarillenta. Es un queso graso, 50% M.G./E.S., y al paladar resulta apetitoso en su consumo directo con pan y vino pero hace buenas migas con dulce, miel o anchoas.

Monje elabora también un queso de Peñamellera bajo el nombre comercial de “La Casona”.

Es un queso de vaca de unos 350 gr., cilíndrico, con corteza rugosa debido al molde y, aunque comparte materia prima con el Monje Nata, tiene un 45% de M.G./E.S.

La Chivita (Buelles)

El queso La Chivita, elaborado por Jesús Gutiérrez y su familia en la localidad de Buelles, Peñamellera Baja, es referencia obligada entre los quesos de cabra por su calidad excepcional.

A partir de la lecha cruda de las cabras estabuladas en la propiedad, la cuajada es prensada en los moldes agujereados durante 12 horas y permanecen en salmuera durante 24 horas.

El proceso de secado tiene lugar en una cámara en la que se mantiene la temperatura en torno a 10º y elevada humedad durante al menos dos meses. Los quesos resultantes son de corteza natural gris, con hongos, y la pasta compacta sin ojos de color marfileño y consistencia firme.

La Chivita tiene también una variedad con leches de vaca y cabra de sabor menos fuerte y consistencia más suave.

Piloña

El territorio que ocupa el actual concejo de Piloña fue habilitado por el hombre desde los tiempos paleolíticos.

Los diversos restos arqueológicos encontrados en las cuevas piloñesas de Aviao, en Espinaredo y la de Sidrón en el Cantu Llanderu, demuestran que el territorio que hoy ocupa el concejo, fue habitado desde tiempos prehistóricos.

Los vestigios megalíticos se extienden por toda su geografía, poniendo de manifiesto una intensa ocupación como lo demuestran los diferentes estudios arqueológicos realizados.

Los Castros, pertenecientes a la Edad de Hierro, cuyo objeto era facilitar la defensa de su enclave, también están presentes en nuestro concejo; sirvan como ejemplo el castro de Argandenes, el de la Forca en Lodeña, el Cierrón en Castiello, el del Picu Viyao y el de la Coroña de Castru, situado entre nuestro concejo y los de Nava y Cabranes.

De la época romana destacamos la diadema de Moñes, considerada como una de las muestras de orfebrería más importantes de Asturias, así como las estelas de Borines y Villamayor.

La Batalla de Covadonga abre una nueva página de nuestra historia. De esta época subsiste, reflejada en nuestro escudo, una antigua tradición: Pelayo acompañado por un único escudero y perseguido por los moros, cruzó el río por Pialla, pero su escudero al llevar el río mucha agua no se atrevió, así fue que el rey Pelayo lo animaba con estas palabras: "Adelante mi escudero, que mi caballo pie halla".

Aunque no se corresponden exactamente con los actuales, es en el siglo XII cuando empiezan a aparecer en documentos oficiales los límites del concejo; esto sucede así dado que muchos pueblos como Sorribas, Miyares, La Bárcena, Cardes y Lodeña, pertenecían a diversos Cotos o Señoríos independientes.

Con el paso del tiempo, la división territorial ha sufrido diversos cambios hasta llegar a la demarcación actual, que consta de 24 parroquias.

Qué visitar

Ruta de Casonas

La mayor parte de las casas de interés del Concejo de Piloña podemos incluirlas en dos grupos claramente diferenciados: las pertenecientes a las distintas familias nobiliarias del concejo, muchas de las cuales se remontan a la época medieval, y las edificaciones levantadas a principios del siglo XX por los emigrantes retornados de América y encuadradas dentro de la corriente artística conocida como "Arquitectura Indiana".

Entre las primeras, destacamos la del linaje de los Lodeña, con torre y solar en aquella localidad.

El Torreón de Lludeña está considerado como una de las torres más robustas de Asturias.

La casa familiar, próxima a la torre, es probablemente de los s. XV o XVI. El Palacio de los Villa (Torre de Miyares), de finales del s. XVI, principios del XVII, cuenta también con una torre conocida como Torre del Omedal. El Palacio de Cutre (La Goleta, en la parroquia de Miyares) de la que también es visible la torre antigua desprovista de almenas para adaptarse a la altura del conjunto.

El Placio de Sorribesa, uno de los más relevantes del concejo, perteneciente históricamente a la familia Caso, fue levantado a finales del s. XVIII. En Villamayor se encuentra el Palacio de Las Huelgas pertenecuente a los Argüelles-Meres y construida en el s. XVIII.

El Palacio de Rubianes, en Rubianes (Cerecea), perteneciente al Marqués de Vista Alegre, título otorgado en la segunda mitad del s. XVIII. En Coya se localiza otra casa de antiguo linaje, la de los Barredo-Piloña, con la parte más antigua de la construcción probablemente del s.XVI. Actualmente hotel: web

Durante el s. XIX numerosos nativos del concejo emigraron a América en busca de una vida más digna, los llamados indianos.

Algunos, a su regreso a la región, mostraron su poder económico construyendo interesantes casas y equipamientos que hoy se reparten en desigual estado de conservación por todo el municipio.

En Villamayor y en Sebares se puede apreciar una buena muestra de esta arquitectura, como el Palacio de Sotiellu, entre ambas localidades, la Casa de los Álvarez-Nava (Villa Joaquina), en Villamayor, de tendencia montañesa y actualmente convertida en hotel, o La Huertona y el Pedrocal, en Coya.

Conjunto de Hórreos de Espinaréu

En el concejo de Piloña hay censados más de 700 hórreos y unas 200 paneras, pero es la localidad de Espinaréu la que destaca tanto por la elevada densidad de los mismos, con un total de 20 hórreos y 6 paneras, como por su interés, siendo probablemente el más excepcional de los conjuntos patrimoniales tradicionales de Asturias.

En él se pueden contemplar algunos hórreos de tradición medieval, datados en los siglos XVI o XVII e interesantes ejemplos de paneras del "estilo maliayo" (ejecutados por los maestros de Villaviciosa) de los siglos XVIII o XIX.

El hórreo más antiguo que se conserva en la localidad data del año 1548. Muchos de ellos presentan decoración variada con sobrepuertas talladas, con liños (vigas superiores que sustentan el tejado) tallados o pintados con radiales, hexapétalas o cruces, además de iconografías de motivos solares que se remonta hasta la Edad del Hierro europeo.

La finalidad de la decoración era no sólo la de ornamentarlos sino también la de protegerlos ya que estaban destinados a conservar la cosecha que constituía el bien más preciado de su propietario.

Del conjunto destaca la panera conocida como "l'Horru La Capilla", denominado así porque fue utilizado antiguamente para oficiar misa antes de la construcción de la actual iglesia. Las cabecas de los liños estaán grabadas con hexapétalas pintadas en rojo y los radiales tallados policromados en rojo, blanco y negro, aunque en la actualidad estos colores son casi inapreciables.

En el pueblo destacan también algunos ejemplos de arquitectura tradicional como el conjunto próximo a esta panera, en la que sobresale una casa construida posiblemente en el año 1714.

Esta vivienda presenta escudo en la sobrepuerta, de talla tosca en el que se representa un castillo con unas llaves cruzadas.

Otra de las viviendas más antiguas, hoy totalmente renovada, presenta una decoración en la sobrepuerta con una hexapétala y la inscripción HSI (Homo Salvator Iesus).

Barrio del Valledal

El barrio del Valledal, en Villamayor, es uno de los buenos ejemplos de lugar que aún conserva su valor arquitectónico de carácter tradicional. En el barrio se pueden admirar numerosas casas que mantienen elementos populares, como corredores, galerías, portaladas y hórreos de gran antigüedad conviviendo con un entorno urbanizado en época reciente.

Entrelos edificios más destacados conviene resaltar la Casa Pastrana, vivienda del s. XVIII de planta rectangular con un gran corredor sobre la planta inferior, muy reducida en altura. Sobre el corredor sobresalen unos destacados aleros.

También son de destacar varios canecillos situados bajo el tejado y procedentes de la cercana iglesia de Santa María de Villamayor.

En esta casa quedan huellas de la ocupación tomana a través de una estela que se conserva en la fachada del edificio y conocida como "Estela de Oculatio".

La estela es de tipo Vadiniense. Se trata de una inscripción de carácter funerario que se refiere a Oculatio, de la gentilidad de los Viroménicos. Fue localizada cerca del río Piloña y colocada en la fachada exterior de la casa en el año 1865.

En el año 2011 esta estela fue incluida entre los bienes del concejo de Piloña propuestos para formar parte del Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias.

Rutas de montaña

Ruta de montaña desde Sardea hasta el Alto de La Llama a través del Sueve

Itinerario: Sardea - Caserío de Paraes – Majada de Espineres - Alto de la Llama

Distancia: 9 km.

Duración: 3 horas y 30 minutos

Dificultad: Media

Ruta de montaña desde la Sierra de Ques hasta la localidad de Beroñes

Itinerario: Montecoya – La Llamazona – La collada de Maza – Beroñes.

Distancia: 8.9km.

Duración: 3 horas y 20 minutos

Dificultad: Media

Ruta desde la Pesanca a la Foz de Moñacos

Itinerario: La Pesanca - El Muñizón - Degoes- Monte Corvera- Foz de Moñacos - Majada de Moñacos

Distancia: 6.3 Km.

Duración: 2 horas Y 35 minutos

Dificultad: Baja

Ruta desde la Pesanca al Picu Vízcares

Itinerario: La Pesanca - El Muñizón - Degoes- La Estaquera-Majada de Cureñu-Majada de Traslafuente-Valle Culebrina-Pico Vízcares

Distancia: 18 Km. (ida y vuelta)

Duración: 6 horas (ida y vuelta)

Dificultad: Elevada

La Pesanca - Vízcares

Duración:7 horas.

Tipo de ruta: Ascensión.

Grado de dificultad:Alta.

Miyares - Pico de Ordiyón

Duración:Aproximadamente 3 horas (ida y vuelta).

Tipo de ruta:Ascensión.

Grado de dificultad:Media.

Acceso por carretera desde Infiesto:

Dirección a Santander, pasando el pueblo de Villamayor tomamos a la izquierda la carretera AS-259 dirección Colunga, hasta el pueblo de Miyares.

Foz de Muniacos

Duración:Aproximadamente 5 horas.

Tipo de ruta:Travesía.

Grado de dificultad:Media.

Acceso por carretera desde Infiesto:

Dirección a Santander, tomamos la carretera PI 4 a nuestra derecha, hasta el área recreativa de la "Presanca".

Alto de la Llama - Majada de Espineres

Duración:De 1 a 2 horas.

Tipo de ruta:Ascensión.

Grado de dificultad:Media.

Acceso por carretera desde Infiesto:

Dirección a Santander, pasando el pueblo de Villamayor tomamos a la izquierda la carretera AS-259 dirección Colunga, hasta el "Alto de la Llama".

Ponga

Desde la antigüedad el municipio de Ponga ha sido lugar de asentamiento humano en los valles y en los altos estratégicos de la cordillera.

Poblados neolíticos, castros astures, topónimos de divinidades celtas y lápidas sepulcrales romanas son algunos de los vestigios de un rico pasado. Durante la ocupación árabe los ponguetos se incorporaron al grupo de resistentes astures, organizados en torno a Pelayo y con centro en Cangas de Onís, y participaron activamente en la batalla de Pontunio, cuya victoria todavía se celebra anualmente durante la fiesta de la Santina de Arcenorio.

A lo largo de la Edad Media obtuvo el municipio diversos privilegios reales: libertad de pastos para sus ganados en todo el reino y exención del impuesto de comercio o portazgo.

Anteriormente se había constituido el concejo de Ponga en torno a cinco Regidores perpetuos, integrantes de un Cabildo que nombraban a los alcaldes y a dos jueces, uno para los nobles y otro para los plebeyos.

Cazo permanecía como señorío independiente y Viego era coto vecinal vinculado al concejo. A pesar de su aislamiento geográfico consiguen los ponguetos cierto relieve durante la Edad Moderna, según lo prueban varios documentos: en 1487 la reina Isabel la Católica reafirma su patronazgo sobre la iglesia de S.Juan de Beleño y posteriormente los Reyes Católicos realizan diversos nombramientos municipales: escribano, regidores o veedores.

En el siglo XVIII el Catastro de Ensenada describe el municipio como área poblada y productiva dedicada primordialmente a la ganadería y al laboreo de las tierras. Había entonces 40 molinos y 4 batanes (mazos de madera) pero se carecía de taberna, aunque varios vecinos tenían permiso para trajinar vino desde Castilla.

Durante el siglo pasado, el municipio experimentó un fuerte aumento de población que generó una numerosa emigración de jóvenes varones a América (Cuba, Argentina, Méjico, Chile) y que provocó nuevas actividades económicas: reducción del monte para abrir praderías y para obtener carbón vegetal, instalación de ferrerías, como la de Soto Rodrigo, y apertura de carreteras.

Estos cambios no modificaron el funcionamiento de los concejos cuyas costumbres y reglas, heredadas del medievo, subsisten todavía como formas locales de gobierno: por ejemplo, en Sobrefoz, las Ordenanzas Parroquiales dictaminan sobre todas aquellas cuestiones que interesan a la comunidad (pastos comunales, rentas, multas, obligaciones de los forasteros, etc.).

En la actualidad asistimos a un decaimiento de las actividades agropecuarias con el consiguiente retroceso demográfico.

Parroquias

San Juan de Beleño

Capital del concejo y centro de servicios de la zona con Ayuntamiento, Centro de Salud, Caja de Ahorros, fondas, restaurantes y bares. Se accede desde la carretera provincial AS-261 que, desde el Puente de los Grazos y tras cruzar el desfiladero de Los Corredores, lleva a los valles altos del municipio.

El núcleo poblado incluye varios barrios, destacando en el recodo de la carretera Cadenava, a un kilómetro de Beleño con ermita y tradicionales viviendas rurales. San Juan de Beleño está situado en una ladera soleada a 620 m. de altitud disfruta de una magnífica vista panorámica frente al Cordal de Ponga.

Al toponímico celta de Belennus, o Dios del Sol suma restos de época romana: una estela funeraria y una lápida con inscripción latina y reproducción grabada de una escena de caza (Museo Arqueológico de Asturias).

El núcleo de población tiene interés arquitectónico por la profusión y buena conservación de las casas rurales, que se entremezclan con artísticas construcciones indianas donde aparecen las galerías, el azulejo y el cristal.

Destaca en un otero la iglesia parroquial del siglo XVIII, ubicada antiguamente en otro terreno, con crucero de mampostería marcado, espadaña y campanario, arco de medio punto en la entrada y pórtico de madera sobre podio de piedra.

De obligada visita son los miradores del Tombu la Espinera y les Bedules desde donde hay magnífica visión de los Picos de Europa.

Sobrefoz

Entre los edificios de relieve, por su antiguedad, sobresale el palacio de la Costaniella con alero de madera tallada, portalón central y balcón, habiéndose perdido un corredor de madera lateral y la antigua capilla.

Otra edificación original se localiza frente a la iglesia donde la vivienda de mampostería se une al antiguo horno de pan mediante una galería de madera.

En el barrio de Yano una vivienda rural, fechada en 1777 según consta en la fachada, presenta elementos de interés: piedra y madera talladas con balcón y alero sobresalientes. Además se conservan tres relojes de sol o cuadrantes, destacando el que se empotra en los muros exteriores de la iglesia que data de 1773.

Viego

Se accede desde la Nacional 625, de Riaño a Cangas de Onís, tomando la desviación en el Puente Vidosa y ascendiendo por una impresionante carretera de montaña labrada en el desfiladero que desemboca en el valle.

También se llega por la regional AS-261 tomando la desviación existente a la salida de S. Juan de Beleño (PO-2). El pueblo, a 700 m. de altitud y a media ladera, constituye un conjunto arquitectónico de interés por la valía y buena conservación de las tradicionales viviendas rurales asturianas.

Destaca la iglesia de Sta. María, construida entre los siglos XVII y XVIII, de planta rectangular, cabecera cuadrada y puerta de arco semicircular, con molduras de estilo barroco. Ambas puertas y los muros colindantes están protegidos por un original pórtico de madera rematado por zapatas talladas con volutas y motivos ornamentales geométricos.

Muy próxima está la casa Rubín, erigida en el siglo XVI aunque con varias modificaciones posteriores, perteneciente al solar de los Suárez Monasterio cuyo escudo incluía esta inscripción: "A pesar de todo venceré (...) Godos".

Viboli es un pueblo de piedra y madera, dividido en dos barrios que se asientan en el fondo de un valle rodeado de montes.

El patrimonio arquitectónico rural tiene interés como conjunto y como testimonio de un pasado aún reciente, sobresaliendo la pequeña iglesia, tres molinos y la antigua fábrica de la luz.

Taranes

Sus orígenes históricos se remontan a época prerromana, pues su nombre se deriva del céltico Tarannis o Dios del Trueno y en sus proximidades se localiza el antiguo castro astur de El Castiello.

El pueblo está localizado al pie de la sierra del mismo nombre y constituye un conjunto arquitectónico digno de destacar sobresaliendo la iglesia parroquial de Sta. María, construida en 1779, con crucero original de dos alturas que se remata con una cúpula sobre pechinas y con bóvedas de medio cañón.

Arquitectónicamente es una de las iglesias más ricas de la zona pues presenta en la fachada pórtico, puerta semicircular y ventana de arco apuntado, y, en el interior, pinturas al fresco.

Entre los edificios civiles sobresalen dos edificios del siglo XIX: la casa de la Plazuela del Sol que recrea el tipo de vivienda característica de la zona (anchos muros, planta cuadrada, tejado a cuatro vertientes, dos pisos y corredor de madera tallada) y la Corralada, en el barrio de La Barrosa, con su gran galería, dos puertas -en arco y dintel- y en la cubierta un remate abuhardillado.

Cazo

Alto y señorial, Cazo preside y vigila el valle del Ponga, en el que destaca Sellaño, rodeado de una cadena de pueblos: Ambingue, Tribierto, Los Laderos, Cortes y Priesca, donde se dice que los romanos explotaron una mina de cobre.

El origen de Cazo radica en la torre y en el antiguo coto señorial que donó Alfonso IX en 1188 a Pedro García de Casso para su repoblación con gentes de otras tierras.

La iglesia del siglo XVIII, que cuenta con interesantes pinturas, está dedicada a Sta. Mª de las Nieves, patrona del pueblo a partir de una transacción que los ponguetos realizaron con la vecina parroquia de Sebarga: entregaron una amplia tierra de labor a cambio de la imagen de la Virgen y del derecho a celebrar la fiesta de las Nieves.

Casielles

Casielles se localiza en una loma en el centro mismo del desfiladero donde retumba el eco de la campana de su porticada iglesia para unir sonoramente a los dispersos barrios que conforman la aldea: Cándano, La Sota, Caviella, Biamón y Tolivia (a 4 km. por un terreno muy abrupto).

Abiegos

Abiegos es un pequeño núcleo urbano entre Mestas y Sobrefoz al que se llega desviándose en el Puente de Retortorio.

Ofrece al visitante una preciosa iglesia del siglo XVIII que se caracteriza por su sencillez y buen estado de conservación: una sola nave y una capilla cuadrada, pórtico de madera apoyado en un muro ciego y puerta en arco sobre la que destaca un escudo.

La antigua hidalguía del pueblo se pone de relieve en la casa de la Merreguera, casona solariega de los Muñiz que puede datar del siglo XVII y que se ajusta al diseño de las construcciones señoriales de la zona: grandes proporciones, planta cuadrada, tejado a cuatro vertientes, dos puertas (en arco y adintelada), corredor y balcón, ambos con balaustre de madera tallada.

A su lado se localiza la pequeña capilla familiar, cuya puerta se decora con molduras barrocas.

Carangas

Situado en una planicie al pie de la sierra del mismo nombre, Carangas es un pueblo alto, de aires puros y protegido de los vientos del norte.

Se accede desde el barrio de Sotos (en la regional AS-261) por una carretera zigzagueante y empinada (PO-5) durante 4,5 km. de recorrido hasta llegar al otero, donde se ubica el núcleo poblado con magníficas vistas.

En el conjunto arquitectónico presenta interés la calidad constructiva de las viviendas por la selección de los materiales y por las grandes proporciones de los edificios. Especial relieve tiene la iglesia, dedicada a San Esteban, pequeña construcción que, según Madoz, era de patronato real con una sola nave cubierta de madera y cabecera cuadrada con bóveda de cañón.

San Ignacio

Los pueblos beyuscos tienen en común un emplazamiento topográfico sin par que les fuerza a estirarse escalonadamente en la roca, al borde mismo del desfiladero.

Los caminos se convierten en caleyas empedradas y empinadas que permiten el acceso a las viviendas donde subsisten ciertas formas de vida del pasado: molinos, horneras, hogares o llares y, sobre todo, los originales hórreos beyuscos caracterizados por la disposición del tejado en dos o tres vertientes.

Esta tipología arquitectónica también se encuentra en los hórreos del valle de Valdeón -conocida como "hórreo leonés"- pero su extensión en los Beyos (24 ejemplares censados, según Guillermo Mañana) permite analizarla como una de las múltiples variantes del hórreo norteño que, según algunas opiniones, deriva su triangular cubierta de la tradición celta.

San Ignacio superpone sus casas en el reborde calcáreo del Beyu y conserva su capilla rural de mampostería con porche de entrada y espadaña en el remate.

¿Qué visitar?

La etnografía y la arquitectura tradicional son también dos excelentes motivos para echarse al monte más allá del interés deportivo.

Caminar bajo su atracción deviene en un auténtico ejercicio de inmersión histórica que nos permitirá conocer un poco mejor la vida y costumbres de nuestros antepasados de la mano de auténticas reliquias:

Iglesia de Santa María de Taranes (1779)

Iglesia de Santa María de Viegu (siglo XVII)

Iglesia de San Juan de Beleño (siglo XVII)

Ermitas de Ventaniella y Arcenorio (época medieval)

Torre de Cazo (antes de 1188)

Iglesia de Santa María de las Nieves (siglo XVIII)

Palacio de la Costaniella en Sobrefoz (1770)

Iglesia de San Lorenzo de Abiegos (siglo XVIII)

La casa de la Merreguera en Abiegos (siglo XVII)

Casa Rubín en Viego (siglo XVI)

La mejor expresión artística que nos ofrece el concejo son aún más que sus obras arquitectónicas, sus manifestaciones naturales, que nos ofrece parajes y vistas sin igual.

Desde las más altas montañas, hasta sus rios formando espectaculares gargantas y desfiladeros, sin olvidarnos pueblos colgados de las montañas y de la Reserva Natural Parcial de Peloño uno de los espacios forestales más emblemáticos de Astuiras por su frondosa masa boscosa de especies autóctonas, que configuran un idílico paraíso natural.

La arquitectura religiosa del concejo se refiere a pequeñas iglesiasa rurales, construidas la mayoría a finales del siglo XVIII, siendo acabadas en el XIX y en el XX.

Dentro de éstas se encuentra la Iglesia de Santa María de Viego de planta rectangular, cabecera cuadrada y puerta de arco semicircular, con molduras de estilo barroco. Ambas puertas y los muros colindantes están protegidos por un original pórtico de madera rematado por zapatas talladas con volutas y motivos ornamentales geométricos.

También tenemos la iglesia de Santa María de Taranes construida en 1779, con planta en forma de cruz latina, con amplio crucero y bóveda de medio cañón en la que están representados frescos con imágenes de los cuatro evangelístas.

Del mismo modo, son reseñables la iglesia de San Juan de Beleño, del siglo XVII, la de San Lorenzo de Abiegos y las dos pequeñas ermitas de Ventaniella y Arcenorio, ambas de la época medieval.

En Sobrefoz encontramos una gran casa conocida como el Palacio de la Costaniella, de planta cuadrada, realizado en mampostería y con buenos sellares tallados en las esquinas y formando los vanos. También tiene una capilla.

Otras casonas importantes son la Casa Rubín de Viego, erigida en el siglo XVI, realzada en mampostería y rodeada de dependencias destinadas para el uso agrícola, también incluye un escudo con esta inscripción: "a pesar de todo veceré...Godos".

O la que encontramos en Taranes, la casa de la Plazuela del Sol, con un bonito corredor de madera tallada en su frente.

Parque Natural de Ponga

Área centro-oriental de la Cordillera Cantábrica asturiana

Declarado Parque Natural por Ley en 2003

Superficie Aproximadamente 205 km cuadrados

El Parque Natural de Ponga, que ocupa la totalidad de ese concejo, se sitúa en la montaña centro-oriental de Asturias, entre el Parque Nacional de los Picos de Europa y el Parque Natural de Redes.El acceso más fácil se realiza desde Cangas de Onís, tomando la N-625 que se dirige a Riaño.

Esa vía recorre el extremo oriental del Parque, siguiendo el cauce del Sella por el abrupto desfiladero de los Beyos hasta alcanzar el puerto del Pontón y salir a la meseta leonesa.

Para visitar el corazón del Parque, sin embargo, debe tomarse a la derecha el desvío que, por la AS-261 y siguiendo el río Ponga, conduce a San Juan de Beleño, la capital municipal.

El Parque se caracteriza por un fuerte relieve en el que destacan cordales rocosos y encajonados desfiladeros, pudiendo organizarse para su descripción en tres unidades paisajísticas principales.

El borde meridional forma parte del dominio de la cordillera cantábrica, destacando entre todos el pico Peña Ten de más de 2100 m de altura.Los dos tercios occidentales del Parque se organizan en torno al valle del río Ponga, delimitado en su borde Oeste por el Cordal de Ponga que hace de límite con el territorio vecino del Parque Natural de Redes.

Se trata de una crestería de considerable altura, hasta 1950 m, en el Tiatordos, y naturaleza principalmente calcárea. En el valle, sin embargo, aparecen sustratos de pizarras y areniscas, más fácilmente erosionables y sobre los que se ha desarrollado lo principal del doblamiento, organizado en torno a las cabeceras de San Juan de Beleño y Sellaño.

El tercio oriental del Parque se organiza en torno al valle del Sella.

Allí, los duros roquedos calcáreos son cortados limpiamente por el cauce del Sella, dando lugar al desfiladero de Los Beyos, de incomparable belleza y al que se asoman colgadas pequeñas aldeas como El Beyu, San Ignacio, Viboli o Casielles.Entre ambos valles, se sitúa el Cordal de L´ Arcenoriu, que arranca de la Peña Ten también con dirección sur a norte.

El cordal puede ser salvado a través de la carretera que por Viego une ambos valles, recorriendo el impresionante desfiladero de Santagustia.

Ríos, desfiladeros, flora y fauna

Rios y desfiladeros

Tradicionalmente se ha considerado como río Sella el que recorre el concejo desde Ventaniella hasta Sellaño.

Actualmente este río recibe la denominación de Ponga, mientras que figura como Sella el que desciende del puerto del Pontón.

Ambos cursos fluviales nacen en los altos, serpentean por los valles recibiendo fuentes y arroyos, embocan el desfiladero y tajan la roca caliza a lo largo de varios kilómetros, formando hoces umbrías donde prolifera la vegetación, ruge el caudal entre cascadas, surgen manantiales de aguas termales y el cauce fluvial avanza con la permanente compañía de la carretera o del camino.

El más conocido es el Desfiladero de los Beyos pero hay otras hoces de gran interés para el viajero deseoso de descubrir paisajes: la de los Corredores entre Sellaño y Mestas, la de la Escalada en Taranes, la de Sobrefoz, la de Santa Bustia entre Viego y Vidosa o la del río Cándano.

Fauna

La gran superficie forestal del área es rica en fauna salvaje, de gran interés cinegético: abunda el rebeco, el corzo, el venado y el jabalí, junto a otras especies de caza menor.

Desde hace tiempo el cazadero más afamado fue el Coto de Peloño vinculado, a principios de este siglo, a los Infantes de la familia real que cazaron en él en varias ocasiones y que aportaron las crías de venado para su reproducción en estos montes.

El médico y erudito local Felipe Portolá afirma que Dª Luisa de Orleans fue la primera infanta de España que consiguió trofeos de caza mayor, abatiendo varios rebecos en Peloño.

En la actualidad las actividades de caza y pesca están estrictamente reguladas por los servicios correspondientes dependientes de la Consejería de Agricultura.

La riqueza cinegética del Coto de Peloño está integrada en el Coto Nacional de Reres (43.017 Has. en los municipios de Ponga, Caso y Piloña).

En cuanto a la pesca, dentro de los límites territoriales de Ponga, se localizan coto trucheros y salmoneros. El resto de los ríos atraen cada temporada a numerosos pescadores deseosos de capturar la sabrosa trucha de alta montaña.

El medio natural propicia la existencia de una numerosa cabaña ganadera y la conservación de varias especies animales salvajes.

La ganadería es la actividad económica tradicional de la zona gracias a la abundancia de pastos, destacando el vacuno, el caballar (subsisten todavía algunos ejemplares de caballos thieldones y asturcones) y los rebaños de ovejas y cabras, éstas últimas encaramadas en riscos y roquedos, cuya leche resulta imprescindible para la elaboración del queso de los Beyos.

Entre las especies salvajes destacan varias que en otros lugares han desaparecido o perviven en escaso número.

Entre los mamíferos resalta el rebeco con 1.355 ejemplares censados en 1985 que pasa el verano en las cumbres altas para descender durante el invierno a los bordes de los valles, llegando a ocupar espacios en los que tradicionalmente habitan el corzo y el venado.

También hay abundancia de jabalíes, zorros, lobos y, en menor número, aparecen la nutria, el tejón, el gato montés o la comadreja. Entre las aves hay que señalar la recuperación paulatina del urogallo, la proliferación de las rapaces (buitre común, alimoche, milano, cárabo y lechuza) y la abundancia de especies comunes (mirlo, gorrión, cuervo o corneja). La fauna acuífera nos ofrece la trucha común, el salmón y la anguila.

Bosques y Flora

Los paisajes ponguetos se enriquecen gracias a una cubierta vegetal extensa y rica que, como un manto, cubre laderas y pendientes con praderías y masas arbóreas.

Especies caducifolias abundan por doquier y alteran estacionalmente el aspecto de los montes: desde el verdor exuberante de la primavera hasta los amarillos dorados de la hoja otoñal hay toda una gama cromática de tonalidades coloristas y luminosas.

En las zonas bajas abundan especies muy diversas: los frutales se agrupan en pomaradas soleadas; castaños, avellanos y nogales aparecen en línea -formando sebes- o en conjuntos cerrados y destacan por su altura los fresnos que circundan las tenadas y las cabañas.

Las amplias manchas de vegetación corresponden, en esta zona, a grandes castañares, donde ejemplares centenarios extienden su sombra sobre un amplio sotobosque de felechos y matorral.

Por encima de los 500 metros de altitud surge con fuerza el roble (carballo o rebollo) y el haya, que aparecen asociados a especies intermedias como el acebo con ejemplares que superan los cinco metros, y el abedul, todos ellos acompañados por piornales, brezos y tojos.

La lista de masas arbóreas importantes la encabeza el conjunto de Peloño, pero presenta otras muestras importantes en La Salguerosa (Sobrefoz) o La Huera y Solana en Taranes.

Peloño constituye un bosque extenso de más de 1.500 hectáreas y encierra una población cercana a las 200.000 hayas lo que le convierte en un conjunto forestal de alto interés, área de protección especial según el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias.

Su masa forestal está considerada como el hayedo mejor conservado de toda la península ibérica porque presenta ejemplares en las diferentes fases de madurez y porque subsiste un ecosistema con amplias comunidades animales y vegetales.

Entre las primeras destacan mamíferos salvajes refugiados en el bosque (jabalíes, corzos, venados, rebecos) y aves en peligro de extinción (el urogallo, con síntomas evidentes de recuperación, el pico mediano, que en España sólo vive aquí, y el pito negro).

Los tres ríos que lo cruzan -la Canalita, el Roabín y la Sera- vierten sus aguas hacia el Este, cortando la caliza desde el caserío de Llué hasta las Hoces del Mojizo para abrirse paso hasta el Sella.

La primera parte del bosque, denominada los Bustiellos, muestra a la izquierda un magnífico roblón de 7 m. de perímetro que, por sus dimensiones, se ha convertido en emblemático representante del conjunto.

La formación vegetal se cierra en forma de bosque tupido por donde apenas penetra la luz, lo que favorece la proliferación de plantas bajas, setas y, sobre todo, de líquenes como la usnea que cuelgan del tronco y de las ramas a modo de barbas vegetales.

Pero el bosque de Peloño también ha acogido durante siglos al ganado doméstico, ha sido el almacén de madera de las parroquias circundantes y el lugar de paso de vacadas y yeguadas a la búsqueda de los pastos veraniegos y otoñales.

Alrededor del bosque se localizan los puertos de Bustantigu, Sus, Arcenorio, La Fonfría, etc. y sus correspondientes majadas a donde acuden con sus ganados los pastores de Viboli, Casielles, Viego, San Ignacio y Beleño.

A lo largo del tiempo los lugareños, el ganado doméstico y la fauna salvaje han convivido en Peloño en armonía con el bosque y habrá de ser ese equilibrio el que garantice el futuro de una de las masas arbóreas más bellas, atractivas y sorprendentes del sur de Europa.

Ponga: Municipio Termal

En la confluencia de los ríos Ponga y Taranes, las llamadas Mestas de Ponga o punto donde confluyen ambos ríos, hay dos manantiales de aguas térmicas y medicinales que posibilitan la declaración de Ponga como Municipio Termal, o sea un territorio dotado de aguas naturales de uso terapéutico con un Balneario tradicional que se diferencia por sus cualidades y utilidades de los muy recientes SPAs.

Los manantiales se conocen desde el siglo XVIII, pues figuran en los Inventarios de Balnearios asturianos realizados en 1791 y en 1853 y son explotados desde mediados del siglo XIX, época en que se estableció la Casa de Baños de Mestas de Ponga durante más de cien años, hasta que se cerraron en la década de 1940 y se recuperaron, tras cuarenta años de abandono, en la década de 1980.

Por iniciativa del Principado de Asturias en 1988 se inauguró el Núcleo de Turismo Rural de Mestas de Ponga que incluye la Casa de Baños y el Hotel La Casona de Mestas, ubicado este último en una antigua construcción rural de grandes dimensiones, con fábrica de piedra y gran alero de madera.

La antigua Casa de Baños ha sido remodelada y dispone de tres bañeras de hidromasaje y de una amplia piscina, que se surten de los manantiales térmicos, que están localizadas en una cueva natural donde se localizan también servicios y vestuarios.

Los Beyos

El río Sella nace en las laderas del puerto del Pontón para trotar juvenilmente por el valle de Sajambre acogiendo por ambos lados riegas, arroyos y ríos.

Cuando el caudal ha adquirido madurez y potencia se enfrenta a la masa caliza abriendo un largo desfiladero de una docena de kilómetros de los que la mayor parte, y sin duda la más espectacular, transcurre por tierras de Ponga.

La garganta se angosta repentinamente en Cobarcil y no vuelve a conocer la amplitud del valle hasta Cenera (Amieva) compartiendo en su recorrido la estrechez del pasillo con la carretera, ruta polémica que se abrió a mediados del siglo XIX gracias a la influencia que en la Corte ostentaban los Díaz Caneja, familia solariega de Oseja, capital del valle leonés.

Visitantes extranjeros que en esa época recorrieron el desfiladero dejaron patente su fascinación por la doble obra -la de la naturaleza primero y la de ingeniería después - y no pudieron evitar la comparación con otros cañones espectaculares, tal como figura en la enorme placa que firma Paul Labrouche calificando al desfiladero del Sella como "entalladura fantástica en que los ingenieros castellanos lograron hacer pasar una carretera".

Tal admiración procede del sinuoso recorrido de la ruta que se cierra cruzando la roca mediante túneles y sorteando los obstáculos con la sima fluvial a una lado y la pared escarpada al otro. La sorpresa del forastero se acentúa, aún más, cuando se contempla los arroyos que en forma de cascadas vierten sus aguas al erosivo cauce y las numerosas especies vegetales (laureles, robles y tilos) que en la misma roca se asientan para estirarse y florecer combatiendo la persistente umbría.

Tan rocoso y abrupto paisaje parece poco propicio para el asentamiento humano, pero la vertiente pongueta del desfiladero ha sido habitada por los endurecidos beyuscos, los hombres y mujeres que habitaron -y aún algunos habitan- las alturas de la garganta explotando las tierras de labor y los pastos colindantes.

Es el caso de Tolivia y más allá de Viboli, a donde hay que desviarse en el Puente de La Huera para tomar la Foz de los Andamios y entrar en la carretera que financiaron los propios vecinos hasta arribar a una aldea dominada, en lo alto, por las peñas que parecen amenazar y proteger, al mismo tiempo, a sus habitantes.

Sumidos en la entalladura del desfiladero es necesario hacer un esfuerzo para suponer que en la parte alta del mismo (400 metros por encima) se localizan un rosario de pueblos y aldeas colgados en la roca y escalonados en el terreno: Casielles, a donde se accede por una espectacular carretera asfaltada, Caviella, Biamón (terminal de la Senda del Cartero) y San Ignacio, El Beyu y Canisquezo, que requieren desviarse en el puente de Pombayón.

Atrás hemos dejado el Puente Vidosa, donde nace la estrecha carretera de alta montaña que lleva a Viego por el desfiladero de Santagustia, otra ruta impresionante por el escarpado trazado del camino que adquiere altura, a la vez que asoma temerariamente sobre el precipicio.

Rutas y Senderismo

Tiatordos

Itinerario: Taranes - Tiatordos - Taranes. Otra opción es bajar desde Tiatordos a Abiegos a través de la majada Brañadosu por caminos menos marcados y menos evidentes.

Panorámica: Valles de Ponga, Parque Natural de Redes y vista general de las sierras costeras de Asturias, macizo occidental de los Picos de Europa y montaña palentina.

Puntos de Interés: Bosque la Bufona, majada de Entregüé y la Foz de la Escalada.

Dificultad: Alta

Desnivel: 1.400 m.

Distancia: 16 kms.

Duración: 7 horas.

Ruta de montaña con senderos escasamente señalizados

Taranes - Vallemoru

Itinerario: Taranes - Collada de Taranes - Collada de Llués

Panorámica: En su parte central se tiene una vista general del valle del rio Ponga, vistas del alto Piloña y de los concejos de Caso y Amieva, bosque de la Llambría, picu Pierzu y los Picos de Europa.

Puntos de interés: En Taranes la iglesia de Santa María (S. XVIII).

Recorrido: En Taranes se coge una pista empinada que parte en dirección oeste hasta llegar a la collada de Taranes. Desde aquí se continua ladeando la peña Taranes hasta llegar a la collada de Llues para luego descender hasta el río Valle del Moro, Vallemou, y siguiendo su curso llegar al pueblo del mismo nombre.

Dificultada: Alta.

Desnivel: 130m. Mas desniveles acumulados de hasta 500 m a lo largo del trayecto.

Distancia: 28 km.

Duración: 8 horas.

Pista hormigonada en parte y el resto de tierra bien señalada.

Sellaño - Vallemoru

Itinerario: Sellañu - Río Semeldón - Vallemoru

Panorámica: Vista del río Semeldón, donde son frecuentes los pozos de agua en los que se puede practicar la pesca.

Puntos de interés: Torre medieval en el pueblo de Cazu.

Recorrido: Desde Sellañu se sigue el curso del río Semeldón pasando por Obania hasta llegar a la majada de Semeldón (a partir de aquí se pierde en algunas partes el camino).

Se curza la riega de Piedrafita y se buscan restos de un camino ascendente hacia la derecha (se encuentra algún cargadero de madera) que sube por una ladera curzando la cuesta de la Morena hasta llegar a la senda que une la collada Traslafuente (Piloña) con Vallemoru, luego se gira a la izquierda hasta llegar al pueblo.

Otros datos: La ruta hasta el río Semeldón sigue el trazado de un antiguo ferrocarril de explotación maderera.

A partir del río Semeldón es una ruta poco aconsejable si no se conoce bien la zona.

Itinerario: Sellañu - Río Semeldón - Vallemoru

Dificultad: Alta.

Desnivel: 600 m.

Distancia: 12 kms.

Duración: 8 horas.

Se parte de una pista que se recorre durante 2 kms. Después el camino es irregular siguiendo el curso del río.

Tanda - Abiegos

Itinerario: Tanda, Abiegos.

Panorámica: Vistas hacia Beleño, el Rasu, el Recuencu, sierra de Carangues y paredes del Tiatordos.

Recorrido: Se inicia en el pueblo de Tanda por un camino ascendente que se dirige hacia una pradería. Se pasa junto a Peña el Castiellu.

Dificultad: Baja.

Desnivel: 200m.

Distancia: 6 kms.

Duración: 3 horas.

Al principio pista y luego caminos agrícolas.

Senda del Cartero

Itinerario: La Variante - Biamón.

Panorámica: Desfiladero de los Beyos, pueblo abandonado de Biamón.

Puntos de interés: Biamón como conjunto etnográfico.

Recorrido: Se inicia desde la N-625, a unos 700 m. de Vidosa en dirección al puerto Pontón. Nos encontramos la senda a la derecha. Una vez iniciada ésta, hacia la mitad del recorrido se observa una lengua de piedra, se continúa por la izquierda sin ganar mucha altura hasta llegar a Biamón, donde podremos observar el típico horreo beyusco.

Otros datos: Esta ruta recibe el nombre por ser el recorrido que seguía el cartero qeu llevaba la correspondencia desde Vidosa a Biamón.

La vuelta se puede hacer subiendo por la pista que conduce desde Biamón a la collada Casielles y desde aquí bajar al barrio Cándanu, bien por el camino o a través de la carretera qeu nos lleva de nuevo a la N-625 a la altura de Puente Huera.

Variante: Colláu Casielles - Peña Salón. Desde Biamón coger la pista hasta Casielles, una vez allí y desde el collado del mismo nombre se toma a la derecha dirección al comenterio, rebasado este un amplio camino nos conduce dirección a la cumbre.

A unos 200 m. de la misma veremos una torreta eléctrica en la zona conocida como Boya Campiella desde donde podremos observar el Tiatordos y el cercano collado Buxeñu, lugar de paso hacia los pueblos de Viboli y Viego.

En este punto debemos desviarnos a la derecha hasta llegar a la cumbre.

La bajada será por el mismo itinerario hasta Casielles, desde allí se continúa por la carretera hasta atravesar el río Cándano, luego se sigue por la izquierda por la estrecha carretera que atraviesa la Foz de Los Andamios hasta llegar a Puente Huera.

Dificultad: Media.

Desnivel: 450m.

Distancia: 3,5 kms. Variante: 12 kms.

Duración: 3 horas. Variante: 7 horas.

Camino de piedra poco definido.

La Huera - Viboli

Itinerarario: La Huera - Viboli (Foz de los Andamios)

Panorámica: La ruta transcurre por la zona conocida con el nombre de Foz de los Andamios, precioso desfiladero a lo largo del cual, si coincide época de lluvias, se podrán observar impresionantes cascadas.

Puntos de Interés: En Viboli podremos observar construcciones ancestrales y el típico hórreo a dos aguas u hórreo beyusco.

Recorrido: Unos 300 m. antes de llegar a Viboli y después de pasar una casa situada a mano derecha tomar la pista que se desvía a la izquierda dirección Grancenu.

Desde aquí seguir la pista ganadera, pasar la majada Brañey, donde veremos unas cuadras, y seguir en dirección Grancenu. La pista conduce directamente a la campera y majada de Grancenu donde se enlaza con la del bosque Peloño.

Mientras, a nuestra izquierda, podremos ver el monte Pedrosu en las estribaciones Peña Sen de los Mulos.

Dificultada: Baja

Desnivel: 350 m.

Distancia: 8 km.

Duración: 3 horas.

Carretera asfaltada.

Variante: Collada Grancenu

Itinerario: La Huera - Viboli - Grancenu

Dificultad: Media.

Desnivel: 900 m.

Distancia: 16 kms.

Duración: 7 horas.

Desde Viboli pista ganadera en mal estado, parcialmente asafaltada y de acceso restringido para vehículos.

Llomena - Les Bedules

Itinerario: Collada Llomena - Les Bedules.

Panorámica: Vistas a los dos valles, el del río Ponga, entre Taranes y la Llambría, y el del Sella así como Peña Salón, el picu Pierzu y los Picos de Europa.

Puntos de Interés: Mirador de les Bedules.

Recorrido: Desde San Juan de Beleño continuar por la PO-1 hacia la izquierda en dirección norte.

Después de una subida de unos 5 kms. se llega a la collada Llomena, que se identifica por un amplio aparcamiento, donde se podrán ver señalizadas la ruta de la Foz de los Andamios y la ruta del Pierzu.

Desde este punto se coge el camino de la derecha en dirección sur que coincide con el inicio de la ruta de la Foz de los Andamios. Sin desviarse de la pista se llega a la campera, collada y mirador de Les Bedules.

Dificultad: Baja

Desnivel: 70m.

Distancia: 3 km.

Duración: 1 hora.

Pista agrícola de tierra, irregular y encharcada en época de lluvias.

Llomena - Les Llampes

Itinerario: Llomena - Les Bedules - Biforcadera - Les Llampes

Panorámica: vistas a los dos valles y al picu Cornión.

Puntos de interés: Majadas típicas como les Llampes donde se pueden observar restos de cabañas porpias de la zona y curiosas formaciones de masas de acebos. Éstas constituyen un refugio natural para los animales ya que en época de frío la temperatura en el interior de las mimas puede superar en 3º C la del exterior.

Recorrido: A través de la PO-1 se llega a Llomena, desde aquí seguir el itinerario de la Foz de los Andamios pasando por Les Bedules. Siguiendo la pista de Peloño, a 2 kms.

De Les Bedules, coger la desviación a la derecha (Biforcadera). Tras dos kilómetros sin desviación, se llega a la campera de Les Llampes.

Dificultad: Baja.

Desnivel: 350 m.

Distancia: 7,5 km.

Duración: 3,5 horas.

Pista ganadera de acceso restringido para vehículos.

Variante: El Rasu

Itinerario: Llomena - Les Bedules - Biforcadera - Les Llampes - El Rasu.

Panorámica: Se puede observar tanto el valle del río Ponga como del Sella, el bosque Peloño, el picu Tozu y el Rasu de 1.612 m. de altitud, este último es el centro geográfico del Parque Natural de Ponga.

Recorrido: Desde les Llampes coger la ladera este del Rasu hasta una zona donde terminan las hayas. Luego continuar por un pequeño sendero entre la maleza que conduce a la cumbre.

Dificultad: Media.

Desnivel: 200 m. (Desde Les Llampes)

Distancia: 9,5 km.

Duración: 4 horas: (Desde Llomena)

Zona de maleza.

Les Bedules - Sen de los Mulos

Itinerario: Les Bedules - Grancenu - Sen de los Mulos.

Panorámica: Bosques de hayas y acebos, bosque de Peloño, Viboli, valle de Oseja, Picos de Europa, desfiladero de los Beyos, picos de Ten y Pileñes.

Recorrido: Se parte de les Bedules (ver ruta número 7, Llomena - Les Bedules), y se toma la pista ganadera que conduce al monte Peloño.

A unos 4 km. nos encontramos con la collada Grancenu, desde aquí se coge la pista ascendente en dirección collada Viances, luego se continúa dirección sureste por un camino que encontraremos a la derecha bordeando la peña en cuyo recorrido pasamos por una oquedad (cueva La Naveya) que dejamos a la izquierda.

Continuar por el mismo hasta llegar al valle de Tolivia, antigua majada. Siguiendo el valle se supera una cuesta y la campera por caminos evidentes hasta llegar a la cumbre Sen de los Mulos que podremos identificar por un buzón ubicado en la misma.

Dificultad: Media.

Desnivel: 400 m.

Distancia: 15 km.

Duración: 5 horas.

Pista forestal de Peloño hasta Grancenu.

Llomena - Picu Pierzu

Itinerario: Collada Llomena - Cantera de Excuenyu - Majada de Cerboes - Picu Pierzu

Panorámica: Picos de Europa, valles del Ponga y del Sella y sierras costeras.

Puntos de interés: Hospitalidad de Emilio en Cerboes.

Recorrido: Desde la collada Llomena se coge la pista dirección picu Pierzu y se continúa por la misma hasta encontrarnos, a unos 2 kilómetros, con una antigua cantera, Excueñu.

Siguiendo la misma ruta se empieza la ascensión y una vez superada nos encontramos con el valle de Aranga a la izquierda y a derecha la majada de Cerboes donde podremos ver varias cabañas una de ellas rodeada de fresnos.

Desde Cerboes seguir las marcas hasta llegar a la cumbre.

Otros datos: Ruta marcada.

Dificultad: Media.

Desnivel: 550 m.

Distancia: 5 km.

Duración: 5 horas.

Pista de tierra hasta Excueñu, desde aquí senda hasta Cerboes, después sendas de ganado por toda la arista que conduce a la cumbre. Ruta totalmente marcada.

Sellañu - Picu Pierzu

Itinerario: Sellañu - Priesca - Collada Piedrafita - Picu Pierzu.

Recorrido: Se parte desde Sellañu por la carretera qeu conduce a Priesca. Desde aquí se coge una pista hormigonada con fuerte pendiente, hasta llegar al collado de Piedrafita, desde donde se prosigue por un camino de ganado bien marcado hasta llegar a el Sedo. El último tramo se puede realizar a través de senderos de ganado poco marcados, hasta llegar a la cumbre; o tomar dirección a majada de Cerboes y llegar al Pierzu por la ruta tradicional (ver ruta nº 10 Llomena - Picu Pierzu)

Dificultad: Alta.

Distancia: 10 km.

Duración: 5-6 horas.

Parte es carretera, el resto pista hormigonada y senderos de uso ganadero.

Les Bedules - Peña Salón

Itinerario: Les Bedules - Biforcadera - Majada Pierva - Collada Viboli - Peña Salón.

Panorámica: Bosques de hayas y acebos, obsque de Peloño, Viboli, valle de Oseja, Picos de Europa, desfiladero de los Beyos, picos de Ten y Plieñes. Vista completa de Viego.

Recorrido: Desde les Bedules seguir la pista de Peloño. A unos 2 km., en un cruce de pistas (Biforcadera), tomar el desvío de la izquierda por una pista ganadera fácilmente identificable, hasta la majada de Pierva donde podemos ver restos de cabañas y dos fresnos.

Se continúa hacia el este, sin perder altura, atravesando una toma de monte y hayedo que nos lleva a la collada Viboli o Viego (según desde dónde se mire).

Desde este punto y podemos observar al grente la pared de Peña Salón e identificar los muros que definen el camino hacia la cumbre. (Un tendido eléctrico nos define bien el itinerario).

Dificultad: Media.

Desnivel: 200 m.

Distancia: 9 km.

Duarción: 4 horas.

Difícil identificación del camino. Desde la collad Pierva hasta la collada Viboli, es un camino poco definido a través de un hayedo.

Travesía Les Bedules - Ventaniella.

Itinerario: Les Bedules - Les Llampes - Collada Pumerín - Valle del Antiguo - Cumbre - Collau Zorru - Puerto Sus - Colláes de Obrangu - Viañu - Miédome - Ventaniella.

Panorámica: Vista completa del valle del alto río Ponga y bosque de Peloño, sierra del Maciédome y Tiatordos.

Recorrido: Desde Les Llampes seguir el camino bien marcado por encima de la majada de Caldes hasta la collada situada deboajo del picu Recuencu.

Seguir el camino dirección izquierda por un hayedo en sentido ascendente hasta llegar a collada Pumerín. Bordear las estribaciones del picu Lluengu por una senda bien marcada hasta un valle (valle del antiguo) y desde éste por la arista de la izquierda ascender al picu Colláu Zorru por camperas.

Descender por la misma ladera girando hacia la derecha (pueto Sus) en dirección a les Colláes de Obrangu. Una pequeña sierra separa las camperas del puertu Sus de les Colláes de Obrangu, el camino transcurre por la parte inferior derecha de esta sierra.

Una vez situados en este lugar seguir dirección suroeste por un camino bien marcado hasa la majada de Viañu. Desde aquí ascender a la Colladina Miédome, camperas de Miédome y bajar al caserío de Ventaniella.

Otros datos: La casería de Ventaniella tiene servicio de Bar-Restaurante, Ruta de alta montaña, conveniente realizar con plano.

Dificultad: Alta.

Desnivel: 800 m.

Distancia: 9 km.

Duración: 5/6 horas.

Hasta Les Llampes pista agrícola, resto senderos de fácil identificación.

Ambingue - Collada Moandi.

Itinerario: Ambingue - Les Abeyes - Collada Moandi.

Panorámica: Aldea de Ambingue dodne, en unos de los pegoyos de un hórreo de la zona, se puede observar una inscripción del siglo XVII. Bosques de castaños, robles y abedules. Vista significativa de la collada Tras del Sierru.

Recorrido: Por la AS-261 llegamos a Sellañu, desde aquí coger la AS-339 dirección a Sevares, luego la primera salida a la izquierda dirección Ambingue, una vez alcanzado éste y siguiendo la ista ascendente que atraviesa el pueblo, seguir dirección a la Prida.

Luego continuar hasta llegar a una zona conocida como les Abeyes. Continuando por la misma pista se llega a Tras del Sierru, collada con amplia vista a la parroquia de Cazo. Después coger el sendero que bordea los prados hacia la derecha perdiendo altura hata llegar a la collada Moandi.

La vuelta se puede realizar a lo largo de la carretera o cruzando la pradería hasta llegar a los Lladeros.

Desde la collada Moandi se puede también descender hacia el pueblo de Cazu (torre medieval, iglesia de Santa María de las Nieves) y desde aquí se baja a Sellañu por una ruta señalizada conocida como "el Canalón".

Dificultad: Baja.

Desnivel: 300 m.

Distancia: 8 km.

Duración: 4,5 horas.

Pista hormigonada en parte.

Travesía Ventaniella - Arcenorio (con ascensión a Ten o Pileñes)

Itinerario: Ventaniella - El Xerru - Valle de la Castellana - Collada les Arriondes - Ten o Pileñes - Arcenorio.

Panorámica: Vistas de la Cordillera Cantábrica, Picos de Europa, valle de Valdeburón.

Puntos de interés: Majadas Xerru y Arcenorio donde observar cabañas en buen estado.

Recorrido: Desde Ventaniella coger el sendero dirección este hasta el Xerru.

Desde aquí se continúa dirección sur hasta encontrar una desviación a la derecha que, ganando altura, nos conduce al valle de la Castellana, para luego seguir subiendo hasta la collada les Arriondes, campera entre Pileñes a la izquierda, y Ten a la derecha.

Desde aquí se inicia el ascenso, a Ten o Pieleñes, a través de la cresta elegida. El descenso se lleva a cabo dirección noreste hacia las praderías de Arcenorio. Regreso por la misma ruta o salir por el bosque de Peloño a Viego o Beleño.

Dificultad: Alta.

Desnivel: Ten 950m., Pileñes 8300 m.

Distancia: 10 km.

Duración: 6 horas sin ascensiones.

Senderos no definidos.

Les Bedules - Les Trincheres - Arcenorio

Itinerario: Beleño - Viego - Les Bedules (950) - Les Trincheres (1.100) - Arcenorio (1.300).

Panorámica: Les Bedules es un alto de amplias praderías que sirve de balconada sobre el cordal de Ponga y sobre los Picos de Europa.

Puntos de interés: El roblón de los Bustiellos, monumento natural a la altura de la riega los Bustiellos.

Recorrido: Desde el bosque de Peloño se coge una pista a la derecha hasta llegar a les Peruyales. A partir de aquí la ruta asciende hasta llegar a la horcada de la Guranga (1.370m), tajo que abre la roca en dos para facilitar el paso y de donde arranca una pista que conduce a la erminta de Arcenorio.

Dificultad: Baja.

Desnivel: 450 m.

Distancia: 27 km.

Duración: 9 horas.

Cómodo y bien señalizado por pista de acceso restringido para vehículos.

Cotiones - Maciédome - Monte la Boullosa - Sobrefoz - Solafoz.

Itinerario: Cotiones - Valle Ambenes - Maciédome - Monte la Boullosa - Sobrefoz - Solafoz - Calveado - Sobrefoz.

Panorámica: Vista de los montes de Caso y Ponga.

Puntos de interés: Majada de Maciédome.

Recorrido: Coger la PO-1 y después de unos 6 km. tomar la pista que sale a la derecha en dirección al río, después de curzar éste hay que buscar la portilla que da acceso al camino empedrado que sube a la majada Ambenes. Continuar dirección suroeste hacia las dos sierras calizas que suben paralelas al valle.

Al llegar al final hay que superar una cresta y buscar el acceso a la cumbre de Maciédome. Una vez allí bordear el peñón por su cara oeste e iniciar el descenso hacia la olla de la Boullosa, dirección Noreste.

Continuar hacia Solafoz y las praderas de la collada Calveado desde donde sale una pista y un camino empedrado qeu baja al molino de Sobrefoz.

Otros datos: Ruta líneal, necesario concertar transporte.

Dificultad: Alta.

Desnivel: 714 m.

Distancia: 9 km.

Duración: 6 horas.

Senedero, senda y sierra caliza.

Cotiones - La Salguerosa.

Itinerario: Cotiones - Ventaniella - La Salguerosa.

Panorámica: Caserío de Ventaniella, bosque de hayas.

Puntos de interés: Ermita de Ventaniella y nacimiento del río Ponga.

Recorrido: Coger la PO-1 y después de unos 6,5 kms. dejar el coche y hacer 1,5 km. a pie hasta llegar a Ventaniella. Seguir la pista que sale en dirección Sur y después de cruzar dos arroyos seguir el curso del segundo río para luego dejarlo a la izquierda hasta llegar a la Salguerosina y continuando dirección sur alcanzar la Salguerosa.

Otros datos: La casería de Ventaniella cuenta con albergue y fonda donde se puede comer.

Dificultad: Baja.

Desnivel: 250 m.

Distancia: 5 km.

Duración: 2 horas.

Parte es carretera, el resto pista y sendero.

Turismo Verde

Para los amantes de la naturaleza y del paisaje, para los interesados en la subsistencia de formas arcaica de vida ofrece el concejo de Ponga varias peculiaridades que es necesario resaltar.

Colindante con los más famosos puntos de atracción turística, en verano saturados de gentes y de vehículos (parques nacionales, rutas masificadas), disfruta Ponga de un paisaje atractivo y variado que permite al visitante, sin agobios ni tumultos, el descubrimiento de los misterios de la montaña: carbayeras centenarias, bosques umbríos, colladas soleadas, majadas o camperas tintadas de cabañas, fuentes y cascadas, vertientes y veredas, todo ello protegido por crestas rocosas y bordeado por espectaculares desfiladeros.

Pero también podrá descubrir pueblos y caserías, hidalgas casonas y sencillas viviendas, aldeas pobladas y abandonadas y, en torno a ellas, formas de vida, costumbres y tradiciones que forman parte del legado de los siglos.

Todo un mundo rural que propicia la observación y la conversación con los pastores y que parece demandar, por su belleza, la cámara fotográfica para retener y conservar los detalles de los pueblos y las formidables panorámicas de los paisajes.

Cuando se regresa al pueblo tras una marcha, se disfruta al penetrar en bares y fondas para degustar la rica gastronomía local, no sólo los embutidos y quesos artesanos sino también la auténtica comida casera, servida amablemente en trastiendas y comedores.

Ribadedeva

Ribadedeva está presente en todas las manifestaciones de la historia del Oriente asturiano, con la singularidad de haber servido de bisagra entre dos reinos, Castilla y León, lo que hace que no haya retornado a su espacio histórico natural, Asturias, hasta 1.833.

Las primeras manifestaciones humanas en nuestro concejo se remontan a las manifestaciones del arte parietal, siendo la cueva de El Pindal el yacimiento más conocido por la importancia de su obra artística y primera manifestación pictórica parietal descubierta en Asturias. La edad más antigua de sus pinturas se data en 15.000 años, destacando la variedad de pinturas y grabados, entre los que destacan el célebre mamut y la representación de un pez.

Las edades de bronce y del hierro dejan como vestigios algunos túmulos funerarios y la noticia de la gens o pueblo orgenomesco, durante las guerras astur - cántabras contra el Imperio Romano.

La edad media recoge el primer dato escrito sobre Ribadedeva según la noticia del antiguo archivo de Santa María de Lavanza.

Es destacable en esta época (S.XIII) la segregación del territorio de Ribadedeva del ámbito asturiano para integrarse en el castellano, consecuencia de la unión de los reinos leonés y castellano.

La edad moderna comienza con el paso del emperador Carlos I por Colombres, donde hizo noche según cuenta la crónica de Laurent Vital.

A partir de entonces Ribadedeva conoce un profundo cambio debido a la introducción de nuevos cultivos -maíz, patatas y habas- que le permiten un cierto desarrollo.

El siguiente hito histórico relevante es el comienzo del S.XIX, marcado por la guerra de independencia contra las tropas napoleónicas - la ría de Tina Mayor se convierte en el flanco que protege Asturias contra el invasor hasta su caída-.

Otro hecho fundamental de este siglo sucedió en 1.833: el territorio de Ribadedeva junto al de Peñamellera vuelven a integrarse a Asturias, con la que nunca habían perdido relación pues si bien administrativamente pertenecían a Castilla, eclesiásticamente estaban bajo la influencia de la diócesis de Oviedo.

Un hecho fundamental marca el paso del XIX al XX: la emigración a América. Este movimiento cambia radicalmente la vida de los habitantes de Ribadedeva y es origen de la fisonomía actual del Concejo. Miles de historias de ambas orillas del Atlántico recogidas en la Fundación Archivo de Indianos en Colombres, testigo de todas ellas.

El fin de la Guerra Civil es causa de una nueva depresión y gran caída demográfica, motivada por la masiva emigración, esta vez orientada a núcleos de población más grandes y a centro Europa. La llegada de la Democracia trae nuevos aires al futuro de Ribadedeva, consolidando su población y medios económicos.

En la actualidad, la economía del Concejo está basada en el sector terciario, aunque mantiene un importante arraigo de la agricultura, ganadería y pesca.

Qué visitar

Cueva del Pindal...

Situada en un emplazamiento espectacular en un acantilado, la cueva de El Pindal es la primera manifestación del hombre prehistórico descubierta en Asturias (1.908).

Forma parte del Patrimonio Histórico Regional y fue declarada Monumento Nacional poco después de su descubrimiento. En Julio de 2.007 la cueva se incluye en la relación de Bienes Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Sus figuras, agrupadas en varios paneles y principalmente esbozadas en trazo rojo, representan bisontes, caballos y ciervos, signos claviformes, de puntos e impresiones antropomorfas. Una de sus imágenes más famosas la compone el elefante con la mancha en forma de corazón, en el fondo de la galería.

Las pinturas se complementan con grabados asociados a diversos signos, destacando entre ellos la representación de un pez.

Estas muestras pictóricas pertenecen al Paleolítico Superior, en una imprecisa era postglaciar que se iniciaría hace 18.000 años y concluiría en el período Magdaleniense, 6.000 años antes de nuestra Era.

Sus autores eran cazadores y recolectores, especializándose en los últimos siglos en el marisqueo por el litoral marítimo, situado entonces más al norte del que hoy conocemos. Estos habitantes finales darían lugar al concreto período Asturiense dentro del citado Magdaleniense, caracterizado por sus útiles específicos para la tarea de la recolección de moluscos y crustáceos, y por la presencia de grandes concheros a la entrada de las cavidades.

Otras manifestaciones prehistóricas en Ribadedeva se encuentran en las cuevas de Mazaculos y de El Espinoso, más la presencia de Túmulos y el recuerdo del desaparecido enterramiento del Molino Gasparín, entre los más antiguos estudiados en Asturias.

Archivo de Indianos y Museo de la Emigración...

La fundación Archivo de Indianos – Museo de la Emigración se encuentra en la localidad de Colombres, Asturias, en la casa construida por el emigrante a México Iñigo Noriega Laso.

El edificio data del año 1.906 y lleva el nombre de “Quinta Guadalupe” en honor de doña Guadalupe Castro, esposa de Iñigo Noriega.

Este palacete, claro exponente de la arquitectura indiana en la cornisa cantábrica, pasó a dedicarse a Casa de Reposo y Hospital de Sangre, una vez fallecido en México su primer propietario. Fue adquirida posteriormente por el Estado Español y dedicada a Centro de Auxilio Social hasta 1.986.

Al Año siguiente, por iniciativa del Principado de Asturias, Caja de Asturias y la Universidad de Oviedo, se destinó a sede de la Fundación Archivo de Indianos.

En su interior se han reconstruido algunas dependencias con mobiliario de la época, que ofrecen al visitante un reflejo de la “Casa Indiana”. El resto del edificio está ocupado por una selección sobre distintos aspectos de la emigración: la salida de los emigrantes y los puertos de destino, los grandes centros sociales de la emigración española, la añoranza de la tierra, etc.

Cuenta la Fundación con biblioteca y un importante archivo documental sobre los Centros Asturianos de México, Buenos Aires, Cuba, Tampa (Florida, U.S.A.) y otros Centros y Sociedades asturianas y españolas en América.

La ruta indiana

El Municipio de Ribadedeva y la villa de Colombres en particular, son un magnífico ejemplo de una historia cercana, que se repite en toda la cornisa cantábrica: el fenómeno de la emigración de muchos jóvenes que buscaban fortuna y huían al mismo tiempo del hambre y del servicio militar obligatorio. Sus países de destino fueron siempre México y Cuba.

Cuando lograron el triunfo y la riqueza no olvidaron sus raíces. Durante los años de trabajo y exilio, cultivaron la nostalgia y el sueño de retirarse como rentistas. Este sueño incluía el construirse una buena residencia en la patria chica. Y cuando llegó el momento de llevarlo a cabo, dejaron su testimonio visible de su nueva condición de hombres ricos.

Así enviaron grandes sumas de dinero para construir las casas y también para mejorar los pueblos y las necesidades de sus vecinos y parientes. Ellos pagaron las traídas de agua a las escuelas, las carreteras o los cementerios.

En Colombres transformaron radicalmente la pequeña aldea rural en una villa moderna, con una arquitectura llamativa, colorista y exótica. Su buena conservación y la calidad de los edificios están completadas por la circunstancia de que los principales referentes ubanísticos de la villa, como son la Plaza, la Casa Consistorial y la Iglesia, también se deben al dinero americano.

El conjunto patrimonial de Colombres, uno de los más interesantes de todo el fenómeno de la Arquitectura de Indianos, justificó que en una de estas mansiones, la Quinta Guadalupe, se creara en 1987 la Fundación Archivo de Indianos y Museo de la Emigración, que trabajaba para conservar y exponer la memoria histórica y las creaciones de las sucesivas generaciones de emigrantes.

Monasterio de Tina...

El Templo se sitúa cerca de la ruta costera hacia Santiago. Entre los vecinos de Pimiango se recuerda la existencia de un camino empedrado que llegaba hasta Tina Mayor desde el Puerto Chico, cerca de Bustio, según José F. Menéndez menciona en un documento del Siglo XVI hallado en el archivo de Álvarez de Asturias, se dice que la casa de nuestra señora de Tina era dependiente “desde tiempos remotos” de la Abadía de Lebanza, fundada en el Siglo XI en Cervera de Pisuerga.

Hoy una sugestiva y majestuosa ruina rodeada de malezas, se encuentra en un documento de año 932.

La fábrica conservada puede datar del S XIII, consta de una cabecera formada por tres ábsides semicirculares precedidos de tramo recto y cubierto por bóvedas de cañón y cuarto de esfera, comunicados entre si e iluminados por estrechas saeteras.

El ábside central mucho más ancho y alto, tiene embocadura en arco de triunfo apuntado, y los laterales en medio punto. La única portada se abre en el muro de los pies y es apuntado, muestra la misma ausencia de decoración que el resto del edificio, característica que pone en relación la Iglesia de Tina con la arquitectura cisterciense.

Una Lauda sepulcral procedente del Monasterio de Tina se encuentra en el Museo Arqueológico de Asturias; es de forma trapezoidal, con los bordes recorridos por dientes de sierra y un largo tallo ondulante.

Ermita de San Emeterio

En el pórtico la cubierta descansa en pies derechos rematados en zapatas y situados sobre murete, el pavimento está empedrado. La entrada principal, abierta en el lado norte, es en arco de medio punto con desplace de dovelas. Está precedida por escalera exterior de cuatro peldaños paralela a la fachada.

La nave consta de tres tramos separados por arcos apuntados que apoyan directamente en jambas de sillar rematadas en impostas planas salientes.

Cubre con armadura de madera que conserva ménsulas de buena talla y restos de pinturas con motivos de flores y estrellas inscritos en círculos. El arco de triunfo, también apuntado, descansa sobre impostas que se prolongan por los muros del santuario.

Este cubre con bóveda de crucería con nervios, apoyados en sencillas ménsulas de esquina que trasladan los empujes a contrafuertes exteriores.

El pavimento de la nave se ha cubierto con mortero de cemento, mientras que en el recinto sagrado se conservan las primitivas lajas de piedra así como los muretes de apoyo del cancel.

En el tramo de los pies se ubica un coro apoyado en un grueso pie derecho central de madera coronado por zapata. El coro alto comunica con la estancia de peregrinos, pequeña construcción adosada en el lado occidental de dos plantas con cubierta a doble vertiente y puerta exterior abierta en el lado norte.

Coronando el imafronte de la ermita se sitúa una espadaña de un solo hueco.

Centro de Interpretación San Emeterio

En la zona inmediata de ubicación del Centro o Aula de Interpretación hay fundamentalmente dos elementos patrimoniales que deben servir de eje a los contenidos: la Cueva del Pindal y el monasterio de Santa María de Tina.

Ambos marcan los límites temporales de los contenidos del aula, a modo de dos extremos significativos de la Historia de la zona por sus calidades patrimoniales, entre los cuales se deben intercalar otras referencias a la continuidad de la ocupación humana de la zona que tanto por su valor patrimonial como documental tienen menor relevancia.

En paralelo, los dos extremos de ese desarrollo histórico, y también los hitos intermedios, deben complementarse con referencias al otro municipio de la Mancomunidad. Serían esos paralelos principales, respectivamente, la Cueva de la Fuente del Salín y la Torre de Estrada.

Un elemento constante en la exposición, dado el papel emocional que juega en la zona el espectacular entorno "natural", debe ser el dar pistas para comprender que se trata, en realidad, de un paisaje fuertemente intervenido por el uso humano del territorio a muy largo plazo; uso tradicional que, sin embargo, ha resultado compatible con la conservación de unos valores paisajísticos singulares a pesar de los cambios continuados desde la Prehistoria hasta hoy, cuando nuevos peligros amenazan su continuidad futura, debidos a alteraciones de un rango muy superior a todas las anteriores.

El ámbito de entrada, junto con las tareas de recepción de los visitantes, debería mostrar los aspectos singulares de la comarca en la actualidad: ubicación, elementos históricos y patrimoniales recientes (puentes de unión entre ambas orillas, los inicios del ferrocarril, variaciones en la adscripción a una u otra provincia del territorio de Ribadedeva y las Peñamelleras como espacio de frontera), así como de los aspectos singulares de carácter etnográfico y folklórico, que serían seña del pasado más inmediato.

Torre de Noriega

La Torre de Noriega se localiza en el barrio de Mediavilla en la localidad de Noriega, al SO de la población, dominando desde una moderada altura todo el núcleo poblacional y su territorio de influencia. Adosada a ella actualmente se encuentran diversas edificaciones de forma que sólo queda totalmente desembarazada su cara norte.

La construcción es de planta ligeramente rectangular, siendo sus medidas 6.50m. por 7.40m. de base y 11.65 de alto, dividiéndose esta en cuatro alturas y rematándose con almenas terminadas en pináculos de mampostería, siendo probable que en algún momento la torre contara con una cubierta a cuatro aguas.

Los muros son de sillarejo, dejando la piedra labrada para los dinteles y el entronque de los muros, muros que disminuyen su grosor de forma progresiva según ganan altura. Según J.A. Cabezas (Asturias, biografía de una región. 1.970) la torre contaba con fosos aún visibles a finales del s.XIX, hoy desaparecidos.

Qué hacer...

Nuestros pueblos...

Además de la capital del Concejo, Colombres, Ribadedeva cuenta con otros diez pueblos y varios barrios diseminados por su superficie, entre los que se menciona el de Llavandes por su palacio y capilla de San Cayetano.

Andinas, caserío agrícola que contó con un balneario de aguas termales. Tiene una capilla dedicada a San Roque.

Bojes es un pueblo agrícola, próximo a él se localizó un enterramiento prehistórico.

Boquerizo, aquí se encuentra la iglesia de San Juan, del s.XVIII, y el barrio de El Escajal donde se emplaza el palacio barroco rural de los marqueses de Hoyos.

Bustio es el límite entre Asturias y Cantábria y cuenta con un recogido puerto pesquero.

El Peral destaca por la capilla del Cristo de El Bao y por su cementerio, con notables ejemplos de arte fúnebre costeados por los indianos.

La Franca es la entrada a las playas de Ribadedeva y en su cercanía se sitúa un puente y calzada atribuidos a la edad romana.

Noriega destaca por su riqueza arquitectónica rural e indiana, con ejemplos de palacios rurales – La Prida -, torre medieval de Noriega y caseríos tradicionales, además de la iglesia de San Lorenzo.

Pimiango alberga el palacio de El Pedroso y la iglesia de San Roque. Próximas están la cueva de El Pindal, la ermita de San Emeterio y el monasterio de Santa María de Tina.

Vilde, su barrio de La Haya cuenta con viviendas y establos exponentes de la vida rural tradicional.

Villanueva destaca por su caserío tradicional, ejemplos de arquitectura indiana y la iglesia parroquial de San Juan.

Nuestras playas...

La Playa de La Franca, en la que desemboca el río Cabra, es un amplio arenal que sirve de límite natural con el vecino Concejo de Llanes. Tiene acceso rodado desde la carretera N-634 y cuenta con toda clase de servicios, parking e instalaciones hosteleras. Frente a ella se encuentra el islote de El Castrón, refugio de gaviotas.

En marea baja la playa se conecta con recogidas calas que junto a ella forman una ensenada: Mendía. Estas calas se encuentran en un precioso entorno paisajístico formado por roquedos y acantilados que acentúan su belleza agreste; sus nombres son: Playa de El Oso, Playa de El Vivero y Playa Regorgueru.

Ribadesella

Antes de ser conquistada por Augusto en el año 19 a. C., el río Sella era la frontera natural entre las tribus cántabras y astures, que fueron las últimas de la Península en caer en manos de Roma. En el siglo I a. C. Estrabón menciona el río Saelia, Sella, y escribe que los habitantes de Ribadesella eran los salaenos, un grupo de la subtribu cántabra de los Orgenomescos, y sus poblados eran Octaviolca y Noega, llamado Noega Ucesia por Ptolomeo.

Tras la derrota asturcántabra, Ribadesella quedó dentro de la provincia Tarraconense, aunque el Sella siguió siendo frontera, pues quedó como línea de separación entre los "conventus" Asturum y Cluniensis. De la época romana se conservan en el Museo Arqueológico de Asturias dos estelas funerarias antropomorfas halladas en El Forniellu.

Patrimonio Cultural

El Ordovícico

En cuanto a su morfología, el actual relieve del concejo forma parte de la Rodilla Astúrica, un arco de plegamientos (con dirección este-oeste) originado durante los movimientos orogénicos alpinos de la era Terciaria, entre 25 y 50 millones de años atrás, aunque en cuanto a la composición del suelo, la mayoría de las rocas que lo conforman pertenecen al período Carbonífero, con 350 millones de años de antigüedad, con predominio de rocas calizas.

Sin emnargo, la franja costera que se extiende a izquierda y derecha de la desembocadura del Sella es más joven, pues pertenece al Jurásico Superior, una era de hace “sólo” 150 millones de años.

Esta franja costera jurásica, muy rica en restos fósiles, llega por el oriente hasta el pedral de Arra, donde tras una falla vuelven a aflorar los acantilados compuestos por rocas calizas carboníferas, y por el occidente sale del concejo y se prolonga hasta Villaviciosa.

Los hallazgos de este yacimiento ordovícico, entre los que destacan por su cantidad y calidad los trilobites, han estado expuestos durante dos años en la escuela-museo de El Carmen como gran primicia mundial reservada para Ribadesella, a cuya inauguración acudió el Ministro de Fomento.

Hasta que haya una decisión sobre el destino final de este valioso patrimonio, los materiales están bajo la tutela del Instituto Geológico y Minero de España para su estudio y conservación.

Textos por el autor: José Antonio Silva Sastre

El Jurásico

El litoral de Ribadesella, Colunga y Villaviciosa es conocido como la Costa de los Dinosaurios, pues los tres municipios comparten este tesoro paleontológico del Jurásico. En los acantilados riosellanos existen algunos de los restos más importantes del Jurásico español, como la Formación Tereñes, y Ribadesella ha la pionera en organizar visitas guiadas a los acantilados.

También ha sido riosellana la iniciativa vecinal de crear un pequeño museo, el CIMAT de Tereñes, levantado por el vecindario en 1999 para proteger y difundir su patrimonio paleontológico, lo que le ha valido a la candidatura de Tereñes ser finalista a Pueblo Ejemplar en los Premios Príncipe de Asturias de 2003.

La Costa de los Dinosaurios comprende una franja costera datada en el Jurásico y acotada entre dos fallas que separan este suelo de otro paleozoico mucho más antiguo. La línea de separación entre rocas del Mesozoico (al que pertenece el Jurásico) y el Paleozoico se puede ver claramente trazada en la falla de los cantiles del pedral de Arra, punto de partida de una ruta que llega a Villaviciosa.

Los dinosaurios aparecieron sobre la tierra en pleno Mesozoico -hace unos doscientos treinta millones de años- y por eso sus huellas se conservan exclusivamente en rocas de esta período, no anteriores ni posteriores.

El apogeo de los dinosaurios abarca todo el Jurásico, que comienza hace 206 millones de años, y todo el Cretácico hasta su punto final, 65 millones de años atrás, momento en el que desaparecieron de la tierra debido a los efectos de un gran meteorito que impactó contra nuestro planeta en la península del Yucatán.

Existen magníficos ejemplos de icnitas en otros puntos de la costa del municipio, como la playa de Vega, que también ha dado nombre científico a una tipología geológica llamada Formación Vega, caracterizada por su composición a base de materiales silíceos arrastrados hasta aquí por algún río del comienzo del Jurásico Superior.

También hay icnitas en los acantilados próximos a Arra y en los del monte Corveru, bajo la ermita de Guía, pero son más espectaculares y fáciles de ver los rastros que hay en las proximidades de la playa de Santa Marina, a continuación del Mirador del Pozu. Ante aquellos planos verticales, marcados por pisadas y rastros de dinosaurios, es preciso recurrir a la imaginación para hacerse una idea de cómo podía ser aquel paraje cuando las paredes eran el suelo y cuando el monte era sólo un pantano en la que chapoteaban los dinosaurios.

Ribadesella, Cuna de la Prehistoria

Según van confirmando los investigadores, Ribadesella fue un núcleo de población muy importante en la prehistoria, lo cual no es de extrañar pues el territorio ofrecía las mejores condiciones para ello.

En un solo punto geográfico se reunían los recursos marisqueros del mar, los piscícolas del río y de la ría, el agua abundante, los bosques, la vivienda en las múltiples cuevas y una defensa fácil. La ocupación humana de las cuevas en el arco atlántico se cree que comenzó unos 40.000 años a. C., durante la última glaciación de Würm, una era muy fría que se corresponde con el período cultural del Magdaleniense, es decir, el último tramo del Paleolítico Superior.

El yacimiento está aún en plena fase de estudio, pues no ha habido continuidad en las excavaciones.

Iglesias y Monumentos

Iglesia de San Mamés en Cuerres

Antigua iglesia de Santa Marina en la Playa

Palacio de Sierramayor. Sebreño.

Palacio de la Piconera. Sardalla.

Palacio Pietro-Cutre. Siglo XVI.Actual Casa Consistorial.

Recorridos por los monumentos de la villa

Además de paisaje, Ribadesella tiene hermosos edificios en su parte antigua, aunque en el casco de la villa ya no se conserva ninguno del siglo en el que se fundó el concejo (el último fue la iglesia vieja, del siglo XIII, destruida en la guerra civil) puesto que para hacer casas nuevas se fueron derribando las viejas, aunque respetando la parcelación medieval.

Tradiciones, Mitologías y Creencias Antiguas

La cultura tradicional asturiana tuvo gran arraigo en el concejo de Ribadesella hasta mediados del siglo XX, cuando los medios de comunicación, y especialmente la televisión, introdujeron unas costumbres y unos modelos universales.

Una de las últimas costumbres en desaparecer fue la esbilla, llamada en otras partes de Asturias esfoyaza, que consiste en la agrupación nocturna de los vecinos en una u otra casa de la aldea para enriestrar las panojas de maíz que iban a ser la reserva alimenticia para todo el año, pues este grano era la base del sustento de la Asturias rural.

Unos abrían las hojas de las mazorcas, otros hacían las ristras y otros desgranaban -esbillaban- las que perdían la hoja, y mientras tanto se iban contando cuentos, anécdotas, poesías y chistes que animaban la noche otoñal, que acababa con un gran convite de dulces, castañas, licores y juegos.

Otra costumbre del otoño y de comienzos del invierno, que aún celebran algunos grupos de amigos, es el amagüestu o reunión para asar castañas y probar la sidra del duernu, el primer mosto de sidra que sale de la mayada en el lagar.

Ya fueron cantados en 1926 por el cronista Guillermo González, quien escribía que “son los amagüestos como una evocación de una Arcadia riente”. También escribió sobre otra costumbre festiva ya desaparecida, la de hacer saleas o excursiones en lancha por la ría, normalmente para desembarcar en alguna isleta o arenal para organizar allí una merienda.

Para más información: http://www.ayto-ribadesella.es/

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El MUJA se sitúa en el Concejo de Colunga : web

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Centro de Interpretación de la Sierra del Sueve :web

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Centro de Interpretación sobre El Gaitero de Libardón: web

www.archivodeindianos.es

www.archivodeindianos.es |info@archivodeindianos.es

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El Palacio de Rubianes, en Rubianes (Cerecea), perteneciente al Marqués de Vista Alegre, título otorgado en la segunda mitad del s. XVIII. En Coya se localiza otra casa de antiguo linaje, la de los Barredo-Piloña, con la parte más antigua de la construcción probablemente del s.XVI. Actualmente hotel

http://www.ayto-ribadesella.es/

Para más información: http://www.ayto-ribadesella.es/